El Perro en la Mitología Clásica

La historia de fidelidad entre humanos y perros data probablemente desde los propios inicios de la domesticación de estos.  Alrededor del mundo han trascendido a nuestros días innumerables leyendas e historias encerradas en la mitología o la realidad que sin duda alguna han dado un importante rol simbólico a los perros.

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Los mitos, símbolos, leyendas o fábulas de las mitologías ofrecen una explicación global del mundo. En ellas aparecen los animales acompañando a los dioses y a los hombres, y entre aquellos, el perro que desempeña un papel primordial pues se encuentra en la frontera entre la luz y las tinieblas, entre la vida y la muerte. A él le corresponde poner en relación el universo de los dioses y el de los hombres porque en él han depositado éstos su confianza incluso en el ámbito de lo invisible.

El perro es el lobo domesticado. En toda la Humanidad, en la época prehistórica de cualquier lugar del mundo, el hombre domesticó al lobo, le dio de comer, y le dio cobijo en su cueva, y se hicieron amigos inseparables…y así es que el perro es el mejor amigo del hombre desde el neolítico, y en cualquier confín de la tierra es, ha sido, y así seguirá siendo…

En diferentes culturas los perros han jugado un papel importante en la mitología a través de la historia. 

Los perros a menudo han sido guardianes de animales, ganado, hogares y personas. Sin embargo, también han sido guardianes de carreteras, encrucijadas y pasarelas, lo que los vincula con misterios y entradas al inframundo.

El perro ha estado asociado a la caza y a las deidades asociadas con ella desde tiempos antiguos.

En el mito griego,  la estrella Sirio representaba el perro de caza de Orión. Cuenta la leyenda que el gigante Orión siempre iba acompañado de sus perros; hasta el punto que, tras su muerte, fue enviado al firmamento junto a ambos, que se convirtieron en el Can Mayor y el Can menor. De hecho, según el movimiento diurno, parece como si el Can Mayor persiguiera a Orión por los cielos.

Mera era la perra de Erígone y su padre, Icario de Atenas.. Icario era muy devoto de Dionisio, el dios del vino, aunque fue precisamente por su causa por la que murió, asesinado a manos de un grupo de pastores borrachos. Tras su muerte, Erígone marchó con Mera en busca de la tumba de su padre y, al encontrarla, terminaron por suicidarse presas del dolor, la joven ahorcada y la perrita lanzándose por un acantilado.

Al hacerse conocedor de la desgracia que había caído sobre la familia, Dionisio decidió compensarlos enviando a los tres al firmamento, convirtiéndolos en las constelaciones de Virgo, el Boyero y el Can Mayor.

Las páginas de la famosa obra: La Odisea de Homero, además de contar la historia de un viaje hacia la guerra, del amor que la provocó, del heroísmo, aventuras y penurias de Odiseo y sus compañeros también hacen referencia a Argos; el fiel can de Odiseo.  Después de veinte años sin ver a su amo cuando este logra por fin vencer los obstáculos de los dioses y volver a Ítaca, Argos es viejo y frágil, pero aun así reconoce a su amo. Cuenta la historia que una vez que Argos vio nuevamente a Odiseo murió ahora que había visto a su amo una vez más.

En Grecia, el perro colocado en la puerta de los Infiernos se llama Cerbero; tiene tres cabezas, una negra, otra roja y otra blanca (los colores simbólicos de las tres funciones Tierra, Agua, Luna en el mundo indoeuropeo); hijo de Equidna y Tifón, viviendo encadenado, ladra a las almas permitiéndoles entrar en los Infiernos pero prohibiéndoles salir. En Diálogos de los muertos, Luciano muestra a Cerbero mordiendo a Sócrates (muy debilitado por la cicuta) para obligarle a unirse lo más rápidamente posible al grupo de los difuntos.  Cuando Psiqué tuvo que ir a los Infiernos por orden de Venus le aconsejaron que llevara dos galletas para engatusar al voraz Cerbero.

El mismo Cerbero fue objeto del duodécimo trabajo de Hércules: cuando el héroe llegó al reino de Hades, el dios de los Infiernos le ofreció el perro Cerbero a condición de que lo dominara con las manos, cosa que Hércules hizo, pero una vez con el perro en el suelo, no supo qué hacer con él (Euristeo se había escondido en una gran jarra al ver el animal) y lo llevó de nuevo a Hades. Más tarde, Cerbero quedó seducido  por el canto de Orfeo y se durmió, lo que permitió a este otro héroe entrar en el recinto de los muertos y buscar a Eurídice.

La diosa Hécate, divinidad de las tinieblas y de la magia cantada por Hesíodo, podía transformarse en perro y andaba seguida por una jauría infernal. Algunas veces dicen que aúlla como los perros que la siguen. En Turquía occidental, en Caria, sus adoradores sacrificaban perros en su honor y realizaban rituales orgiásticos.

Curiosamente, Hécate y sus perros también hablan y protegían a   los que no podían hacerlo por sí mismos: Los recién nacidos. Hécate y sus perros representaban una “Alianza para la Defensa y Protección” para aquellos que no pueden defenderse: los bebés, los niños, los indefensos, los marginales, el Loco y el Calumniado injustamente.

La diosa  Artemisa, hermana de Apolo y gran cazadora aficionada a recorrer los bosques acompañada de sus perros, montó en cólera por la impertinencia de Acteón, también cazador, que le había estado mirando mientras se bañaba desnuda en una fuente, y la diosa le lanzó sus propios perros que lo destrozaron con gran facilidad porque la diosa lo había transformado en ciervo para excitar el celo de sus molosos.

Lélape era un perro conocido por todo el Olimpo por no perder a ninguna de sus presas mientras cazaba. Por ese motivo, Zeus decidió regalárselo a Europa, de la que ya os hablamos en la leyenda de Tauro; pues, de hecho, fue a ella a quién el dios secuestró transformado en un toro blanco.

Después de recibir el regalo, Europa se lo acabó dando al hijo que tuvo fruto de su noche con Zeus y, de ese modo, fue pasando de mano en mano hasta llegar a Procris, la hija del rey Atenas; que, sabiendo de su facilidad para la caza, se lo regaló a su marido Céfalo junto a una jabalina.

descarga (3)Tras recibir el regalo, Céfalo pensó que el perro era el animal perfecto para cazar a la zorra teumesia, conocida por no poder ser atrapada nunca. Esto, como es lógico, dio lugar a la paradoja de un perro que siempre capturaba a sus presas persiguiendo a una zorra que nunca podía ser capturada, por lo que ambos comenzaron una carrera que hubiese sido infinita de no ser por la intervención de Zeus, que decidió convertir a ambos en piedra y, después, mandar al perro al firmamento.

 

El perro es el mítico antepasado  de varias dinastías turcas y mongolas. Es figura fundadora como puede  verse con la loba romana (el perro y el lobo están próximos). Es ladrón  y portador de fuego, de ahí la asociación entre los poderes infernales y la fuerza solar: entre los mayas, el perro guía al Sol en su recorrido  subterráneo; es el «Sol negro»..

En general, los perros son considerados símbolos de buena suerte, sabiduría,  la lealtad, la obediencia y prosperidad.

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VER: El Espíritu del Perro: La  Lealtad  y la Protección


FUENTE: 

  • Wikipedia
  • La biblia de las criaturas míticas, de Brenda Rosen.
  • http://www.fes-sociologia.com/files/congress/12/papers/4474.pdf

12 Respuestas a “El Perro en la Mitología Clásica”

    1. Felicitaciones !! Excelente,todo lo anteriormente citado. Gran verdad. Verdad irrefutable.

  1. pue demasiadas razones para que dejemos de idolatrar a estos animalitos
    y dejar de verlos como quienes protejen los hogares nada… EL UNICO QUE PROTEJE MI CASA ES EL TODOPODEROSO CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA EL ELOHIM DE YiSRAEL

    1. No se trata de idolatrar, si no de respetar y si, protejen los hogares y a sus compañeros humanos si se les trata como uno mas del grupo y no se les maltrata . Gracias a perros y caballos, la humanidad ha logrado alcanzar en nivel de desarrollo actual, algo de respeto merecen por su sacrificio, y sus cualidades espirituales ser valoradas. Feliz semana

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