LA BESTIA ROJA

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El Gran Dragón Rojo y la Mujer revestida con el Sol de Wiliam Blake.

El Gran Dragón Rojo y la Mujer revestida con el Sol de Wiliam Blake representa la lucha final de los dos titanes de caos y  de luz. La Madre Divina esta gestando la vida y la Bestia Roja espera que surja para destruirla

Las pinturas de El Gran Dragón Rojo son una serie de pinturas en acuarela realizadas por el poeta y pintor inglés William Blake entre 1805 y 1810.  Durante este período le fue encomendado crear cientos de pinturas con la intención de ilustrar los libros de la biblia. Estas pinturas representan ‘El Gran Dragón Rojo’ en varios acontecimientos del Apocalipsis.

Sobre la pintura de Blake  se muestra, según las teorías de Peirce, como un signo o representamen que refiere al capítulo 12 del Apocalipsis, en el cual se presenta una de las luchas entre el bien y el mal, entre la mujer “vestida de sol” quien trae las esperanzas y el dragón rojo o Satanás, quien la amenaza.

Y se dejó ver otra «señal» en el cielo: allí estaba un gran dragón rojizo que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola barrió la tercera parte de las estrellas del cielo y las lanzó a la tierra.

Apocalipsis. 12:3-4, 

Luego apareció en el cielo otra señal: un gran dragón rojo que tenía siete cabezas, diez cuernos y una corona en cada cabeza. Con la cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo, y las lanzó sobre la tierra. El dragón se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo tan pronto como naciera.

Apocalipsis 12:3-4

El dragón es uno de las imágenes más utilizadas en la simbología de Blake, ya en su poema “Una imagen divina” podemos encontrar referencias al vínculo entre lo mitológico, la humanidad y lo divino, como señala:

“La crueldad tiene corazón humano
y la envidia humano rostro;
el terror reviste divina forma humana
y el secreto lleva ropas humanas.

Las ropas humanas son de hierro forjado,
la forma humana es fragua llameante
el rostro humano es caldera sellada
y el corazón humano, su gola hambrienta.”

El teólogo inglés William Law estableció un paralelismo entre el dragón y el diablo, asegurando que:

“No hay ningún dragón de fuego fuera o aparte de ti que te pueda hacer daño alguno. Es tu propio infierno, tu propio diablo, tu propia bestia, tu propio anticristo, tu propio dragón, que vive en la sangre de tu propio corazón, el que te puede lastimar y dañar. Muere a este yo, a esta naturaleza interna, y entonces habrás vencido a todos los enemigos exteriores. Vive para este yo, y entonces, cuando semejante vida egóica se exteriorice, todo lo que llevas dentro, así como todo lo que hay fuera de ti, no será otra cosa que un mero ver y sentir este infierno, esta serpiente, esta bestia y este dragón de fuego”.

La Bestia Roja está considerado como el Dragón Físico predominante. Es el primer rey dragón  primario y en la simbología antigua representa el cuerpo, la tierra y el infierno en conjunción. Por ello sufre el delirio de omnipotencia  Se trata de un dragón de vibración inferior que repre­senta el elemento animal, la experiencia de los sentidos, todas las casas físicas y el pensamiento materialista. Pero el dragón rojo también  es el símbolo de la vida, su presencia denota fortaleza y vitalidad.

Las personas con abundante rojo en su aura tienen fuertes predisposiciones físicas, asi como una mente dictadora y una voluntad poderosa. Generalmente poseen una perspectiva materialista de la vida y suelen manifestar una naturaleza muy ardiente y amorosa

Desde Julio César, pasando por Cromwell, Robespierre, Napoleón, Mussolini, Franco, Stalin, Hitler, hasta llegar a nuestros días con Sadam Husein o Gadafi. Cada uno impuso su propio estilo y fue responsable de abusos y, en muchos casos, de atrocidades. ¿Tenían algo en común estos dictadores? Si,  La mente dictadora de la Bestia Roja. Por ejemplo,  Idi Amin, el feroz dictador de Uganda, se hizo nombrar «señor de todas las bestias de la tierra, de los peces del mar y rey de Escocia», el país de dragones por antonomasia.  Puede que el cerebro reptil siempre ha estado ahí en todos nosotros, pero disimulado o reprimido por las normas sociales. Cuando asume el poder y descubre todo lo que puede hacer con una orden o una firma, la Bestia Roja se desata, porque no encuentra placer en realizar actos altruistas, sino solo ante la sumisión del resto de seres vivos que alimentan su codicia y su ego.   Toma conciencia de su capacidad para influir en la vida de los demás.

Si la persona no está preparada controlar a la Bestia Roja, entonces es sólo cuestión de tiempo para que el cerebro reptil se apodere de los resortes del mando. El resultado es la pérdida de contacto con la realidad: Lo ves solo. Aislado. Sin escuchar. Sin contacto con la gente. Agresivo. Cometiendo errores que nunca creíste pudiera cometer. Cada vez más rodeado por incondicionales que sólo dicen que sí

«para entender el origen del mal tienes que volver al principio

Hannibal Lecter en «Dragón Rojo»

Reddragon
El Gran Dragón Rojo y la Mujer revestida en Sol. Esta imagen es similar a El Gran Dragón Rojo y la Mujer Revestida en Sol pero mostrada desde un punto de vista diferente.

FUENTE:

  • Wikipedia

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