Meditación: La Respiración Consciente

10387605_322313937951252_7304803457173786146_nMeditar es ir hacia dentro de uno mismo. La meditación es “contemplación”. Respira y observa

Algunos dicen “ no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe ”, pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente, produciendo enfermedades. El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor; y cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan. Y ahí nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.

La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por que razón? Porque cuando tú respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir se pregunta ¿qué pasa aquí que no están respirando ?. En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas. Cuando hacemos eso podemos ir más lejos; así es como actuamos para la autosanación a través de la meditación.


LA RESPIRACIÓN CONSCIENTE

Nos vamos a centrar en la respiración.

Esta es la meditación que abre las puertas a todas las demás.

La respiración es un proceso físico que ocurre en el cuerpo y si queremos observarla o contemplarla lo sensato seria comenzar por prestar atención a la parte del cuerpo que realiza esta función, es decir diafragma, pecho garganta y nariz, una vez captadas algunas de las sensaciones que ahí se producen mientras respiramos trataremos de hacernos mas conscientes de ella y siguiéndola mientras inhalamos y exhalamos de manera natural, sin forzar la entrada o salida del aire .

No hay que modificar la respiración de ninguna manera; simplemente contemplamos la respiración en este momento. La mente tiende a evadirse constantemente, y la respiración es un ancla para el presente. acudimos a observar la respiración cada vez que la mente se desvia de nuestro proposito inicial.

Céntrate en aire que entra y sale de las fosas nasales. Observa la sensación, el roce que produce al pasar, visualiza la corriente de aire saliendo mientras cada vez te sientes más relajado y consciente de ti mismo. Disfruta el momento sin buscar nada más que centrarte en tu propia respiración.  Hazlo al menos durante cinco minutos, siempre al comenzar a meditar

¿Qué es la respiración completa?

En la respiración todo el cuerpo participa y todos los músculos, pero el diafragma, el músculo que separa el tórax del abdomen, es el más importante en la respiración oxigenando todo el cuerpo.

Hay tres formas de respiración: abdominal, clavicular y costal. La respiración completa integra las tres en una.

La respiración abdominal es la más común, está centrada en el abdomen.

  • Inspiración. Tomamos aire profundamente y el diafragma desciende. El abdomen se hincha.
  • Espiración. Soltamos el aire y el diafragma asciende a la vez que el estomago desciende.
    Si no ocurre así la respiración es deficiente.

Colocar las manos sobre el diafragma durante la respiración permitirá seguir todo el proceso respiratorio. Esta es la respiración “natural” y completa.

Aprender ejercicios de respiración es algo sencillo y los resultados son inmediatos. Combinar respiración y relajación requiere una preparación en el tiempo pero con un resultado seguro. Aunque al principio nos pueda resultar un poco complicado, con la práctica conseguiremos controlar el ritmo de las respiraciones y nos resultará una forma sencilla y rápida de aliviar el estrés

La respiración debe seguir el ritmo natural de respiración de uno.
Debe hacerse a modo de “dejar que el aire entre” en lugar de “tomar aire”.
La respiración por la nariz es preferible a la respiración por la boca, puesto que los conductos nasales filtran y calientan el aire.

Durante el ejercicio debemos prestar atención a todo lo que no sucede y sentimos, pero quedándonos al margen de todo, concentrándonos exclusivamente en nosotros mismos. Sigue todo el camino del aire en tu cuerpo. Entra por la nariz, atraviesa los conductos nasales, desciende por la tráquea hasta los pulmones… después el aire realiza la misma ruta en sentido contrario hasta ser expulsado al exterior.

Es posible que al principio te resulte difícil relajarte y centrarte únicamente en ti mismo y en tu respiración. Puedes usar círculos con los colores sobre un fondo blanco de cartulina. Dirige tu mirada al color que inspiras y luego al que expiras. Puedes usar otros elementos de color, cojines, telas, etc… utilizando algo del color adecuado que te sirva de punto de referencia para observarlo.

Como todas las técnicas de respiración haz los ejercicios con ritmo tranquilo ya que si te esfuerzas en exceso puedes provocar una hiperventilación con síntomas molestos: mareo, dolor de cabeza, trastornos visuales, parestesias (hormigueo), dolor de pecho o palpitaciones.

Pasos para llevar a cabo la respiración abdominal

  • Túmbate sobre la cama o sobre una colcha o alfombra cómoda.
  • Coloca una mano en tu pecho y otra en el vientre.
  • Toma aire de forma profunda por la nariz durante 3 segundos.
  • Debes notar cómo se hincha tu vientre y cómo se estira la zona alta de tu pecho.
  • Ahora exhala, poco a poco, durante 4 segundos.
  • Lo ideal es realizar 10 respiración muy lentas concentrándonos ante todo en esa zona “mágica”: el diafragma.

Practicando con frecuencia ejercicios de relajación y meditación, tras unos minutos (con 10 ó 15 minutos basta para comenzar), podrás observar como poco a poco te resulta más fácil rebajar tu tensión física y emocional. Encontrarás unos minutos de paz y de armonía interior, tu agitación irá disminuyendo y tu actitud será más sociable, serena y reflexiva, al tiempo que, inconscientemente, aumentarás tu capacidad de atención y mantendrás con más facilidad tu equilibrio emocional.


Ejercicio de Respiración Nasal Alternativa

La respiración nasal alternativa nos puede parecer algo extraña si nunca la hemos practicado. Por ello, lo ideal es practicarla un poco cada día para notar sus progresivos beneficios.

Cuando por fin nos habituamos a ella, notaremos dos cosas:

  • En primer lugar, nos ayudará a canalizar y a liberar el estrés.
  • El segundo aspecto es que nos permite concentrarnos y focalizar la atención en el aquí y ahora.

Para obtener mejores resultados haz este ejercicio en grupos de cuatro. Practícalos en la mañana, al mediodía y en la noche antes de acostarte.

  • Siéntate en una posición cómoda y endereza tu espina dorsal, presiona la fosa nasal izquierda con tu dedo e inhala por la otra, hasta contar hasta cuatro.
  • Sostén la respiración contando hasta 16, luego tapa la fosa nasal derecha y exhala hasta contar hasta 8. Repite el ejercicio comenzando con la fosa nasal derecha.
  • Mientras respiras, siente como la fuerza de la vida y sus beneficios entran a tu cuerpo, siente como la corriente va  moviéndose por todo tu cuerpo y lo va purificando, regenerando, fortaleciendo y energizando.
  • Siente como su poder elimina de tu cuerpo y espíritu todas las vibraciones negativas.

 Porque aunque no lo creas, respirar bien es vivir bien.


PROYECTAR: Cuando se están realizando estos ejercicios de «respiración consciente» es propicio al finalizar repetir una afirmación que necesitemos para el momento que estamos viviendo, por ejemplo:

«Todo está bien en mi mundo, estoy a salvo y soy feliz con la realidad que me rodea, tengo la fortaleza para salir adelante en cualquier dificultad».

Experimenta cada día con una afirmación relacionada al tema que estés trabajando en tu vida y verás como todo parece fluir más fácil.

Un abrazo de Luz

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