Madurez Política es la habilidad de controlar la ira y resolver las discrepancias sin violencia o destrucción. Madurez Social es estructurarse dentro de una personalidad crítica que permite discernir con planteamientos claros las realidades sociales, culturales, religiosas y políticas.

El fracaso de un referendum legal en Cataluña ha mostrado la falta de madurez política del Estado. Y la inmadurez de la  sociedad.

«Si votar sirviera para cambiar algo, ya estaría prohibido». -Eduardo Galeano-

La madurez es la fuerza interna que alienta al hombre a conducirse con criterio y con un pensamiento libre y adquiere madurez cuando alcanzamos la sensibilidad de comprender y practicar principios, valores y objetivos justos.

Madurez es paciencia. Es aceptar la obediencia en favor de un beneficio a largo plazo. Pero no toda obediencia es virtud, y se hace necesario distinguir obediencia sana de sometimiento. Esto depende, según Erich Fromm, de si esa actitud responde a una autoridad racional o irracional. La primera se da cuando los intereses de ambas partes son coincidentes: es el caso de la relación maestro-alumno cuando ambos buscan el desarrollo de éste. El ejemplo contrario, el de la autoridad irracional, es el del vínculo amo-esclavo, en que uno busca explotar al otro, y éste defenderse cuanto puede. La autoridad racional está al servicio de una finalidad sensata, como las órdenes de un capitán de barco en una situación de emergencia; merece aceptación y no implica sometimiento. La autoridad irracional, en cambio, necesita del uso de la fuerza o de la sugestión, pues de otro modo no lograría aceptación.

La madurez integral representa ser consciente de todos los hechos sociales, de la familia, del trabajo y la política. La madurez nos enseña a observar la rebeldía con causa, las objeciones y la desobediencia civil con libertad responsable. La madurez social y política incursiona en la vida pública asumiendo democráticamente la participación política. La madurez se adquiere cuando asumimos con personalidad un vasto sentido del conocimiento y la historia. El cual nos da las bases para mediar el desarrollo que luego nos conduce a actuar con decisión y criterio en una gama amplia de actividades.

Desconocer nuestra historia, es carecer de madurez integral. Cuando denunciamos, cuando exigimos ante las desprotecciones del estado y la violación de los derechos, lo hacemos porque hemos conocido la historia y evolucionado con ella apoyado en el conocimiento hacia adquirir madurez social y política.

Madurez es perseverancia, es la habilidad de sacar adelante un proyecto o una situación a pesar de fuertes oposiciones y retrocesos decepcionantes. La madurez hace relación al comportamiento humano en la sociedad y su interrelación con la naturaleza. En ese accionar el hombre estará atento a participar idóneamente, con respeto buscando que todos los sucesos humanos converjan al bien social, a la unidad y a la convivencia. La madurez exige compromiso, ética, moral, solidaridad y practicar los deberes ciudadanos con el país y sus semejantes, con la justicia y con la naturaleza, defendiendo los principios de libertad, igualdad y fraternidad.

Madurez es humildad. Es ser suficientemente grande para decir «me equivoqué». Y cuando se está en lo correcto, la persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir «Te lo dije». Madurez es la capacidad de tomar una decisión y sostenerla. Los inmaduros pasan sus vidas explorando posibilidades para al fin no hacer nada.

Madurez significa confiabilidad, mantener la propia palabra, superar las crisis. Los inmaduros son maestros de la excusa. Son los confusos y desorganizados. Sus vidas son una confusión de promesas rotas, amigos perdidos, negocios sin terminar y buenas intenciones que nunca se convierten en realidad.

Madurez es el arte de vivir en paz con lo que no se puede cambiar.

Madurez es la capacidad de encarar disgustos y frustraciones, incomodidades y derrotas, sin queja ni abatimiento.

Debemos reflexionar sobre la historia, la madurez y el conocimiento desde una dimensión abierta, que trata sucintamente de orientar la consciencia humana que contribuya a superar los esperpentos sociales y políticos que hemos vivido estos dias en España y Cataluña.

Reflexiona sobre ello amigo lector, siempre agradezco nuevos puntos de vista. 

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Maria Mercedes

Cosmopolita. Soy gnostica de raíces cristianas , mi parte pagana es mi amor incondicional a la Madre Tierra. No Teista y universalista. Anti-dogmatica por naturaleza- Políticamente humanista.
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