REINA DE LOS CIELOS Y LA MEDIA LUNA.

El principio femenino: La Madre Primordial.

La Iglesia Católica heredó de la virgen Artemisa /Diana, el gran día de su fiesta (15 de agosto) por ello ese día la Iglesia Católica celebra la Asunción de María .

Agosto estaba dedicado a festejar a la virgen Artemisa, igual que a la Tierra virgen y salvaje, representada por la  Diosa Blanca en el paganismo. Actualmente la fecha coincide con la Festividad de la Asunción de María y de la Virgen del Alba. La fiesta de la Virgen Blanca y Nuestra Señora de las Nieves fue el pasado día 5 de este mes.

Todas estas celebraciones están relacionadas y hay varios artículos en este blog para detallar la figura de la #DAMA BLANCA.

De Diosa Blanca a Madre Virgen.

La diosa Blanca, o en la Diosa de las tres caras, la imagen de la Madre Virgen era un culto muy difundido en la antigüedad, e inclusive anterior a las religiones patriarcales.

El color Albar o Blanco de la Virgen es la fusión pura de todos los arquetipos de la Gran Madre, identificada con la luz blanca,  aunque teológicamente, el blanco indica la pureza de la Virgen, que puede asociarse al concepto de virginidad.

Muy asociada al régimen lunar, acuático y de la tierra fértil, la diosa blanca se revestía de las características de estos reinos: generatriz, renovadora, misteriosa. Una de las imágenes de este arquetipo es el de Cibeles, la diosa Frigia, Madre de todos los dioses. Su poder se extendía a toda la naturaleza y se la considera la encarnación de Rea, la madre del dios Zeus.

Muchos héroes, dioses, semidioses y profetas han sido engendrados sin que interviniera el varón: la virgen Maia engendró a Buda, y, además, Hermes, Baco-Dionisos, Adonis, Agni, Mitra, Krishna y el mismo Jesús, fueron dados a luz por madres vírgenes. Los germanos veneraban a la virgen Hertha con un niño en los brazos. Los escandinavos la llaman Disa y también la presentaban con el niño en brazos. Los etruscos la llamaban Nutria; en India, la Indrani, que también era representada con un niño en los brazos, y también, entre los druidas, adoraban a la Virgo Paritura como a la Madre de Dios.

A Maria se le comenzó a llamar virgen porque así se le llamaba a Artemisa/Diana de los Efesios.  Cuando el cristianismo sale de Jerusalén y comienza a expandirse por otras naciones se encuentra con la siguiente realidad religiosa: En Alejandría se adoraba a la diosa Isis y a su hijo divino; en Éfeso se adoraba a la virgen Diana de los Efesios (Artemisa); en Roma se adoraba a Juno, la reina de los cielos.

La importancia que María tiene en los primeros Evangelios es más bien escasa. Se destaca su virginidad pero poco más se vuelve a hablar de ella.  El culto a María coincide cronológicamente con la implantación del Cristianismo en el año 312, el cual intenta erradicar de una vez por todas los ritos paganos. Y también coincide plenamente con la época en la que se destruyó el Serapeo de Alejandría , tras el decreto de Teodosio, que marcó el declive final del paganismo en todo el Imperio.

Con la fusión entre cristianismo y paganismo, en tiempos de Teodocio, emperador romano, que obligó a todo el Imperio a ser cristiano, los devotos de la diosa se hicieron cristianos por temor ante la amenaza de ser asesinados; aunque continuaron venerando a la virgen dentro del cristianismo. Teófilo de Alejandría, quien acabó violentamente destruyendo el Serapeo de Alejandría y la biblioteca donde estaba incluido, fue famoso por su lucha contra los ritos paganos y la cristianización de  templos. . El Serapeo fue entonces transformado en un templo cristiano, consagrado a San Juan Bautista. Dicho templo llegó intacto hasta el siglo X, en que resultó destruido por los árabes.

Musee_Pio_Clementino-Isis_lactans
Isis lactans (amamantando a Harpócrates). Museos Vaticanos. Museo Pío-Clementino.

DE ISIS A MARIA.

La diosa de la fertilidad.

Entre todas estas vírgenes blancas destaca Isis, la madre de Horus. El culto a Isis empezó en el bajo Egipto cerca de Nubia, y por tanto, cerca ya de la África negra, por lo que en ese contexto su piel oscura  en sus representaciones era normal, pero sus vestidos eran generalmente de blanco, algo que se repite también con la diosa Artemisa

El culto a Isis fuera de Egipto en la época a la que nos referimos ya no estaba ligado a la figura de Osiris, se le adoraba como diosa madre y reina del cielo. Además, se recurría a la deidad por su capacidad para obrar milagros, curar enfermos y devolver la vista a los ciegos. En el 471 María es nombrada Madre de Dios y el culto a Isis prohibido. Tras el Concilio de Éfeso, el culto a Isis permaneció en la clandestinidad hasta el año 650 d.C.  Paulatinamente se habia ido sustituyendo el culto a Isis por el culto a María, ambas “Madre de Dios” y “Reina de los Cielos”.

Existen semejanzas tan grandes que no hay lugar a dudas. Según se describe a Isis parece que estamos hablando de María:

“Una cabellera ondulante flotaba sobre su divino cuello…un globo que lanzaba una luz parecida a la de la luna. Una túnica de fino lino, con rayas de color amarillo azafrán y escarlata, cubre su divinidad; y encima un manto negro bordado con flores y lazos y salpicado de estrellas, desciende plisado hasta sus pies. Una luna radiante adorna su seno” (Apuleyo).

Como Roma había sido por mucho tiempo el centro del culto a la diosa del paganismo, no debemos extrañarnos de que éste fuera uno de los primeros sitios donde el culto a María se estableció dentro de la Iglesia. 

El sábado 5 de agosto Roma celebra la dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, como primera Iglesia de Occidente ofrecida a la Virgen María.. En esta Basílica  también conocida como “Nuestra Señora de las Nieves”, los católicos locales este día lanzan pétalos de rosa blanca desde la bóveda durante la misa festiva; una tradición de la antigua diosa blanca que aún hoy se mantiene viva. Cabe mencionar el hecho de que Isis era adorada en un templo “que estaba situado en las colinas vaticanas, donde hoy está localizada la Basílica de san Pedro, el centro de la Iglesia.

A semejanza de las divinidades femeninas  que la precedieron María asumirá el rol de diosa venerada, de diosa vestida de blanco,  la Madre Virgen que da a luz un hijo divino y representa así lo sagrado femenino, esa energía de amor compasivo venerada por los pueblos precristianos y que se encuentra en las vírgenes negras, siempre con un niño en brazos. La adopción  católica de un culto antiquísimo vinculado con la tierra como dadora de vida y la posesión forzosa de los antiguos santuarios de la Gran Madre , como presencia de la Iglesia, contribuyeron a la evangelización.

El protagonismo de la Virgen quedaba ampliamente compensado con la misoginia del tratamiento de otras figuras femeninas, destacadamente Eva, la Magdalena y Santa María Egipcíaca. Pese a la composición masculina de la trinidad o quizás por esta razón, María, madre compasiva y nutricia fue la depositaria de los ruegos y plegarias del pueblo llano, de los poetas y de los caballeros que juraban defender causas nobles en su nombre.

La suave transición del paganismo al cristianismo de la Virgen Blanca

El culto popular de la virgen fue uno de los factores clave de la suave transición del paganismo al cristianismo. La renuncia al cuerpo como el martirio (la carne enemiga del alma) y a las riquezas , que da oportunidad al arrepentimiento y la redención (y confía su gestión a la Madre Iglesia) solía ser el aspecto más destacable . Pero había algo no negociable para los paganos , incluso para los gnósticos, cristianos primitivos que bebían de todas las fuentes del conocimiento.

Las celebraciones religiosas más importantes que se desarrollaban en  agosto en el Imperio Romano Pagano  eran dedicadas a la Diosa Artemisa romanizada como la Virgen Diana, ligada a la vida en los bosques, a las fases lunares y a la maternidad, fiestas donde podía participar todo el mundo, amos y sirvientes, sin distinción de clase social. En tal ocasión, los trabajadores saludaban a sus jefes, recibiendo a cambio propinas. La costumbre se mantuvo durante el paso de los años y en el Renacimiento, era obligatorio según el decreto papal, y tuvo su porque.

Cuando se tienen creencias durante siglos, por lo general no es fácil abandonarlas y mas si se trata de fiestas y vacaciones  para visitar a la madre. Habían muchos paganos que se sentían atraídos al cristianismo, pero era tan fuerte en sus mentes la adoración a la diosa madre, que no la querían abandonar .

Y  la Iglesia lo permitió, solamente con un poco diferencia y con otro nombre: María. Los líderes de la Iglesia Patriarcal buscaron una similitud en la cristiandad con el culto de los paganos para poder atraerlos en gran número y así añadirlos a ella.  Los imponentes santuarios de la diosa blanca cambiaron de manos femeninas a manos masculinas.

LA VIRGEN BLANCA.

Teológicamente, el blanco indica la pureza de la Virgen, que puede asociarse al concepto de virginidad o al de la Inmaculada Concepción. Entre los colores de las vestiduras de la virgen en las representaciones pictóricas suele utilizarse el blanco para la túnica y el azul o el rojo para el manto. El lirio blanco es la flor que se utiliza como símbolo iconográfico de la Virgen, especialmente en la representación de la escena de la Anunciación. También tiene relación con la blancura la asociación simbólica de la Virgen con la luna o las estrellas (por ejemplo, en las jaculatorias), o con la paloma (especialmente en la expresión blanca paloma, una de las que se asocian a la Virgen del Rocío

Mari Amalur de los Prineos, blanca de luz.

El arquetipo de la virgen blanca.

El arquetipo de la virgen blanca se remonta a la diosa sumeria Mari, el mismo nombre de la  ancestral diosa madre de los Pirineos: Mari Amalur  que fue sincretizada con la Virgen de Begoña,  cuya festividad también se celebra el 15 de Agosto.

Es el propio rey Sancho VI el Sabio el que introdujo el culto a la “Virgen Blanca” de Pamplona en todo el reino, es más, “el culto a la virgen en Europa se produce en el siglo XII, antes no existía”, tal y como señala por ejemplo Marta Brancas Escartín. La devoción mariana cuajó perfectamente en estas tierras en sincretismo con el matriarcalismo vasco y el culto pagano anterior a Amalur, Maya o Mari de los navarros.

Como en cualquier parte del mundo, en la Península Ibérica se vivieron cambios políticos que impusieron a su vez cambios religiosos forzados. Eso explica que la población asociase en muchos casos la representación impuesta de María con las diosas anteriores a las que sí profesaban devoción sincera. El paso del tiempo hace que ambas entidades espirituales se unan sin ser ya fácil diferenciar a una de otra.

La Iglesia Romana quiso eliminar estas fiestas paganas, pero como estaban tan arraigada en el pueblo, las adaptó para la cristiandad. Con el paso del tiempo  los cristianos adoptan las fechas de los cultos paganos pero a través de su simbolismo, así  la festividad de la Asunción de la Virgen se celebra el 15 de agosto y su nacimiento  el 8 de septiembre. El día 8 de septiembre se celebra la fiesta de las Vírgenes halladas.

Esta es la razón de que en torno a este día haya fiestas en honor a la Virgen María a lo largo de toda nuestra península. Así es la fiesta de la Virgen del Sagrario en Toledo, de la Virgen de la Paloma en Madrid, de la Virgen de los Reyes en Sevilla, de la Virgen del Prado en Ciudad Real, de la Virgen de Begoña en Bilbao, el célebre Misteri de Elche, de la Virgen de la Candelaria en Tenerife  y celebremos también el santo de Palomas, Marías, Asunciones….

REINA DE LOS CIELOS Y LA MEDIA LUNA.

Blanca es  la media luna que apoya sus pies la Virgen María en la mayoría de imágenes marianas. Esa media luna es un atributo de la Diosa Madre, esa antiquísima divinidad que da vida a través de su fecundación.  La “Gran Madre”, en tanto manifestación arquetípica, lo femenino aparece como principio creador independiente del hombre personificado y por esa razón es que se la considera “virgen” y su poder y riqueza va más allá del “principio masculino”. Esta figura arquetípica la vemos representada en los mitos y leyendas de todas las civilizaciones de todos los tiempos. Así, tenemos el ejemplo de la Virgen María, de las Grandes Madres egipcias y mediterráneas, todas ellas “madres vírgenes” portadoras de un gran poder de creación y fecundidad y a quienes, por sobre todo, se las venera, aún hoy en día, con el objeto de que haya prosperidad, alimento, buenos cultivos, salud, etc.

“En ti misericordia, en ti piedad/ en ti magnificencia, en ti se unen/ cuanto en la criatura hay de bondad”; como tantos otros, Dante exaltará a la Virgen María como arquetipo de pureza y de gracia. Su vigencia no puede resultar extraña por cuanto la devoción que ha inspirado logró el milagro de insertar de alguna manera el principio femenino en la rígida estructura monoteísta y significó un atisbo de esperanza, un anclaje de espiritualidad amorosa cuando todo consuelo estaba negado.

Creo que se pueda tranquilamente decir que, empezando a comprender la figura de la diosa en el mito, en la poesía y en la religión, hemos dado un paso importante hacia la comprensión de la situación de las mujeres en la sociedad patriarcal y de las extrañas adaptaciones psicológicas que han sido obligadas a hacer… en la vida, en la religión y en el arte.

NOTA: La lectura de La Diosa Blanca (The White Godess) es un tratado poético-mitológico del escritor inglés Robert Graves, publicado en 1948 que nos abre el conocimiento a un pasado distinto del que nos han contado sobre la divina virgen de los muchos nombres.

FUENTES:

POSDATA:

Espero que este artículo  te haya gustado, y sobre todo que haya respondido a tus dudas. Si es así, por favor, dale un “me gusta” o compártelo con tus amistades o familiares en las redes sociales. También puedes dejar un comentario con tu opinión.

Si te gusta, por favor ¡comparte!

Nos leemos en el próximo post.

About Post Author

Maria Mercedes

Cosmopolita. Soy gnostica de raíces cristianas , mi parte pagana es mi amor incondicional a la Madre Tierra. No Teista y universalista. Anti-dogmatica por naturaleza- Políticamente humanista.
Previous post El Círculo Mágico. Introducción
Next post «En paz»

Un pensamiento en “Culto a la Virgen Blanca, de Isis a María.

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: