Abre tu Corazón, canta con el Tambor

1240507_285296691610544_138576066_nEl tambor representa el CORAZÓN.

El Tambor tiene una medicina poderosa y profunda, capaz de tocar el alma. Vibramos con este impulso primordial, incluso antes de que tengamos oídos para oír.

Lo primero que escuchamos es el pulso del corazón de nuestra madre. 

 El corazón tiene un ritmo y un tiempo que no se puede transgredir. Así como los primeros latidos del corazón de un bebé son un símbolo de nacimiento y creación, ese mismo batido con el curso de los años, en un cuerpo ya adulto, puede ser sinónimo del paso del tiempo y del encaminarse a la muerte. El batido es, entonces, ritmo de vida que nace y, a la vez, el golpeteo recordatorio de un ciclo que llegará a su fin.

De la misma manera que el uniforme tic-tac del reloj nos informa que la noche oscura se acaba en detrimento del alba, así el tic-tac acompañará la luz del día hacia el atardecer y hacia una nueva noche. ¿Es ese tic-tac creador o destructor? ¿Es el batir del corazón símbolo de vida o una cuenta regresiva hacia la muerte?

Cada tambor tiene su propio sonido sin igual. Es usado en ceremonias, danzas, canciones y celebraciones. Es una parte de ti. Tu tambor podrá ayudarte a percibir tu unidad con todo a nuestro alrededor. Nosotros somos sagrados y el tambor es sagrado, el… sonido es sagrado.

 Tienen alma los tambores, sienten, y por ello resuenan en tu interior y te hacen sentir… ¿Qué cosas? Las más variadas. En principio te despiertan a la guía de tu tambor más íntimo: el corazón. El ritmo del tambor es el del corazón de la humanidad:  Pam, Pam … Es el ritmo de la vida, el ritmo que convoca. Como chaman, a través de su ritmo,  puedes conseguir el trance mágico. Cuanto más entramos en sintonía con él, más revelaciones nos serán mostradas.

“Todo lo que existe en la naturaleza tiene un sonido, porque se mueve.
Todo lo que existe, se mueve.
El primer tambor que descubre el humano es el latido de su corazón.
Pom – pom – pom – pom
Lo único que oye cuando está en el vientre de su madre es un gran tambor: el de la madre…

El tambor se usa para activar y curar nuestro espíritu, alineando la vibración de nuestro Corazón con el de la Madre Tierra.

Construir tu propio tambor es entrar en contacto con esta sabiduría ancestral, buscar la fuerza y la inspiración en nuestro corazón y hacer nacer en nuestra realidad un instrumento de poder, un compañero y un maestro. Traer a la vida un tambor es como el nacimiento de una fuerza magnífica en nuestra realidad.

Conectar  con el alma del tambor también requiere una “sensibilización”, al menos una apertura a adquirir nuevas habilidades. Hay que dedicarle tiempo y atención antes de fluir a gusto en sus posibilidades. Que el tambor, a su vez, nos regale su vibración más limpia, su conexión más bella, requiere de escucha, perseverancia y enamoramiento mutuo.

EJERCICIO:

Prepara y enciende una quema ibérica o una hoguera mística .  Siéntate comodamente cerca de ella. Cierra los ojos, pon una mano en tu corazón y siente tus latidos, pregúntale a tu corazón como se siente. Dile que lo amas y agradécele por latir día y noche para ti.

Abrete Corazón, canta con el Tambor…(bis) .

Abrete Corazón, ábrete sentimiento, ábrete entendimiento, deja a un lado la razón… deja brillar la llama, que habita en tu interior. Siente la vibración del corazón (o de este tambor) que toca…

Resonamos, Respiramos, Danzamos, Soñamos, Volamos, Sentimos el corazón de nuestra Madre Tierra con cada pulso del tambor…

Abrete Corazón, canta con el Tambor…(bis) …

Escucha mientras palmea sobre una mesa o madera, si no tienes un tambor: 

Voz: Madeleine Rivera
Canción de la tradición y Camino Rojo

Tamborcito ayúdame a cantar

Tamborcito tamborcito ayúdame a cantar, tamborcito tamborcito ayúdame a cantar. para que salga la voz, para que salga la voz, para que salga la voz y llegue a donde tenga que llegar.

Al corazón de mi hermano, al corazón de mi hermana, al corazón de este fuego, al corazón, al corazón.

Tamborcito tamborcito ayúdame a cantar, tamborcito tamborcito ayúdame a cantar. para que salga la voz, para que salga la voz, para que salga la voz y llegue a donde tenga que llegar.

Al corazón de mi hermano, al corazón de mi hermana, al corazón de esta agua, al corazón, al corazón.

Tamborcito tamborcito ayúdame a cantar, tamborcito tamborcito ayúdame a cantar. para que salga la voz, para que salga la voz, para que salga la voz y llegue a donde tenga que llegar.

Al corazón de mi hermano, al corazón de mi hermana, al corazón de el viento, al corazón, al corazón.

Tamborcito tamborcito ayúdame a cantar, tamborcito tamborcito ayúdame a cantar. para que salga la voz, para que salga la voz, para que salga la voz y llegue a donde tenga que llegar.

Al corazón de mi hermano, al corazón de mi hermana, al corazón de la tierra, al corazón, al corazón.

El poder del sonido rítmico nos devuelve al estado pre-socializado, no condicionado y equilibrado de la conciencia que experimentamos en el útero. Todos los óvulos que una mujer tendrá a lo largo de su vida se forman en los ovarios cuando es un feto de cuatro meses. Esto significa que el óvulo sagrado que te convirtió en la persona que ahora eres, se formó en el ovario de tu madre cuando ella estaba creciendo en el vientre de su madre. Así que cada uno de nosotros, hombres y mujeres, pasamos cinco meses en el vientre de nuestra abuela, meciéndonos al ritmo de su sangre. Y nuestra madre pasó cinco meses meciéndose con el pulso del corazón de su abuela, y así sucesivamente.

 Al volver atrás a través del impulso de todas las madres y todas las abuelas, a través de los latidos de la sangre que todos compartimos, volvemos al estado preconsciente gracias a su sonido, a la estructura interna de la mente, al poder y la fuente de quienes somos realmente: el campo unificado palpitante de toda la conciencia que existe en todas partes, dentro de todo, más allá del pasado, presente o futuro. El sonido del tambor ha representado a este impulso primordial de la creación desde el comienzo del ritual humano.

Recuerda El tambor representa quien eres y en quien podrás convertirte.


FUENTE: «Cuando los bateristas eran mujeres»,  de Layne Redmond  (1952 – 2013).  El libro que exploró la historia poco conocida del tambor de marco como una herramienta sagrada, el hecho de que los percusionistas primarios para un Período de casi 3000 años en el Mediterráneo eran mujeres, y las razones por las que eso cambió y la información se perdió.

 

 

 

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