Alma Doliente, Alma Perdida

¿Has sentido alguna vez dolor de corazón? Quizás alguna vez has dicho aquello de “me duele en el alma”.

“Nos enseñaron desde niños cómo se forma un cuerpo, sus órganos, sus huesos, sus funciones, sus sitios, pero nunca supimos de qué estaba hecha el alma”

Mario Benedetti.

El término alma o ánima (del latín anima) se refiere a una entidad inmaterial que, según las afirmaciones y creencias de diferentes tradiciones y perspectivas filosóficas y religiosas, poseen los seres vivos.  En ese sentido originario, tanto las plantas como los animales en general estarían también dotados de alma.

El alma es vista como una sustancia que busca desligarse de los límites y conflictos que surgen desde su unión con el cuerpo, y que podrá vivir de modo pleno tras el momento de la muerte.

Al alma hay que respetarla, mimarla, escucharla y acariciarla. Él es el timón que nos guía a través de la intuición cada día de nuestra vida. Él nos dirige, nos habla y nos alerta. Nos guía por el camino que nos conviene andar para nuestro mejor beneficio. Para nuestra mejor evolución.

H.P. Blavatski decía:

La mente, que es esclava de los sentidos, hace al Alma tan inválida como el bote que el viento extravía sobre las aguas. De forma semejante podríamos decir que, el que es víctima de las circunstancias, es semejante a un leño arrastrado por las tormentosas aguas de la vida.

ALMAS DOLIENTES, ALMAS PERDIDAS

Las almas perdidas son personas vivas que están espiritualmente a la deriva. Por alguna razón, estos individuos han bloqueado la guía intuitiva que viene de su ser superior. Al hacer esto, también se han separdo de sentir el amor infinito del universo, y esto les lleva a la lucha, la ira y la tristeza. Como resultado, la vida de un alma perdida es muy difícil.

Estas personas pueden ser muy frustrantes de tratar porque irradian energía vibracional más baja, y la forma en que interactúan con los demás puede ser muy desagradable. Sin embargo, si queremos ayudar a estas personas debemos reaccionar con simpatía, en lugar de ira y hostilidad.

Así pues, aquí están algunos de los frustrantes síntomas de un alma perdida, y la mejor manera de que nosotros podemos reaccionar  con el fin de ayudarles:

1. Actitud defensiva: un alma perdida es alguien que está operando desde su ego, no desde su ser superior. Debido a que están en gran parte impulsadas por el ego, las almas perdidas a menudo sienten la necesidad de defender sus posiciones y afirman que ellos siempre tienen la razón, y siempre saben lo que es mejor. Incluso un consejo amistoso que realmente ayudaría a un alma perdida a menudo lo desechan inmediatamente con un “Sí, pero …”, seguido de una lista de razones por las que creen que el consejo no va a funcionar con ellos.

¿Tu mejor reacción a esta actitud defensiva? Acéptala. No te involucres en una discusión con un alma perdida, incluso si sientes que tu consejo es exactamente lo que necesitan.

Recuerda, las almas perdidas están bloqueando su guía interior, por lo que probablemente bloquearán los consejos beneficiosos de cualquier lugar del que estos lleguen. Lo mejor que puedes hacer es dejar tus ideas sobre la mesa, pero luego apartarte de la discusión cuando ellos empujen contra estas.
Sorprendentemente, cuando he hecho esto en el pasado he advertido que muchas de estas personas más tarde me dijeron “Recuerdo cuando me dijiste a mí tal y tal, que en realidad fue un buen consejo!” Lo que pasa con las almas perdidas es que a ellas no les gusta que desafíen a su ego, así que no debatas en contra de sus refutaciones y estarán mucho más propensos a escuchar tu consejo bienintencionado porque no se sienten amenazados por tu enfoque.


2. Cerrado de miras: Muchas veces las almas perdidas no estarán interesados ​​en la aceptación de diferentes personas y diferentes opciones.
Una vez más, el ser superior es todo amor, y todo lo acepta. Si alguien está bloqueando el amor incondicional de su Yo superior, ellos no serán capaces de irradiar amor incondicional hacia los demás. Como resultado, su “amor” sólo será dado a ciertas personas que se comporten de un modo que su ego apruebe.
Debido a esto, verás a menudo almas perdidas manifestarse a sí mismas en personas que son intolerantes a otras religiones, llenas de prejuicios, racistas, homófobas o misóginas.

¿Tu mejor reacción? Si te sientes como si alguna alma perdida te dice que es intolerante o abusiva hacia los demás, dile muy amablemente que te molesta cuando dicen cosas así y lo dejas ir.
Recuerda, discutir con un alma perdida es siempre una pérdida de tiempo. Que hable tu mente y luego sigue adelante. Si no desafías al ego de un alma perdida, tendrás la mejor oportunidad de ser escuchado.


3. Repitiendo los mismos errores, una y otra vez: Puede llevar a cualquiera de nosotros varios intentos aprender una lección en la vida, pero con un alma perdida el patrón se repite sin cesar a sí mismo.
A menudo podrías ver a un alma perdida saltando de una relación abusiva a otra, estando crónicamente en la ruina y sin trabajo o incluso en varias ocasiones siendo arrestado y encarcelado.
Para que quede claro, ninguno de nosotros es perfecto, y todos estamos cometiendo errores de alguna manera. Sin embargo, los errores repetidos de un alma perdida son muy dolorosos y pueden causarles toda una vida de dolor personal.

¿Tu reacción? Darte cuenta, una vez más, de que un alma perdida ha roto relaciones con el amor del universo, por lo tanto, ellos no entienden cómo hacer elecciones basadas en el amor propio. Un alma perdida se ha olvidado de cómo cuidarse a si mismo
Estos individuos no están tomando decisiones en su vida porque estén tratando de hacerse daño a sí mismos o a alguien más, sino más bien porque se han vuelto ciegos a la orientación del universo. De hecho, muy a menudo toman malas decisiones, ya que están simplemente tratando de distraerse o adormecer el dolor del vacío que sienten al estar espiritualmente desconectados.

Por favor, no los juzgues, no los castigues, y no menosprecies sus luchas. Acéptalos donde estén, y ámalos de todos modos.
Esto no significa que tu debas permitirles que te arrastren a sus caóticas tormentas, pero hazles saber que te preocupas por ellos y quieres lo mejor para ellos. ¡Amarles desde lejos todavía cuenta!

Dicho esto, es bueno recordar que todos tenemos nuestros propios caminos, y cada uno tiene la opción de viajar a través de la vida de la manera que cada cual escoge libremente. Aunque es posible que hayamos encontrado una vocación más elevada, las almas perdidas están eligiendo experimentar la vida en una forma limitada, y esa es su elección. Siempre despedirlas deseándoles lo mejor cuando los caminos se separan.

FUENTE: Andrea Schulman


NO CONFUNDIR UN ALMA PERDIDA CON UN ALMA EN PENA

Un alma en pena o ánima en pena es una figura recurrente en numerosas mitologías, que se caracteriza por ser un espíritu o fantasma del alma de una persona, ​ que después de morir vaga sin descanso (por ejemplo por haberse suicidado); ya que no pueden encontrar el camino al Más allá. Su alma continúa deambulando en el mundo de los vivos sin tener plena conciencia de su muerte.
La expresión «deambular como alma en pena» se utiliza para describir el comportamiento de una persona que parece sola, triste, sin consuelo. En el continente americano, el ejemplo más característico lo representa la leyenda conocida como La Llorona.

Las almas que se quedan “vagando” por nuestro mundo, no son almas perdidas, ni de condenados, tampoco fueron obligados a quedarse, si no más bien lo contrario. Las principales causas por las que el alma de una persona fallecida se queda pegada a nuestro mundo y no sigue su curso natural hacia otro plano, es netamente voluntaria. La persona al fallecer decide voluntariamente no continuar su proceso y quedarse allí donde estuvo su vida, por varias razones. Las razones mas comunes suelen ser por apego, apego a sus bienes, su casa, su coche, su dinero o sus posesiones. Estas almas crearan su propia realidad alrededor de esas posesiones y formaran alrededor de ellas las rutinas que tenían en vida.

Otra forma de quedarse pegado es por un fallecimiento traumático, ellos no son conscientes del fin y continúan viviendo ese drama día tras día, los accidentes también pueden ser motivo de apego, son muertes súbitas en momentos en los que esa vida tenia mucho por emprender y se niegan a abandonar esa realidad.

Las almas de las poetisas están hechas de luz, como los astros: no ofuscan, iluminan…

Alma perdida

¡Durante toda la noche el ruiseñor lloró,
gimió, rezó, gritó perdidamente!
alma de ruiseñor, alma de gente,
¡tú eres, tal vez, alguien que falleció!

Tú eres, tal vez, un sueño que pasó,
que se fundió en el dolor, dulcemente…
¡Tal vez seas el alma, alma doliente
de alguien que quiso amar y nunca amó!

Toda la noche lloraste…y yo también lloré
quizás porque, al oírte, adiviné
¡que nadie hay más triste que nosotros dos!

Dijiste tantas cosas a la noche calma,
¡que yo pensé que tú eras mi alma
que estuviese llorando perdida en tu voz!…

Florbela Espanca (1894-1930) ,

Por su existencia, tan llena de sombras y de espantos, Florbela Espanca pertenece a ese grupo de mujeres heridas por el dolor, la soledad y la desesperación.  Su poesía cautiva el alma, como si la dejara desnuda frente a un espejo


MAS INFORMACIÓN:

EL ALMA

Alma llevada al cielo por dos ángeles. Representación de la tradición cristiana.

Una Respuesta a “Alma Doliente, Alma Perdida”

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