Aracne, la Mujer Araña.

La leyenda antigua más famosa de todas es la historia que cuenta la competición que llevaron a cabo la diosa griega Atenea y la princesa Aracne en la antigua Grecia, que nos relata el poeta romano Ovidio en su Metamorfosis

En la mitología grecorromana, Aracne (del griego ἀράχνη, ‘araña’) fue una gran tejedora que alardeó de ser más habilidosa que la diosa Atenea, que tiene su equivalente en la romana Minerva, diosa de la artesanía y la sabiduría. Minerva, ofendida, entró en competición con Aracne, pero, según cuenta Ovidio, no pudo superarla. Además, el tema elegido por Aracne fueron los cotilleos sobre los amores de los dioses, fue ofensivo, y Minerva la transformó en una araña.

IMAGEN DE PORTADA: La fábula de Aracne: representación del mito por Velázquez. La Fábula de Aracne o Las Hilanderas 1657, es una Obra de sus últimos años de vida de Diego Velázquez en la que eligió una escena de la Real Fabrica de Tapices; este cuadro se encuentra actualmente en el Museo de Prado en Madrid España, sin embargo el cuadro es algo más que un día cotidiano en un taller de hilanderas, prácticamente hay tres escenas en un cuadro y un fragmento del mito de Aracne magistralmente escondido.

 

Arachne de Gustave Doré , ilustración para la Divina Comedia de Dante .

El Mito Griego de Aracne

Aracne, joven tejedora de la mitología grecorromana, de cuyo nombre viene la raíz de todo lo “arácnido.”

Eran muchas las diosas tejedoras, en Grecia.  Desde  las ninfas que tienen un rol clave en el destino de Odiseo. Penélope misma, teje para decirle a sus pretendientes que esperará antes de elegir a alguien en matrimonio hasta que termine de hilar la mortaja para Laertes, el padre de Odiseo, como una preparación para su muerte. Ariadna , la esposa del dios Dioniso en la Creta minoica, poseía el hilo hilado que conducía a Teseo al centro del laberinto y salía a salvo de nuevo.

LA DIOSA CLASICA ATENEA -MINERVA.

Una de las muchas cualidades de Atenea como Diosa vinculada al arte y a la industria es su enorme habilidad como tejedora. De hecho ella misma se encarga de enseñar e inspirar a las hilanderas más insignes de la mitología, como Penélope y Aracne y en algunas versiones del mito del Laberinto cretense toma el lugar de Ariadna como guía de Teseo, lo que indica la estrecha relación entre ambas.

El tejido de Atenea penetra el tiempo y el espacio, tal como hacen la urdimbre y la trama, manteniendo firmemente unidas estas dos coordenadas que componen la realidad y como Diosa, es capaz de tejer en muchos tiempos y dimensiones a la vez.

Uno de los principales momentos de las Panateneas, gran fiesta en honor de la Diosa patrona de Atenas, es precisamente la procesión de las vírgenes tejedoras, las Ergastinas, un grupo de jovencitas de gran belleza y hábiles en el arte textil escogidas entre buenas familias atenienses.

El momento más emotivo es el del ofrecimiento del manto a Atenea, que recuerda ritos paralelos destinados a honrar a María en el catolicismo, poniendo a los pies de la Diosa el fruto de un año entero de trabajo con un resultado bello, artístico y amoroso. Atenea fue una Diosa sinceramente amada por los atenienses y todo es poco para honrarla y mostrar el agradecimiento.

Existe también un mito bellísimo, relatado de un modo espectacular por Ovidio en sus Metamorfosis, que nos habla de la cólera de la Diosa ante la arrogancia y el orgullo.

The Triumph of Minerva de Francesco del Cossa, 

ATENEA Y ARACNE.

La leyenda antigua más famosa de todas es la historia que cuenta la competición  de tejidos que llevaron a cabo la diosa griega Atenea y la princesa Aracne.

Aracne era la hija del famoso tintorero de Hypaia (Lidia), Idmón, famoso por su uso de la púrpura de Tiro. Debido a la profesión de su padre, Aracne se hizo famosa por sus habilidades en el arte del tejido y bordado. Con el tiempo, ella comenzó a considerarse la mejor tejedora, mejor incluso que la propia diosa Atenea.

La diosa, conocida a lo largo de la mitología griega por su irascibilidad se disfrazó de anciana y fue a ver a Aracne, para comprobar lo lejos que llegaban las presunciones de la joven.

Cuando vio sus tapices, la diosa dudó que fuesen de su mano a lo que Aracne respondió que su habilidad tejiendo era comparable a la de los dioses. Atenea quiso dar una última oportunidad de redimirse a Aracne y le advirtió que no enfadara a los dioses. Aracne se mofó de su consejo y continuó diciendo que le gustaría participar en una competición de tejido con la propia Atenea para poder probar sus habilidades.

Atenea entonces se dio a conocer ante ella y aceptó el reto. La diosa tejió una escena que representaba su victoria sobre Poseidón, mientras que la joven mortal escogió para su tapiz una representación de los veintidós episodios de infidelidad de los Dioses del Olimpo, lo que enfureció a Atenea aún más.

A pesar de reconocer que la obra de Aracne era perfecta, Atenea se puso tan furiosa por la falta de respeto de la joven hacia los dioses que, en un momento de rabia, destruyó el tapiz de Aracne. Ésta, llena de tristeza, trató de suicidarse poco después. Sintiendo pena de la joven, Atenea la transformó en araña antes de que pudiese matarse, pero asegurándose de que la araña conservase la habilidad de Aracne tejiendo; de esta forma explicaron el origen de las arañas en la antigüedad y, de hecho, «Arachne» significa «araña» en griego antiguo(αράχνη)

Atenea, que con su inteligencia práctica, nunca dejó de apreciar el innegable arte de la joven, sintió lástima por ella y le salvó la vida. Una tejedora así no puede perderse.  Sin embargo la castigó precisamente a practicar continuamente aquello de lo que tanto se enorgulleció. Y la convirtió en una industriosa araña, condenada a tejer continuamente para conseguir su comida.

LEYENDA MORALIZANTE.

El mito parece tener una función de tipo moralizante: no es conveniente molestar a los dioses.

El mito parece tener una función de tipo moralizante: no es conveniente molestar a los dioses. El mito de Aracne también puede verse como un intento de mostrar la relación entre el arte y el poder tiránico en la época de Ovidio. Escribió bajo el emperador Augusto y fue exiliado por él. En ese momento, el tejido era una metáfora común de la poesía, por lo que el arte de Aracne y la censura de Atenea pueden ofrecer una alegoría provocativa del papel del escritor bajo un régimen autocrático.

Por otra parte, a veces, empoderados, nos sentimos dueños, señores y creadores de lo que hacemos. Y eso es así, pero es importante recordar que si no somos la primera y directa fuente de nuestro arte, el agradecimiento a los maestros nos hace humildes y lejos de empequeñecernos nos refuerza.

La humildad de reconocer y agradecer lo recibido es una cualidad inestimable.

A veces el ego y la ambición pueden cegarnos. Y cuando la apreciación sólo revierte hacia nuestra persona, seremos egocéntricos y falsos. Aunque tengamos habilidad y conocimiento.

Atenea en su tela representó la gloria de todos los Dioses, mostrando lo bello, verdadero y bueno de sus obras, sin entrar en comparaciones.

Aracne se dedicó a la crítica y al desprecio, sin una palabra amable para nadie. En lugar de ensalzar las virtudes de la Humanidad, criticó los defectos de los Dioses.

Si quieres hacer algo bello y constructivo, hazlo siempre en positivo, no ocultes los errores de otros, pero tampoco los expongas, ofrece siempre alternativas útiles.

La joven Aracne es el prototipo de la mujer inteligente e industriosa que cumple con una función ordenadora y civilizadora. Diestra artesana, trabaja con las manos y se suma así a la obra creacional, lo que recuerda la simbólica del arcano XI del Tarot, la Fuerza, de la que Federico González en su libro Tarot (mtm-editores, Barcelona, 2008) dice:

«Vemos aquí a una bella mujer, que sin esfuerzo aparente, y sin ejercer ninguna violencia, abre las fauces de un león, dominándolo. Simboliza a la fuerza de la inteligencia capaz de dominar las pasiones gracias al fuego interno del amor y de la voluntad. El hecho de representarlo con una figura femenina nos indica que no se trata de una fuerza bruta o física, sino más bien de una energía sutil, como la de la mente, muy superior en calidad y elevación. Esta carta significa el influjo espiritual que penetra los cuerpos, transformándolos. La materia alquímica ya está preparada, y el fuego de la pasión se enciende para dar inicio a la obra de la transmutación; ésta podrá lograrse si el fuego permanece encendido. Se relaciona también con el quehacer manual y con la industria, y nos enseña a aceptar la responsabilidad que implica el trabajo interior.

El símbolo de la araña está asociado al símbolo del infinito.  La araña tiene 8 patas y 8 ojos, el 8 es el número del infinito. Además, la frecuencia de vibración indica que indica el significado del número ocho consiste en ciclos, el paso del tiempo y la evolución.

En cuanto a la Aracne mítica, señala Ovidio:

«Su ingenio era prodigioso; inventó el procedimiento de teñir las madejas de lana de distintos colores para tejer tapices como si se tratara de pintar, gracias a la técnica del lizo, es decir, dividiendo el estambre en finos hilos. Era muy hábil en el arte de tejer, y cuenta la fábula de su rivalidad con Palas Atenea, que por despecho la transformó en araña.

Esta mujer descubrió unas artes más útiles aún como las del cultivo y recogida del lino y del cáñamo: como dejarlos enfriar en la alberca, como agramar y rastrillarlos para separar las fibras y luego, por fin, hilar con la rueca y tejer la tela. Me atrevo a afirmar que estas técnicas resultaron indispensables para la humanidad aunque haya hombres que desprecian a las mujeres por practicar estas artes.

A Aracne también se le debe el invento de las redes de pescar y de los lazos y las trampas para el venado y otras fieras de caza mayor, así como las destrezas para coger pájaros, conejos, y liebres con unas técnicas antes desconocidas. Me parece que no fue poco el servicio prestado por esa mujer a la humanidad, dotándola de las artes de la caza y la pesca, tan placenteras como provechosas.» (Cristina de Pizán, Op. cit. pág. 138)

Otros personajes de la mitología griega relacionados con Atenea y el tejido son Ariadna, Señora del Laberinto y el Ovillo y Penélope, gran tejedora que, como su esposo Odisseo, es guiada e inspirada por Atenea, de la que ambos son muy devotos. Finalmente, Ariadna ofrece una visión realista del camino hacia el autoconocimiento y de las dificultades que pueden surgir a lo largo de él

FUENTES:

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Maria Mercedes

Cosmopolita. Soy gnostica de raíces cristianas , mi parte pagana es mi amor incondicional a la Madre Tierra. No Teista y universalista. Anti-dogmatica por naturaleza- Políticamente humanista.

4 comentarios en “El Mito de la Diosa Atenea y la Princesa Aracne

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