SEPTIEMBRE: Lunación en Libra y Equinoccio de Otoño

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl 22 de septiembre ocurre el equinoccio de otoño a las 10:29 minutos de la noche en el hemisferio norte. El hemisferio norte se desplaza hacia la oscuridad y el invierno. Se inicia por tanto la época de la decadencia, del ocaso, el período de recogimiento y el tiempo de conectar con las fuerzas de carácter espiritual. Los equinoccios realmente son un momento particular en el calendario, un instante de tiempo que ocurre a una hora determinada; en vez de todo un día, aunque acostumbramos llamar equinoccio o día equinoccial a la jornada en que ocurre este instante.

Cada lunación se colorea e impregna de las típicas características del signo donde ocurre, otorgándole a cada Luna un sentido y una dirección específica.

El 24 de Septiembre, la luna alcanza su brillo mínimo. La primera luna nueva de la estación del otoño de 2014 ingresa en el signo de Libra a las 3:59:20 UT. El zodiacal de Libra (23 de septiembre – 22 de octubre) entra con el inicio de otoño, cuando los días son igual de largos que las noches, lo que representa una vez más el equilibrio entre la luz y la oscuridad.  En el ciclo mítico de la Madre Tierra, esta ha finalizado su actividad física de creación. La concienciación y concentración de los límites personales en busca de una identificación y fusión con un todo, marcara nuestro inicio del ciclo otoñal. El ayuno completo o libre de alimentos  sólidos se recomienda en esta jornada, doce horas antes y después de la Luna negra. Opta por infusiones, jugos de frutas naturales y caldos vegetales.

La constelación de Libra, que originalmente formaba parte de las pinzas de Escorpio, es la más joven del zodiaco y la única que no representa un ser vivo. En la mitología griega, esta constelación figura la balanza sostenida por Hera, la Gran Madre, reina del cielo, guardiana del matrimonio y familia. de la cual se dice “representa el alma de la mujer”. Hera, la diosa matrona, en contraposición con Hécate, la diosa de la luna oscura, la vieja hechicera que siempre permaneció soltera. Ambos númenes coinciden esta noche especial de septiembre.

 En la mitología romana hay otra versión referente a esta constelación. Venus, regente de Tauro, también lo es de Libra. La diosa del amor y la belleza sostiene la balanza con los dos platillos que representan conceptos diferentes, ambos encarnados por la diosa. Uno representa el amor puro  y, la otra parte, la seducción y lujuria. La balanza, en su calidad de instrumento de medición evoca esta dualidad incesante  a la que están sometidos los humanos .

La Luna en Libra nos trae el equilibrio emocional. Momento de introspección y de disfrutar de la paz interior. Libra también nos induce a ponernos en el lugar del otro, en vez de juzgarlo. Libra quiere lo que es justo para todas las partes. También es un buen momento para filosofar y tomar decisiones importantes, seremos más imparciales con nosotros mismos. Es tiempo de conciliación con uno mismo y con.los demás. Meditad sobre ello.

3 Respuestas a “SEPTIEMBRE: Lunación en Libra y Equinoccio de Otoño”

  1. Es cierto que en esta época se toman las cosas con mas meditación, o al menos mas relajadamente. Soy Virgo y los días después de mi cumpleaños son tranquilos y de recogimiento. Incluso los días se van mas bonitos

  2. Los equinoccios marcan el equilibrio la palabra significa «noche igual» el dia y la noche duran lo mismo, se cancela por un instante la dualidad, solo para proseguir el eterno juego polar del ocultamiento y la revelacion. El equinoccio de primavera marca el inicio del ano nuevo astrologico, la renovacion de la vitalidad, en la gran iniciativa de Aries (regido por Marte, el planeta de la accion y el coraje). El equinoccio de otono es el heraldo de la muerte y del recogimiento. El signo del cual el Sol sale para entrar en Libra justo en el equinoccio es Virgo, la Virgen, la arquetipica diosa de la Tierra comunmente identificada con Isis y Ceres, y que marca el momento de atesorar los granos y prepararse para el invierno, la muerte y el viaje al inframundo. Podemos pensar en los solsticios y los equinoccios como los eventos nodales en la vida del Sol: su nacimiento, crecimiento, esplendor y muerte. 

Deja un comentario