El Rito y el Ritual

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Pintura «La Última Cena» de Leonardo Da Vinci. En este rito pascual, Jesús tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.” (Lucas 22:19).

Acaba de finalizar una época del año muy proclive a los ritos, la Semana Santa, un período de intensa actividad ritual dentro de las diversas confesiones cristianas que coincide con otros ritos relacionados con la llegada de la Primavera  de multiples creencias y tradiciones .

El término “rito” proviene del latín ritus El rito es una ceremonia o costumbre.  Aunque, en una segunda acepción, también define el conjunto de reglas establecidas para un culto o religión. En cambio, ritual es el conjunto de actos sagrados de una religión, iglesia pero también una función sagrada no necesariamente religiosa, por ejemplo la ceremonia del te.

Sí, ya sé que nuestros académicos de la lengua no han depurado en exceso las diferencias entre ambos conceptos, pero así son las cosas a veces, algo ambiguas, no es la primera vez que lo comento. Como mencioné debemos usar el término adecuado a la hora de desarrollar nuestra espiritualidad. Nos ayuda a delimitar nuestra posición personal y nuestras practicas. 

La celebración de los ritos se conoce como ritual y puede ser muy variada. Un ritual es una serie de acciones, realizadas principalmente por su valor simbólico. Son acciones que están basadas en alguna creencia, ya sea una religión, una ideología política, un acto deportivo, las tradiciones, los recuerdos o la memoria histórica de una comunidad, etc. Algunos rituales son festivos, mientras que otros se desarrollan de forma solemne. Los rituales se llevan a cabo de acuerdo a la tradición y pueden ser dirigidos por algún tipo de autoridad (en el caso religioso, los rituales son liderados por los sacerdotes).

Aunque históricamente asociado con la religión y lo sagrado, la eficacia del rituales no se basa en la existencia de un dios, ni es necesaria ninguna creencia para que funcione. Los rituales son prácticas que han acompañado al humano toda su existencia, y que en la época actual permanecen (con modificaciones o adaptaciones) como sucede en las prácticas políticas, deportivas, y recreativas.

Los rituales pueden tener múltiples objetivos, por ejemplo; la veneración de una deidad, el rechazo a una fuerza que se considera maligna o perjudicial, o simplemente como recordatorio de momentos agradables, como sucede en las fiestas de cumpleaños. Desde el instante de nuestro nacimiento, nos vemos inmersos en un sinnúmero de actos que podríamos denominar rituales; el propio acto de venir al mundo cumple, en cierto sentido, el primero de ellos: la llegada, que a su vez viene regulada por unos rituales o modos muy establecidos por la sociedad.

Los ritos varían de acuerdo a cada sociedad o cultura, pese a basarse en ciertas cuestiones comunes a toda la humanidad. Un ejemplo de esto son los ritos funerarios, que suelen desarrollarse a modo de despedida del fallecido y, en ciertos casos, para prepararlo para la próxima vida o la reencarnación.

Se ha asociado a los rituales con la brujería y las procesiones. Sin embargo, los rituales son prácticas más amplias.  En el mundo del espíritu toda práctica debe partir desde un ritual. Los ritos son las celebraciones de los mitos; por tanto, no se pueden entender separadamente de ellos. Tienen un carácter simbólico, expresión del contenido de los arquetipos ancestrales.  La finalidad de estos actos es encajar las energías, armonizar todo lo que no ve el ojo humano, aquello que traspasa dimensiones para manifestarse en la tierra y materializarse. 

Los ritos son simbólicos y suelen expresar el contenido de algún mito.

Un rito es primordialmente, algo actuado en clave simbólica, es práctica, acción, secuencia de actos cargados de simbolismo culturalmente codificado.

El rito es la senda por donde avanza la ceremonia; y el ritual, los diferentes pasos que el caminante da para avanzar por ella. Dicho de otro modo, el rito sería el camino y el ritual el modo y manera de recorrerlo. Los rituales se valen a su vez de los símbolos, a modo de código visual, para delimitar el orden correcto del acto en si y llegar al objetivo final;  señales del camino por dónde circular con mayor seguridad. Los objetos relacionados con los ritos se consideran sagrados y pueden ser palabras, instrumentos, cosas o personas que pierden su dimensión profana para aquirir naturaleza sagrada.

Los ritos vivos son necesarios como catalizadores de energías transformadoras, creativas, asociativas…  La funcionalidad del rito es indisolublemente social y psicológica, y también somática, y hasta ecológica, pues combina el ejercicio mental, estético y corporal, con el objetivo de reorganizar la buena marcha del mundo o de uno mismo.


LOS RITOS Y LO SAGRADO

Nos gusta conservar, respetar y sobre todo seguir determinados ritos; aunque a veces puedan resultar incómodos para otros, son importantes en nuestra vida y los sacralizamos en nuestra intimidad.

La mayor parte de los ritos o rituales que practico, incluida la sencilla ceremonia del te, son dedicados a venerar (no adorar)  a la Madre Tierra, y sus avatares relacionados con la Península Ibérica. Sincretismo cristiano y respeto a las antiguas tradiciones paganas derivadas del amor a la Madre Naturaleza, bajo la invocación de la Virgen Maria y todas sus manifestaciones a través de los santuarios telúricos de nuestro país.  Conservarlos es una forma de no perder mis raíces. Son parte y producto de nuestra historia, dan identidad y sentido a mi espiritualidad.

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Los ritos son importantes porque nos orientan. La mayoría de mis rituales forman parte de ritos cíclicos. Al ser temporales, señalan el paso de un período a otro; diarios, mensuales o anuales tienen que ver con la renovación de la naturaleza y las estaciones. Las fiestas relacionadas con equinoccios y solsticios como Pascua y Navidad son buenos ejemplos.

Los ritos nos acercan más que nos separan de los demás; incluso para aquellos que no creen en ellos, y solo participan por estar con su gente. Lo mejor de los ritos es participar, compartir y estar juntos, aunque sea un sencillo ritual solitario de meditación, conectas con tu interior y estas junto a ti mismo, estas contigo y disfrutas de tu propio Yo.

¿Escéptico? No existe la obligación de creer en el ritual para beneficiarse de él. Por ello, espero, amable lector, que hayas disfrutado de las vacaciones rituales de Semana Santa, seas creyente o no.


MAS INFORMACIÓN:

  • https://www.forbes.com/sites/andreamorris/2018/02/05/can-rituals-trigger-creative-flow/#24744489578e
  • http://www.ugr.es/~pwlac/G18_01Pedro_Gomez_Garcia.html

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