Mirar la luna

dedoLa luna es el regalo más preciado para la vista de la humanidad. Con excepción del sol, ningún otro cuerpo celeste ha despertado tanto nuestra imaginación y fantasía como la luna.

Un viejo proverbio oriental dice que cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo, pero el dedo y la luna pertenecen a dos mundos diferentes, a dos realidades distintas, como nos enseña el budismo zen.

A Krishnamurti lo quisieron entronizar como jefe de la orden que lo habia educado, pero el, en el discurso que dijo el dia que lo quisieron entronizar, desbarató todo y manifesto lo siguiente:

La religión de todos los hombres debe ser la de creer en sí mismos

No podeis seguirme, ni a mi ni a nadie, el dia que sigais a una persona, dejara de existir la verdad.

Si seguimos a alguien nos quedamos con la formula, HAY QUE SER ILUMINADO; NO SEGUIR A LOS ILUMINADOS, hay que mirar la luna, no quedarse mirando el dedo que señala la luna.

Quizás una prostituta pueda entrar el cielo antes que una monja, porque la prostituta a fuerza de vivir y conocer la vida, puede llegar a amar, en cambio la monja por tratar de amar a DIOS, puede dejar de amar a todo el mundo, a sus hermanos.

Cuando el sabio señala la luna el necio se queda mirando el dedo. Eso mismo es lo que sucede con las religiones cuando quieren atrapar la verdad.

Jiddu Krishnamurti


Jiddu Krishnamurti (1895-1986 ) fue un  escritor y filósofo hindú, que dejó un importante legado de reflexiones. Este hombre universal no reconocía ninguna nacionalidad, religión, clase social o raza. Su pensamiento iba en pos de la concordia y la eliminación de todo tipo de fronteras.
Recibió la Medalla de la Paz de la ONU en 1984. Murió a los 90 años, pero su obra ha sido traducida a varios idiomas y sigue manteniendo gran vigencia.

 CURIOSIDAD APARTE:

La vieja ciencia popular lunar de los británicos paganos establece que apuntar un dedo a la Luna nueva trae mala suerte a su vida. Como detalle interesante, esta creencia halló cabida en el reino de la superstición cristiana, que sostiene que apuntar a la Luna nueve veces deja a la persona sin la posibilidad de entrar al cielo. Es dudoso que se haya escogido el número 9 para esta superchería por pura casualidad, puesto que éste siempre y en toda circunstancia ha sido considerado por brujas, magos y todos aquellos que se encargan de lo oculto, como el más mágico de todos los números.


Una Respuesta a “Mirar la luna”

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