Vivimos en un mar de energía

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El mar sin tiempo y sin espacio nos acaricia con sus olas comprensivas.

Vivimos en un mar de energía. Todo en este universo se manifiesta vibrando. Desde lo más sutil, como el sonido o la luz, hasta los objetos aparentemente más densos, son vibración pura. Nuestra conciencia constantemente cambia de vibración, hay momentos en los que esta más densa, otros más sutil. Elevar nuestra propia vibración nos acerca más a experimentar y fundirnos con la vibración más alta de todo: Dios, la conciencia creativa del universo.

NECESITO del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navios.
El hecho es que hasta cuando estoy dormido
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.
No son sólo las conchas trituradas
como si algún planeta tembloroso
participara paulatina muerte,
no, del fragmento reconstruyo el día,
de una racha de sal la estalactita
y de una cucharada el dios inmenso.

Lo que antes me enseñó lo guardo! Es aire,
incesante viento, agua y arena.

Parece poco para el hombre joven
que aquí llegó a vivir con sus incendios,
y sin embargo el pulso que subía
y bajaba a su abismo,
el frío del azul que crepitaba,
el desmoronamiento de la estrella,
el tierno desplegarse de la ola
despilfarrando nieve con la espuma,
el poder quieto, allí, determinado
como un trono de piedra en lo profundo,
substituyó el recinto en que crecían
tristeza terca, amontonando olvido,
y cambió bruscamente mi existencia:
di mi adhesión al puro movimiento.

EL MAR de Pablo Neruda

caracolaLos seres humanos han empleado el sonido desde los albores de la humanidad para recibir información de su entorno y para comunicarse, así como también para sanar y transformar. Casi todas la culturas antiguas y todas las poblaciones autóctonas creían que el sonido era la fuerza creativa, generatriz, responsable de la creación del universo.

εν αρχη ην ο λογος και ο λογος ην προς τον θεον και θεος ην ο λογος (En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios el logos era Dios.

Juan 1, 1-18

El universo se creó a base de sonido, de vibración. “En el principio era el verbo, y el verbo era con Dios, y el verbo era Dios”. Es decir, esa vibración original hizo aparecer todos los universos, estrellas, sistemas solares, planetas, mundos, océanos y todos los seres que los habitan.

Existe una frecuencia vibratoria que sintoniza todo con la energía primordial. A través del sonido podemos acceder a diferentes estados de conciencia y conectarnos con esta energía creativa. Constantemente estamos creando nuestra realidad, con nuestros pensamientos y nuestras palabras. Cuando recitamos Mantras estamos eligiendo acceder a estados vibratorios específicos. Podemos sintonizarnos con el amor, la prosperidad, la paz mental o cualquier otra frecuencia.

Octavio Paz escribió

“hay que soñar en voz alta, hay que cantar hasta que el canto eche raíces, tronco, ramas, pájaros, astros, cantar hasta que el sueño engendre y brote del costado del dormido la espiga roja de la resurrección”.

Algunos médicos comienzan a curar con sonidos musicales, es bueno saber que la voz del médico, y cada una de sus palabras es fuente de vida o de muerte para los pacientes. La ciencia endocrinológica debe estudiar las intimas relaciones que existen entre la música y las glándulas endocrinas. Es mejor investigar, analizar y comprender, que reír de lo que no conocemos.

 

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