QUETZALCÓATL «LA SERPIENTE EMPLUMADA»

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Quetzalcóatl es uno de los dioses de la cultura mesoamericana. Es considerado como el dios principal del panteón prehispánico.

La presencia de la serpiente emplumada como símbolo deífico es omnipresente en toda Mesoamérica.

La presencia del dragón en el mundo es impresionante, a tal punto que el nuevo continente no se quedó atrás, entre los indígenas norteamericanos se tenía una idea y una imagen de un dragón un tanto más pequeño y con capacidades divinas de curación, desde los Hurones hasta los Esquimales de Alaska, está presente el dragón en diversas formas.

Pero también en los grandes imperios del Sudamérica y Centroamérica se encontró la figura del dragón, como indiscutible ejemplo se tiene al famosísimo Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, deidad del viento y las aguas, uno de los más importantes dioses de la cultura mesoamericana prehispánica.

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QUETZALCÓATL «LA SERPIENTE EMPLUMADA»

Quetzalcoatl (aztecas) y Kukulkán (mayas) fueron deidades originarias y creadoras, estando en los planos más altos de su cosmovisión. 

En la Mesoamérica precolombina existe una gran tradición de veneración a la serpiente como animal sagrado. Gracias al intercambio cultural debido en gran medida a las constantes guerras de conquista de algunos imperios mesoamericanos y el intercambio comercial de otros tantos, no era de sorprenderse que muchos pueblos compartieran no sólo creencias, sino que los dioses extranjeros súbitamente formaran parte integral de un panteón dado. De esta manera las criaturas mitológicas también eran absorbidas por la gente e incluidas en el folclore y religiones de dichas naciones.

En el caso de las culturas prehispánicas hay una mayor abundancia de representaciones y leyendas basadas en serpientes.  Entre los aztecas la serpiente alada (Quezalcoatl) era un símbolo positivo de su cultura. Deidad prehispánica de diversas culturas como la Mexica, Azteca o Teotihuacana. En la zona maya era conocido como Kukulkán.

Las serpientes mesoamericanos a menudo son acompañantes de dioses a quienes asisten en sus deberes. Tal es el caso del dios tutelar de los tenochcas, Huitzilopochtli, a quien un dragón de fuego asiste como arma. Algunos dioses responsables de la lluvia (excepto Tlaloc) montan serpientes de viento mientras lanzan dardos y flechas a las nubes ocasionando la lluvia.

Algunas características casi siempre presentes en las serpientes mesoamericanas son:

  • Cuerpo serpentino o de serpiente.
  • Plumas (en tocado o como símbolo de divinidad).
  • Capacidad de volar.

La deidad de la serpiente emplumada ha estado venerado por diversos grupos pueblos durante la religión mesoamericana.

Los mixtecos son uno de los pueblos más antiguos de Mesoamérica. En el pueblo Mixteco explican que la serpiente ascendió al cielo y recibió de los dioses creadores las insignias que la identificarían dentro del panteón y después regresó a la Tierra para enseñar a los hombres las bases de la civilización.

Según la cultura mixteca, en el principio, la tierra era un caos, en el que todo se hallaba confundido. Los espíritus de las fuerzas creadoras volaban en el aire. Se conocen por sus nombres calendáricos, asentados en los códices producidos por este pueblo. Estos espíritus eran Uno Venado-Serpiente de Jaguar y Uno Venado-Serpiente de Puma. Son los correspondientes mixtecos de Ometecuhtli y Omecíhuatl, los Señores Dos, que representan el principio dual de todo el universo. Como dualidad y unidad masculino-femenina ocupan el más alto lugar de los cielos. El/ella es padre/madre del Universo y cuanto hay en él». Es un único Ser. Ometecuhtli y Omecihuatl, por lo tanto son el Señor y la Señora de la Dualidad en la religión Mexica o Azteca. Es decir los dioses Creadores de panteón Mexica,

En el mito mixteco, estas dos divinidades separan la luz de la oscuridad, la tierra del agua, el arriba del abajo, y crean a los cuatro dioses creadores que habrían de dar nacimiento a los otros y a la humanidad, que fue creada a base de maíz.

Según las leyendas mexicanas, Ometecuhtli y Omecihuatl, el Señor y la Señora de la Dualidad en la religión azteca, tuvieron cuatro hijos, cuatro encarnaciones del Sol, a los cuales les encomendaron la tarea de crear el mundo, de dar vida a los otros dioses y finalmente a la raza humana. Cada hermano representaba un orden, un tiempo, un espacio, un punto cardinal y un color. El rojo se llamó Xipe Totec, el negro, Tezcatlipoca, el azul, Huitzilopochtli y finalmente,  el blanco, Quetzalcóatl

Cuenta el mito que uno de los cuatro hijos de la pareja primigenia hizo un agujero en un árbol que se encontraba en las nubes y copuló con él. Se identifica a este personaje con el nombre calendárico Nueve Viento, uno de los nombres de la Serpiente Emplumada: Quetzatcóalt

Quetzatcóalt (el de color Blanco) al parecer fue el único de los cuatro hijos que heredo las cualidades de sus progenitores Creadores; la Dualidad, Veamos cuales son atributos y subrayo los inherentes a dicha dualidad, todos relativos a las funciones de Quetzalcóatl en la teología tolteca:

“serpiente con plumas”, “doble precioso”, “ave de las edades”, “gema de los ciclos”, “ombligo o centro precioso”, “serpiente acuática fecundadora”, “el de las barbas de serpiente”, “el precioso aconsejador”, “divina dualidad”“femenino y masculino”, “pecado y perfección», “movimiento y quietud”.

Los númenes mexicas se transforman, multiplican su personalidad para poder cumplir con todas sus acciones divinas, de esta manera una deidad puede ser benévola o malévola, ser la madre de su propia abuela, destruir lo que ha procreado, ser dinámica y estática, omnipresente, ubicua, ambivalente, polifacética, y por lo tanto tener tantos nombres como acciones realice, y tantas características como su naturaleza lo requiera.

La Serpiente Emplumada es una deidad prehispánica de diversas culturas como la Mexica, Azteca o Teotihuacana. Sus influencias culturales abarcaron gran parte de Mesoamérica, incluyendo a las culturas maya y mixteca. Los aztecas incorporaron esta deidad a su llegada al valle de México. En la zona maya era conocido como Kukulkán.

Serpiente-Emplumada
Entre los aztecas la serpiente alada (Quezalcoatl) era un símbolo positivo de su cultura. Deidad prehispánica de diversas culturas como la Mexica, Azteca o Teotihuacana. En la zona maya era conocido como Kukulkán.

En las culturas mesoamericanas, la Serpiente Emplumada o Quetzalcoatl fue una divinidad primigenia asociada inicialmente con el agua. Se remonta a los siglos XV-V a.C. y se le consideraba el dios principal a partir del cual se generarían los demás. Era considerado el dios civilizador y de los sortilegios, inventor de las artes, de la orfebrería y del tejido. También llamado “Señor de todo lo que es doble”, Quetzalcóatl no deseaba sacrificios humanos en su honor.

Para los aztecas, Quetzalcóalt es una de sus mayores deidades. La ‘serpiente emplumada’. era un símbolo positivo de su cultura. La combinación Quetzal-coatl contiene los siguientes significados, todos relativos a las funciones de Quetzalcóatl en la teología tolteca: «serpiente con plumas», «doble precioso», «ave de las edades», «gema de los ciclos», «ombligo o centro precioso», «serpiente acuática fecundadora», «el de las barbas de serpiente», «el precioso aconsejador», «divina dualidad», «femenino y masculino», «pecado y perfección», «movimiento y quietud».

Quetzalcóatl era señor de los cielos y las estrellas, así como de todos los movimientos del universo. Sabiduría, iluminación y realización espiritual son aspectos asociados al símbolo de la Serpiente Emplumada. Fue probablemente el dios más importante y cuenta con representaciones en múltiples pirámides y monumentos.

Quetzalcoatl está relacionado con los dioses del viento, con la vida, con el conocimiento y con la fertilidad, es el regidor del Oriente. Quetzalcoatl también es el inventor del calendario y de los libros, se le considera como el protector de los orfebres y de los artesanos. Como la estrella del mañana y de la noche, Quetzalcoatl es el símbolo de la vida y de la resurección con un estrecho vínculo a la muerte.

Quetzalcoatl-Kukulkan dios de los pueblos prehispánicos trajo el conocimiento a estos pueblos, fundó la civilización tolteca y prohibió los sacrificios humanos. Su sobrenombre de “Serpiente emplumada” tiene una fuerte carga simbólica al ser un dios iniciático.

Quetzalcoatl ‘serpiente preciosa’ significa precioso debido al plumaje reluciente del dragón, recordemos que las plumas eran utilizadas por los pueblos americanos a manera de joyas, posee un plumaje de brillantes colores, además de un gran tocado de plumas rodeando su cabeza a manera de melena

Quetzalcóatl
El dragón prehispanico , la Serpiente Emplumada, a diferencia de la concepción de maldad de la serpiente y del dragón de Europa, es la divinidad dadora de vida y de sabiduría.

Quetzalcóatl, el dios blanco

Quetzalcóatl (Kukulkan para los Mayas) es nacido de los dioses primordiales Ometecuhtli y Omecíhuatl bajo el relato de la creación del universo, de los cuales representan las esencia masculina y femenina de la creación, por lo que Quetzalcóatl simboliza la vida, la luz, la sabiduría, la fertilidad, el conocimiento y como patrón de los vientos y del día, es el regidor del Oeste con el nombre de Tezcatlipoca Blanco. Con el tiempo, otros mitos se vinieron integrando para pasar de ser un dios creador de la humanidad hasta un rey mortal de la ciudad de Tula, o bien como otro dios solar a lado de su hermano Huitzilopochtli, interpretándose así con este mito, el traslado que realiza el Sol a través de los cielos, desde el amanecer hasta el atardecer por sus regidores y hermanos Tlahuizcalpantecuhtli y Xólotl, que junto con ellos, es hijo de Mixcóatl y Chimalma.

Quetzalcóalt es el dios que muere con la promesa de regresar en un futuro.  Su mayor apoyo a la región fue enseñar a la población a labrar metales, moldearlos y brindarles conocimientos astrológicos, sin embargo, cometió actos infames al tomar un brebaje que le dieron unos hechiceros enemigos y luego Quetzalcóalt se suicidó para no avergonzar a la región. Luego de su muerte Quetzalcóalt renace en el cielo, en una constelación con forma de dragón.

También es posible que la deidad mesoamericana «Quetzalcóatl» (serpiente emplumada) haga referencia a un dragón de «tipo oriental», según se aprecia en representaciones suyas en códices, pirámides y esculturas. Y por si no fuera suficiente, se encuentra al dragón andino, Amaru y su equivalente aymara Katari, el regulador del equilibrio entre la naturaleza y la sociedad, cuidaba de las lluvias de las heladas y sequías, el Amaru tiene muchas de las cualidades de Lung, el dragón asiático, pues es la representación de la sabiduría y el conocimiento.

Asimismo, el Popol Vuh, libro sagrado de los Mayas Quichés, menciona que en un tercer intento de creación de la humanidad, los dioses “Serpientes Emplumadas” encontraron una materia sagrada, el maíz, que mezclaron con la sangre de la serpiente y del tapir (animales sagrados y simbólicos de la fecundidad y del agua), para formar un hombre nuevo consciente de los dioses y de su misión en la tierra.

Una de las representaciones de esta deidad era la de un hombre barbado, por lo que durante la conquista de la Nueva España (Mesoamérica) algunos pueblos identificaron a Hernán Cortés con Quetzalcóatl. Tal afirmación nace desde las primeras Cartas de Relación que Cortés preparó para ser entregadas al rey español Carlos V. Se considera que dichas cartas fueron una estrategia legal, ya que las conquistas de tierras solamente podían ser aprobadas por el rey de acuerdo con las leyes españolas (Las Siete Partidas). Cortés carecía de dicho permiso, y por lo tanto tenía una orden de aprehensión. Posteriormente, defendió su postura al decir que los mexicas se rindieron al confundirlo con el dueño de las tierras y Cortés le entregaba esta posesión al rey, argumentando inocencia. Durante la colonia, la ilegalidad de la conquista se fue olvidando y el mito de que los españoles fueron confundidos por Quetzalcóatl se fortaleció, en parte por la aculturación oficial de los mexicas para reafirmar la jerarquía colonial.

Los mexicas relacionaban a Quetzalcóatl con el planeta Venus, que se puede observar como si fuera una estrella al lado del volcán Popocatépetl durante ocho meses al año, y desaparece otros tres meses. La profecía indica que este astro y los dos solsticios en donde se dice que Quetzalcóatl viene a la tierra dos veces al año a traer fertilidad y cosecha, sucederán hasta la segunda venida carnal de Quetzalcóatl.

Quetzalcóatl, considerado como «La Serpiente Emplumada», representa la dualidad inherente a la condición humana: la «serpiente» es cuerpo físico con sus limitaciones y las «plumas» son los principios espirituales. Otro nombre aplicado a esta deidad es Nahualpiltzintli, «príncipe de los nahuales». Quetzalcóatl es también el título de los sacerdotes supremos de la religión tolteca. Se lo identificó con al menos un personaje histórico, a saber: Ce Ácatl Topiltzin, rey de Tula, quien según el Memorial Breve de Colhuacan y la Historia de los Mexicanos por sus Pinturas, vivió entre los años 999 y 1051 de la era cristiana.

La Serpiente Emplumada también era la responsable de la creación del pulque que era una bebida alcohólica sagrada que se utilizaba en las ceremonias religiosas. Su objetivo era alegrar a los hombres y mujeres para que bailaran y cantaran al final de su trabajo. Así decidió regalar a los humanos una bebida que avivara sus espíritus. Incluso el cactus de la pita según la leyenda nació de las lágrimas de Quetzalcóaltl por la muerte de su amada Mayáhuel, diosa de la belleza encantadora.

Quetzalcóatl fue uno de los dioses totelcas maestros. Las enseñanzas de Quetzalcóatl quedaron recogidas en ciertos documentos llamados Huehuetlahtolli (‘antiguas palabras’), transmitidos por tradición oral y puestos por escrito por los primeros cronistas españoles. Se han publicado traducciones parciales de los mismos.

Kukulkán es una deidad de la mitología maya. Tiene semejanzas con la Serpiente Emplumada, divinidad cuyo culto es uno de los más relevantes en Mesoamérica.  Fue una deidad rápidamente asimilada por la aristocracia, a pesar que se incorporó al panteón maya en una época tardía. En todo caso su origen es muy anterior a los mayas de la Península de Yucatán y a los Itzáes, fundadores de Chichén Itzá en el siglo VI, en donde se le erigió una pirámide para señalar su descenso en el ciclo agronómico y político de los mayas peninsulares.

La importancia de la serpiente en la vida de mayas y aztecas era tal que nos encontramos múltiples representaciones siendo las más destacadas las construcciones de las pirámides templo como esculturas en piedra o pinturas en las paredes, en adornos regios y ceremoniales como máscaras, pectorales, cinturones, en cuchillos de sacrificio, etc. y también en códices que milagrosamente pudieron ser salvados de la destrucción de su patrimonio durante la época colonial.

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El templo de Kukulkán (Chichén Itzá) Triángulos de luz y sombra que aparentan el descenso de la serpiente por la escalera en un día de equinoccio.

En el templo maya o pirámide de Kukulcán de Chichén Itzá podemos ver una representación del descenso del Kukulkán, la serpiente emplumada, en los dos equinoccios del año, momento en los cuales al atardecer el sol proyecta una sombra que va dibujando el relieve de las serpientes hasta llegar a sus cabezas. Estos dos importantes días del año marcaban los ciclos de siembra y recolecta.

“Cuando el día y la noche son iguales, cuando el movimiento de traslación de la tierra entorno al sol produce un efecto de luz y sombra y suavemente comienzan a delinearse los siete triángulos de luz invertidos… desciende Kukulcán a la Tierra.”

En el yacimiento arqueológico de Chichén Itzá se puede observar como una serpiente formada como efecto de luz y sombra que desciende por la alfarda de la escalinata principal del edificio construido para su adoración, durante la jornada equinoccial de marzo y septiembre.

En cuanto a Kukulcán y sus diferencias con respecto a Quetzalcóatl, parece que muchas de ellas se debían a las diferencias climáticas entre ambas regiones. Para los Aztecas, Quetzalcóatl no sólo era el Señor del Sol, sino el propio Dios-Sol del país. Kukulcán además tiene los atributos de un Dios-Trueno. En el clima tropical de Yucatán y Guatemala, el Sol al mediodía parece dibujar las nubes de su alrededor con formas serpenteantes; de éstas emanan el trueno, la luz y la lluvia, por lo que Kukulkán parecería haber atraído a los mayas más como un dios del cielo que como un dios de la propia atmósfera, a pesar que muchas veces las estelas del Yucatán representan a Kukulkán con el aire saliendo de su boca, como muchas representaciones mexicanas de Quetzalcóatl.

Según las crónicas mayas, Kukulkán, al igual que Quetzalcóatl, es el conquistador que llegó a Yucatán por el mar desde el oeste, hacia finales del siglo XI, y se convirtió en caudillo y fundador de su civilización. De la fusión de los dos mitos, Kukulkán aparece como el señor del viento y de la lluvia porque rige y gobierna la nave que le condujo a Yucatán y al pueblo que fundó.

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Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, Códice Borbónico.

Para la cultura azteca y otras civilizaciones mesoamericanas, QUETZALCÓALT , LA SERPIENTE EMPLUMADA era hermano de Tezcatlipoca. Para los toltecas, también eran rivales. Sea como sea, ambos eran considerados como el Ser Supremo.

CONTINUACIÓN: 

Quetzalcóalt y Tezcatlipoca: Serpientes de Luz y  Sombra.

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FUENTES:

  • Wikipedia

 

Una Respuesta a “QUETZALCÓATL «LA SERPIENTE EMPLUMADA»”

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