Devas, los Hados Guardianes de la Naturaleza

i284289739495491568._szw480h1280_
Los Devas son deidades benévolas de las religiones hindú y budista. Posteriormente fueron asimilados también a las creencias occidentales identificándolas como Hadas o espíritus de la naturaleza

Todo en la naturaleza tiene vida y conciencia. 

Los Devas serían seres superiores o etéricos de varios tipos, también llamados “espíritus de la tierra” muy próximos a las Hadas.  Según el pensamiento esotérico, las Hadas o Devas habitan y gobiernan los objetos naturales (como árboles, ríos, montañas, plantas o minerales) y apoyan a la evolución del planeta. Representan el fenómeno de crecimiento, objetos naturales, espíritus que habitan los árboles o las fuerzas de la naturaleza.

Las leyendas cuentan que las hadas pueden tomar la forma que deseen y que su trabajo es dar al mundo su estructura material, pero por sobre todo, para brindarles a las plantas y demás seres vivos la energía vital que necesiten para desarrollarse y la forma que deben adoptar, transformándose entonces en artífices de la naturaleza, por ello se dice que cada planta, árbol, flor o hierba, tiene su propia Hada o Deva.

Las Hadas, Devas o Fares corresponden a la misma corriente de vida que los Elementales de la Naturaleza, sólo que con mayor evolución, ya que pueden acceder al plano psiquico. Un Deva representa la conciencia global de una especie o un grupo de seres vivos de una misma especie, o de un mismo nicho ecologico.

La información de los Devas es muy valiosa ya que nos proporciona una mayor comprensión del sentido de la vida a través del acercamiento del ser humano con otras especies animales de una forma amorosa y entre iguales, abriendo nuestra concepción del Universo y acercándonos al Uno, a la energía de la creación.

Una función de las hadas se da en el plano mental, donde trabajan sobre las proyecciones mentales y formas de pensamiento que los seres humanos emiten. Se dice que detrás de cada persona y en cada lugar hay hadas modelando las energías que emite la mente humana.

Y es que la relación entre hadas y humanos es muy compleja a menudo, de mutua dependencia y regidas por unos parámetros fuera de lo cotidiano, ya que el mundo de las hadas tiene sus propias leyes, muy distintas de las nuestras.

Antes de profundizar mas en el tema de los Devas y su origen, me gustaria descubriros una Deva de nuestra tierra, cuya existencia aún perdura en la nomenclatura de sus santuarios sagrados.

LA DEVA DE LOS CELTAS

images-7
Deva es una divinidad acuática, asociada a fuentes y cursos fluviales del nord-oeste de la península ibérica .

El agua desempeña un papel importante entre los celtas. El culto a las aguas estaba muy extendido por toda la céltica y todos los ríos, o casi todos, tenían una divinidad asociada, normalmente femenina. La sacralización de los elementos de la naturaleza por los celtas dio lugar al culto a la ninfa Deva que las leyendas han traído hasta nuestros días como la «diosa celta de las aguas».

En la cultura celta de la península ibérica,  la diosa Deva era adorada por encima de otras deidades por que de ella emanaba la vida, la purificación y la salud y el amor. Deva era divinidad de origen céltico, es frecuente como nombre de ríos y accidentes geográficos en Galicia, Asturias, País Vasco y Cantabria.

Todas las hadas y elementales de Tierra tiene  un tabu especial que no soportan; la sal. En el mar, las ninfas toleran la sal tomando la forma de pez o animal marino, pero deben peinar sus largos cabellos muy a menudo para librarse de ella. Es uno de los motivos que por lo que sueñan con pisar la tierra, enamorarse de un humano y librarse de la sal.
Cuenta la leyenda que el agua del mar era dulce hasta que Deva se enamoro de un humano. Su amor duro solo una noche y Deva volvió al fondo del mar para cumplir con su deber, pero volvió inundada de tristeza y sus ojos no han dejado de llorar desde entonces y dicen que el agua del mar es desde entonces salina, por las lagrimas de su diosa.

Deva es un nombre muy antiguo cuya origen se relaciona con las lenguas indoeuropeas, en especial, con el sánscrito antiguo «devī» . Su significado sería divina o diosa.

LOS DEVAS DEL HINDUISMO

320px-Angkor_Wat,_Camboya,_2013-08-15,_DD_023
Deva hindú tallado en una pared de Angkor Wat, Camboya

Una Deva es, en el budismo e hinduismo, un tipo de seres no humanos que comparten las características de ser más poderosos y vivir más tiempo y, en general, mejor que el ser humano promedio.

En la India, la palabra “Deva” proviene del idioma más antiguo que es el sánscrito y su significado es; «Ser de luz brillante«, utilizándose para indicar que un ser no es físico, por ello podría definirse como Deva, en general a todos los espíritus de la naturaleza. La función general de las Devas es transformar la energia del Sol y del Universo convirtiéndola en  Prana o Energia Vital  adaptada a la vida en la Tierra y distribuirla entre todas las almas vivientes de todo el planeta. O sea, que vienen a ser un enlace entre el mundo invisible y el mundo visible.

Desde tiempos ancestrales, en todas las tradiciones de todos los pueblos del mundo entero se ha creído en la existencia de estos seres. En la mitología Hindú se las suele conectar con el Destino, el Karma y los ciclos de la vida, tomándolas como mediadoras entre la humanidad y los designios desconocidos de los dioses. Sus opuestos naturales son los asuras. Según el Bhagavad guitá (16.6), todos los seres del universo poseen cualidades divinas – evolutivas (daivi sampad) de los Devas, o cualidades demoníacas-involutivas  (asuri sampad) de los asuras.

El antiguo hinduismo afirma que los llamados Devas (espíritus del bien) y los asuras (espiritus malignos) son medio-hermanos, hijos del mismo padre, Kasyapa, pero algunos de los Devas, como Varuna, compartían características propias de los asuras. Asi pues hablamos de dualidad, y la dualidad proviene de la Tierra, no del Cielo
A menudo, la contienda entre los asuras y los Devas es simplemente una cuestión política: los Devas son los encargados ordenados de los reinos de poder (y la inmortalidad) que les otorgan los dioses y los titanes Asuras siempre se esfuerzan por alcanzar los dos.

800px-Brahma_and_the_Lokapalas
Ídolos del periodo de Anuradhapura (Sri Lanka), siglo IX. El dios Brahmá, de pie en el centro sobre una tortuga, rodeado por los cuatro dik-palas (guardianes de las direcciones cardinales). Detrás de él (desde izquierda a derecha): * Varuna, dios del oeste y del conocimiento, con su vehículo, un caballo; * Kúbera, dios del norte y de la riqueza, lleva una maza y un león; * Iama, dios del sur y de la muerte, con un toro; * Indra, dios del Este y de la atmósfera, con un elefante, sosteniendo su arma vashra (el rayo).

INDRA, deidad del Éter, AGNI, deidad del fuego, PAVANA, deidad del aire, VARUNA, deidad del agua, KITICHI, deidad de la Tierra. Estos Devas gobiernan los paraísos elementales de la Madre Tierra

Indra es el rey de los Devas. Se puede clasificar a Indra como una deidad afín a otros dioses indoeuropeos, como Thor, Perun, Zeus, Jupiter y el dios hitita-anatolio Tarhun, también con otros dioses de las bebidas alcohólicas como Dionisos.

Según las creencias búdicas, los Devas nacieron del más antiguo de los bramanes, pertenecen a una raza inmortal y entre ellos figura el Sol, la Luna, y las estrellas, que disfrutan de alma y vida propias. También son convertidos en Devas, después de su muerte, los hombres que lo merecen por su virtud.

Se dice que los Devas tienen un conocimiento instintivo, que no tienen que adquirir conocimientos como nosotros, sino simplemente abren su conciencia al plano superior y allí encuentran todas las respuestas, por ello siempre buscan, encuentran y transmiten la armonía al entorno, llevándolo al equilibrio natural. Forman parte de una mente planetaria, por no decir Universal

Desde una perspectiva humana, los Devas comparten la característica de ser invisibles al ojo físico humano. La presencia de un deva se puede detectar por aquellos humanos que han abierto el ojo divino o divia chakṣus, un poder de percepción extrasensorial  por el cual uno puede ver o percibir seres de otros planos de la existencia. Sus voces también se pueden oír por aquellos que han cultivado un poder similar del oído.

La mayoría de Devas también son capaces de construir formas ilusorias por las cuales se pueden manifestar a seres de mundos inferiores; incluso los Devas superiores e inferiores tienen que hacer esto para comunicarse entre sí.

Los Devas no requieren el mismo tipo de sustento como el de los humanos, sin embargo los tipos inferiores si necesitan comer y beber. Los Devas superiores brillan con su propia luz intrínseca. Los Devas también son capaces de moverse grandes distancias rápidamente y volar por el aire, sin embargo los Devas inferiores logran esto a través de ayudas mágicas tales como una carroza voladora.

La palabra «deva» suele traducirse como dios, sin embargo cabe señalar que los Devas budistas (como los hinduistas) no son seres omniscientes ni todopoderosos, y ni siquiera son inmortales. Para los budistas, los Devas son seres que habitan diferentes «cielos» donde gozan de múltiples placeres en recompensa a sus buenas acciones anteriores, ya que aún no han superado los niveles kármicos y están sujetos a nuevos renacimientos. En el ámbito de la mitología budista, el Reino de los Devas es uno de los Seis Reinos de Existencia por los cuales, según el budismo, deambula la conciencia, un nacimiento tras otro, en el ciclo conocido como samsara.

El concepto de los Devas fue adoptado en Japón en parte por ser similar al concepto de kami en el Sintoísmo.

Amaterasu_cave
Amaterasu saliendo de la cueva.

Amaterasu Ō-Mikami o Amaterasu Okami (天照?) es la diosa antepasada de la Familia Imperial de Japón según los preceptos de dicha religión. También conocida como Ōhiru-menomuchi-no-kami, su nombre significa diosa gloriosa que brilla en el cielo.  El Kojiki la describe como la Megami de la que emana toda la luz, y en numerosas ocasiones se hace alusión a ella como la Megami del sol por la calidez y la compasión por aquellos que la adoran.

En el idioma hindi moderno, a los devas se los conoce como dévatas. La palabra romaní (gitana) para «dios», del o devel, desciende directamente de dévata. La palabra deva significa en sánscrito dios, deidad. Los humanos muchas veces confundieron a los espíritus de la naturaleza o elementales  (semi-inmortales ctónicas) con divinidades sobrenaturales, dioses celestiales, ángeles, demonios  o extraterrestres.

La realidad terrenal es dualidad. La vida se mueve en dos polos que se designan erróneamente como el bien (evolución- orden- ganancia – luz) y el mal (involución -caos -perdida -oscuridad). Pero todo es transitorio en la Tierra, lo que hoy es una maldición, mañana puede ser una bendición y viceversa. Los espíritus naturales no diferencian entre el bien y el mal en el sentido que lo hacemos nosotros, sino entre evolución o involución.  Cualquier decisión la toman bajo directriz de la Madre Tierra, como mente maestra y las prioridades que establece el Macrocosmos. Detrás de la lluvia, del trueno, del fuego, de los volcanes, se esconde la vida que dirige a estos elementos.

La naturaleza entera es vida; es el cuerpo físico de nuestra adorable Madre Tierra y su protección es la prioridad de los espíritus de la naturaleza

Cuando hablamos de entes de otros planos de la realidad debemos distinguir su origen terrenal o celestial. La diferencia la marca la dualidad  de todos los seres vivos terrenales, ctónicos (lo transitorio) y la división de estos caracteres entre los seres sobrenaturales inmortales,  angeles o demonios (lo permanente), Hay que tener en cuenta que estos últimos estan por encima de la naturaleza y sus elementos al no formar parte del mundo material. Asi que quien realiza un ritual para llamar a los ángeles con simbologia de los elementos, se puede encontrar con que le responda un  espíritu burlón de la naturaleza.

“Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”


FUENTES:

  • Wikipedia

Una Respuesta a “Devas, los Hados Guardianes de la Naturaleza”

Deja un comentario