Los misterios mágicos del poder femenino: La Rueca y el Huso 

El huso y la rueca han sido considerados objetos mágicos en las culturas paganas, con una conexión entre el arte de hilar y el mundo sobrenatural.

La rueca aparece por primera vez en el año 3000 a. C. aproximadamente.

RUECA: Instrumento usado antiguamente para hilar a mano que consistía en una vara larga en cuyo extremo se colocaba el copo de lana u otra materia textil y un huso donde se iba formando el hilo. La rueca es una herramienta tradicional  usada para sostener fibras crudas a medida que se hilan en el hilo de un huso.

Un huso es un objeto que sirve para hilar fibras textiles. En su forma más simple es un trozo de madera largo y redondeado, que se aguza en sus extremos y que en uno de ellos, normalmente el inferior, lleva una pieza redonda de contrapeso y tope, llamada malacate, nuez, tortera o volante.

Para hilar con un huso se comienza por tomar un copo de alguna fibra textil como lana o algodón y se retuerce una porción entre los dedos hasta darle forma de hebra. Esta hebra inicial se amarra al huso y se sigue realizando el procedimiento de torsión. Mientras tanto, con la otra mano se hace girar el huso con un extremo afirmado en el suelo, de modo que la hebra vaya enrollándose a él, en esta operación la tortera ayuda a evitar que el huso se desestabilice y caiga. Una vez que el huso se ha llenado, la fibra hilada se desenrolla manualmente o con una devanadera, para guardarla como ovillo o como una madeja, en este último caso, también puede usarse un aspa.

El huso, es sus diversas formas, es una herramienta que data del Neolítico y que se utiliza hasta la actualidad. El huso y el telar fueron dos de los inventos más revolucionarios del Neolítico. Para realizar una prenda de vestir se necesita primero hilar y después tejer. Las personas del Neolítico primero utilizaban un huso, para conseguir un hilo muy fino, que después utilizaban en un telar para ir realizando la prenda que necesitaban.

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La reina Berta instruyendo a las niñas a enrollar el lino en husillos usando ruecas, Albert Anker, 1888.

La madera del Huso no puede conducir la electricidad, sino como parte de un árbol vivo es un conducto para el flujo de agua y la savia del árbol. El agua es un excelente conductor de calor, el frío, la emoción, el sonido y los espíritus de encantamientos. Todas las fibras en una rama se alinean para este flujo de arriba y abajo. Este flujo puede ser aprovechado en el fin de canalizar las energías de convocar a las deidades y espíritus.

Robert Cochrane en su escrito «On Cords» dice:

    «El así llamado ‘objeto sagrado’ que algunas brujas tenían en tal reverencia era de hecho la rueca de un tejedor, y podía confundirse fácilmente con un símbolo fálico. La rueca del tejedor, atada con juncos o paja, aparece frecuentemente en tallas rurales y en otros lugares. Nuevamente hace referencia al Arte y a la Deidad suprema. Parecería que las brujas no estaban bajo la influencia de los conceptos freudianos. «

El huso y la rueca han sido considerados objetos mágicos en las culturas paganas, con una conexión entre el arte de hilar y el mundo sobrenatural. El acto de hilar se considera un acto mágico porque, debido a su naturaleza rítmica y circular, induce estados alterados de conciencia o estados meditativos,  al igual que ocurre con una danza repetitiva o el ritmo continuado de un tambor.

También el giro conecta con lo supraconsciente y un objeto que gira es utilizado en muchas tradiciones para contactar con lo profundo; las ruedas de plegaria budistas, las danzas giróvagas de los derviches sufíes, los rosarios de cuentas circulares musulmanes, cristianos, taoístas, turcos y paganos, el dreidel (peonza) judío, los péndulos, la maza que gira alrededor de los cuencos tibetanos, el tambor de mano japonés etc…

Las hilanderas, cuadro de Velázquez, 1644-1648.

En la India, la rueca es un símbolo de la lucha contra el imperialismo británico. Como parte de su campaña de desobediencia civil, Gandhi convenció a sus seguidores que la mejor forma de atacar el Imperio británico era no comprar los productos textiles de Manchester y fabricar la ropa ellos mismos de forma artesanal. La campaña inspiró a mucha gente y tuvo éxito en hacer daño de forma pacífica a los intereses del poderoso colonialismo, ayudando a los pueblos de la India a lograr la independencia. Así, la rueca se convirtió en uno de los símbolos de la independencia de la India.

Erróneamente, la tradición popular ha relacionado la rueca con el cuento de La bella durmiente. Dicho error surgió de la proliferación de ilustraciones que mostraban a la protagonista pinchándose con una hipotética aguja en una rueca. Sin embargo, la rueca no consta de ninguna parte similar a una aguja. Originalmente, la bella durmiente se pinchaba con un huso.

Los estados alterados de consciencia y el uso de la intención son dos técnicas mágicas bien conocidas y en muchos cuentos tradicionales el huso parece tener más bien propiedades mágicas que ser un objeto común como en el caso de La Bella Durmiente o Frau Holda.

La mujer siguió el consejo punto por punto: en cuanto llegó la luna llena, llevó la rueca de oro orilla del agua e hiló con la mayor actividad hasta que hubo  concluido todo, su lino y el hilo llenó el huso.

La ondina del estanque de los Hermanos Grimm

En las culturas en que las grandes diosas han acumulado las virtudes de la luna, de la tierra y de la vegetación, el huso y la rueca se convierten en atributos del destino humano. Las hierofanías lunares indican fertilidad, regeneración, tiempo y destino». Sería de considerar la relación de la moura que sobre su cabeza o el mandil porta piedras mientras va hilando con la galaica deidad Bandua, teónimo con etimología que hace referencia a ataduras. La rueca es el atributo de las Parcas que hilan la trama de la vida, una especie de malvada xana o mujer mora donde juega una importancia capital el hilo de la vida, en este caso de oro, que constituye a su vez el elemento esencial del simbolismo del tesoro escondido

Aldea Kogi

El mito escogido, es de origen colombiano propio de los indios Kogi y se expresa así:

“La Diosa Madre, quien era la única que poseía el conocimiento del arte textil, ella, autofecundada dio origen a todas las cosas.  El macrocosmos, eran el mar y el cielo quienes se unieron en una cópula cósmica que era el huracán.  En el mito de creación la inmensa tromba, este fenómeno periódico de la región del Caribe, apareció bajo la imagen dramática de un huso que  giró estruendosamente uniendo las dos dimensiones.  Fue el huso de la Madre, con el cuál ella tuerce el hilo de la vida.  En el acto de creación al formarse la primera tierra firme, la madre clavó este huso gigantesco en el pico más alto de la Sierra Nevada, como un axis mundi, el centro, el árbol de la vida, la gran ceiba barrigona de cuyo vientre hinchado nacerá la humanidad.

 Tomando un cabo del hilo de algodón que colgó del huso, la madre trazó con él un círculo alrededor de la Sierra, delimitando así la tierra de sus hijos.  Instaló luego a un número de ellos como señores de los puntos cardinales: este, oeste, norte y sur, cenit y nadir y centro.  Dividió esta estructura en 9 estratos, nueve mundos, el quinto mundo, es decir el del medio, es el nuestro.  Creó 9 mujeres y dio así origen a la sociedad kogi”.

El hilado y el tejido son oficio de mujer, y esto, lejos de tener una connotación peyorativa, esconde profundas enseñanzas cosmogónicas, o sea que la simbólica de este arte ha sido utilizada por doquier como medio de transmisión del orden, leyes, proporciones, mundos y ámbitos del Universo. Una forma con lenguaje femenino y adaptada a su naturaleza, que aplicada convenientemente también ha constituido un soporte fundamental para el conocimiento y por tanto la realización espiritual de muchas hembras, y aún lo es hoy en día, por ejemplo en países como Guatemala, donde las mujeres siguen tejiendo en base a las enseñanzas ancestrales y reproduciendo en sus tapices y bordados el universo en pequeño

Al igual que la “Pipa de la Paz” de los indios norteamericanos, traída a la tierra por la Mujer Búfalo Blanco, el huso es a la vez un símbolo sagrado y un objeto práctico. Contiene elementos femeninos y masculinos a la vez, con un disco circular con un centro en forma de “yoni” dentro del cual se ajusta un eje fálico. La pipa tiene un tallo masculino que se introduce dentro de un recipiente femenino. Hilar es continuamente recrear la armonía de masculino y femenino, es un elemento primario en el Gran Ciclo de Ana, la Tejedora de los Mundos. El huso devino más tarde en la rueca, cuya introducción aceleró y refinó la producción del hilo para tejer y coser.

El arte de hilar es una potente metáfora para nuestras psiques del proceso de transformación en el viaje del alma.  Hilar es pues abrir activamente una puerta metafórica hacia lo inconsciente invitando a un diálogo profundo a través de la creación del hilo.

Nuestro hermoso deber es imaginar que hay un laberinto y un hilo. Nunca daremos con el hilo; acaso lo encontraremos y lo perderemos en un acto de fe, en una cadencia, en el sueño, en las palabras que se llaman filosofía… Jorge Luis Borges

FUENTES:

  • Wikipedia
  • Reichel G ,   Dolmatoff ( 1991) Indios de Colombia.  Momentos vividos y Mundos Concebidos.  Editorial Carvajal S.A. Colombia

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