IMAGEN SUPERIOR: Escena de la Inquisición : Brujas en la hoguera. Grabado medieval mostrando dos hombres atizando una hoguera sobre la cual arden tres mujeres (una de ella es tomada por un dragón que sale de una nube).

Las serpientes han sido apreciadas en diversas culturas, pero repudiadas en otras. En el Cristianismo , la Serpiente Dragón representa el mal y el mundo amenazador del Pecado y  el Paganismo

La peligrosidad es uno de los atributos de la serpiente. A causa de sus movimientos de reptación, su habilidad para desaparecer repentinamente, el brillo y la fuerza fascinante de sus ojos y especialmente a consecuencia de su fatal mordedura, la serpiente ha sido un tema de gran cantidad de leyendas en las que el temor ancestral llevaba a deificarlas para aplacar su furia, o a considerarlas el origen de todos los males, la encarnación del demonio.

La serpiente en la antigüedad ha tenido muchos significados tanto positivos como negativos. Sin embargo, con el advenimiento del Cristianismo como religión mayoritaria su multivalencia fue desapareciendo prevaleciendo sus aspectos negativos y así se convirtió en el símbolo del pecado y del Mal.

La Serpiente en el Judaísmo, era aún peor considerada.

En el Judaísmo la serpiente representa el diablo, tentación, pecado, pasión sexual, y las almas de los condenados en Sheol (sepultura común de la humanidad). También aparecen serpientes en el castigo a los israelitas que iban con Moisés en el desierto. Pero también hay descripciones de la serpiente retorcida como referencia al conocimiento y también el brazo de la serpiente de Moisés es un símbolo de curación. Y en la Kábala el hombre primordial lleva una serpiente en el cuello.

Algunos teólogos basándose según sobre la historia de Moisés en el relato bíblico, para liberar al pueblo hebreo, Dios convirtió su bastón en una serpiente en medio de la zarza ardiente cuando Moisés entró en contacto.. De acuerdo a esta historia, se interpreta que Dios a través de Moisés demostraba su furia contra el pueblo egipcio frente al Faraón. En esto algunos teólogos consideran que el bastón de Moisés, es una serpiente de aspecto positivo o a la vez milagroso.

El culto a la serpiente está atestiguado en el libro de los Números cuando el autor sagrado habla de la serpiente de bronce que los israelitas erigieron en el desierto:

“Los israelitas partieron del monte Hor por el camino del Mar Rojo, para bordear el territorio de Edóm. Pero en el camino, el pueblo perdió la paciencia y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: “¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!”. Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrazadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo: “Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes”. Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: “Fabrica una serpiente abrazadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado”. Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado. (Números 21, 4-9).

Es más el culto a la serpiente de bronce fue introducido en el Templo de Jerusalén, a la que se ofrecían sacrificios, y esto hasta la reforma de Ezequías quien “Hizo desaparecer los lugares altos, rompió las piedras conmemorativas, taló el poste sagrado e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta esos días los israelitas le quemaban incienso; se la llamaba Nejustán.” (2 Reyes 18,4).

Leviatán (del hebreo לִוְיָתָן, liwyatanenrollado) es una bestia marina del Antiguo Testamento, a menudo asociada con Satanás, creada por Dios (Génesis). El término Leviatán ha sido reutilizado en numerosas ocasiones como sinónimo hoy en día de gran monstruo o criatura. Algunas leyendas judías consideran al Leviatán como un dragón andrógino que en su forma masculina sedujo a Eva, y a Adán en su forma femenina.

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La destrucción de Leviatán, un grabado hecho en 1865 por Gustave Doré. El grabado representa a Dios venciendo al legendario Leviatán

OBJETIVO: VENCER A LA SERPIENTE, VENCER AL PAGANISMO

Los cristianos heredaron la idea hebrea del dragón, que aparece en el Apocalipsis, del apóstol Juan, y en otras tradiciones posteriores.

Aproximadamente en el siglo IV el Cristianismo se convirtió en la religión dominante. Constantino el Grande prohibió a los magos por su paganismo y a la magia maléfica aunque permitió la magia para propósitos de salud y agricultura. También dictó un edicto contra el sacrificio pagano que fue la base para el Código Teodosio del 438 que proscribió cualquier sacrificio a dioses paganos.

 En Occidente, el Dragón fue concebido como malvado. Es aproximadamente en esos tiempos cuando se percibe a los “daimones” (espíritus) o al “demonio” como algo maligno ya que, hasta ese momento, era considerado bueno en las sociedades helénica y romana. Incluso Sócrates decía que un “buen demonio” había jugado un importante papel en su vida y le había guiado desde su juventud.

El dragón en la Cultura Occidental

Los dragones occidentales son, en general, peligrosos, e incluso se les relaciona directamente con el demonio. También se les relaciona con el agua, pero de modo destructivo con inundaciones catastróficas a su paso. A diferencia también de los orientales han sido cazados o destruidos según las leyendas.

En la cultura occidental de influencia judeo-cristiana la serpiente viene a representar el mal, la tentación y la traición, lo opuesto a su significado chamanico que es la iniciación en lo que es el reino de lo sagrado. Los cristianos heredaron la idea hebrea del dragón, que aparece en el Apocalipsis, del apóstol Juan, y en otras tradiciones posteriores.

Presente en los cuentos, las leyendas y el folclore, ¿cual es el mensaje que encierra la figura legendaria del dragón en la cultura occidental? Para la cultura cristiana el dragón simboliza el mal y la destrucción, convirtiéndose en un animal al que hay que eliminar. Tenemos varios ejemplos como el arcángel San Miguel luchando contra un dragón, o el dragón que se revuelve contra la lanza de San Jorge.

En el arte cristiano del Medievo simboliza el pecado y al aparecer bajo los pies de los santos y mártires representa el triunfo de la fe y los reinos cristianos sobre el diablo. En el simbolismo medieval la idea de lucha contra dragones sirvió para fortalecer la motivación de los reinos cristianos. Se presentaban a menudo también como representaciones de la apostasía, la herejía y la traición, pero también de cólera y envidia, y presagiaban grandes calamidades. Varias veces significaban la decadencia y la opresión, aunque sirvieron también como símbolos para la independencia, el liderazgo y la fuerza.

Así la serpiente se convirtió en algo diabólico como Satán y se fue eliminando de sus representaciones habituales. Por ejemplo, Orfeo en la antigua Roma y Grecia aparece con un arpa y todos los animales, incluida la serpiente pero cuando se copia esta imagen en la época cristiana se suele omitir la serpiente. Otro ejemplo es que antes del cristianismo el león y la serpiente eran la representación de la realeza, poder y divinidad. A partir del Cristianismo la serpiente es el diablo y el león está allí para matarla.
Relacionar la serpiente del Génesis con el diablo fue habitual entre los Padres de la Iglesia y también la relacionaron con los relatos del Apocalipsis 20,1 identificándola con el dragón encadenado por el ángel.

En Irlanda, la serpiente representa el paganismo y en la leyenda de St. Patrick, patrón de Irlanda, éste alejó a todas las serpientes de la isla. Los druidas, sacerdotes celtas, eran llamados serpientes. Como sacerdotes paganos fueron exterminados.

MAS INFORMACIÓN: LA SERPIENTE DRAGÓN EN EL MUNDO CELTA

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(‘Hércules y la serpiente Ladón’, de Antonio Tempesta, 1608)

En este sentido, el pintor y grabador italiano Antonio Tempesta, para titular su obra, llamó «serpiente» a Ladón, ya que la tradición cristiana asoció los dragones a Satanás, y los imaginó bajo la forma de serpiente —que, otra vez, descendía de un árbol—.  Considerados símbolos demoníacos, en el bestiario medieval fantástico los dragones eran los enemigos más genuinos de Dios y el hombre, de modo que en el arte romántico se los representara siempre como animales vencidos.

El dragón forma parte del Apocalipsis de San Juán, en el que representa al diablo. Comparte con muchos con sus parientes pequeñas, las serpientes, en cuanto a la representación de la maldad, pero además el dragón posee una fuerza descomunal y una brutalidad que excede a la astucia de la serpiente.

:“Después hubo una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón. El dragón y sus ángeles pelearon, pero no pudieron vencer, y ya no hubo lugar para ellos en el cielo. Así que fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás, y que engaña a todo el mundo”. (Apocalipsis 12:7-9)

La Serpiente Dragón en la Europa Medieval

Desde los romanos hasta la cristiandad del Medievo la imagen del dragón fue venerada y usada como símbolo de la aristocracia europea. El dragón animal aristocrático por excelencia representa la fuerza y la nobleza. Pero también, en la Edad Media fue una de las representaciones de la lujuria, uno de los pecados que más preocupaban a las autoridades eclesiásticas, y muchas obras de arte mostraban los motivos de la serpiente, la caída, el pecado, la enfermedad y el castigo.

El mito de los dragones se fortaleció en la Europa medieval. La razón por la cual estos seres fantásticos han sido asociados con el mal, se debe en gran parte a leyendas, historia populares y al mito de Drácula, príncipe Vlad Tepes, Dracull o Dracula que en rumano significa dragón o demonio. Según estas leyendas, los dragones podían atemorizar a pueblos enteros.

Se presentaban a menudo también como representaciones de la apostasía, la herejía y la traición, pero también de cólera y envidia, y presagiaban grandes calamidades. Varias veces significaban la decadencia y la opresión, aunque sirvieron también como símbolos para la independencia, el liderazgo y la fuerza. Los colores a menudo determinaron el simbolismo que un dragón tenía.

El dragon adquiere las capacidades de volar y de echar fuego por la boca en el siglo V, y se convierte en cuadrúpedo con alas de murciélago en el siglo XIII.  Hasta principios del siglo XVIII, la mayoría de los habitantes de Europa, incluidas muchísimas de las personas más cultas, creían firmemente en la existencia de todo tipo de dragones. Aunque conceptualmente se lo concebía como una serpiente alada, en pinturas y esculturas nos encontramos que los dragones parecen más bien una ave bípeda con cabeza de perro, grandes ojos, orejas puntiagudas, mandíbulas alargadas y cola de serpiente.

No será hasta el período gótico que las alas de esta bestia maligna, representante del inframundo, serían dibujadas como extremidades membranosas, iguales que las de un murciélago. También le crecería una cresta dentada en la cabeza. Representación indiscutible de la maldad y del demonio, presa principal de caballeros de brillante armadura, personaje infaltable de tradiciones celtas y vikingas, el dragón como némesis del ser humano se hizo presente en Europa.

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Iglesia de Santa María de Uncastillo, Zaragoza (España)

Citas Biblicas sobre la serpiente

Considerada como un animal peligroso del que había que huir (Si 21,2); figura de la maldad (Gén 3,14; Sal 58,5-6; Mt 3,7), de la astucia (Gén 3,1), del peligro (Pr 23,12), del enemigo (Jer 8,17; Mi 7,17), de la insidia (Gén 49,17), ocasionalmente de la prudencia (Mt 10,16); Moisés cambia el bastón en serpiente (Éx 7,9-12.15); los justos y los discípulos de Cristo no deben temerla (Sal 91,13; Lc 10,19).

Algunas veces representa un motivo mitológico, per ejemplo como monstruo (Leviatán, Is 27,1), como símbolo de una divinidad (culto de Baal para la fertilidad) o como personificación del diablo (Gén 3,1-3; Sap 2,24; Ap 12,9; 20,2- 3). – de bronce. Expuesta por Moisés como signo de protección de Yavé (Núm 21,6-9; Sap 16,7-8); adorada como Nejustán, fue destruida por Ezequías (2Re 18,4). Signo de Jesús crucificado (Gv 3,14).

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EL PODER DEL DRAGÓN

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FUENTES SOBRE SERPIENTES Y DRAGONES:

  • Wikipedia
  • Campbell, Joseph. Las mascaras de Dios Mitología Occidental
  • (2005): Las tres espirales: meditación sobre la espiritualidad céltica, Olañeta.
  •  Cirlot, Juan Eduardo (1992). Diccionario de símbolos. Barcelona: Labor.
  • D’ Ors Führer, Carlos (1951). Quetzacóalt y Coatlicue, en Cuadernos Hispanoamericanos N° 449 – Noviembre 1987. Disponible en: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • La Serpiente Ancestral
  • Serpiente ¿Dios o Demonio?
  • Paula Ruggeri. “EL GRAN COMPENDIO DE LAS CRIATURAS FANTÁTICA” Circulo Latino S. L. Editorial. (2005) p. 98 a 109. Barcelona,España.
  • Dr. Karl Shuker “DRAGONES UNA HISTORIA ILUSTRADA” Marshall Editión. 1995. China.
  • Joel Levi “GRAN ENCICLOPEDIA DE LOS SERES MÁGICOS” R.B.A. Libros S.A. 2000. Barcelona, España.
  • Michael Page y Robert Ingpen “ENCICLOPEDIA DE LAS COSAS QUE NUNCA EXISTIERON” Gráficas Muriel S.A. 1985. Madrid, España.
  • Newt Scamander (R. K. Rowling. ) “ANIMALES FANTASTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS” Ediciones Salamandra. 2001. Barcelona España.
  • Dr. Ernest Drake. “DRAGONES, EL GRAN LIBRO DE LOS DRAGONES” Grupo Editorial Random House Mondadori S. L. 2004. Barcelona España.
  • BIERDERMANN, Hans. Diccionario de los símbolos. Ed. Paidós. Barcelona. 1993.
  • CHERVALIER, Jean y Alain Gheerbrant. Diccionario de los símbolos. Ed. Herder, 6ª ed., Barcelona, 1999.
  • CIRLOT, Juan Eduardo. Diccionario de símbolos. Ed. Siruela, 5ª ed., Madrid, 2001.
  • LURKER, Manfred. El mensaje de los símbolos. Mitos, culturas y religiones. Ed. Herder, Barcelona, 1992.
  • TRESIDDER, Jack. Diccionario de los símbolos. Ed. Tomo, México, 2003.
  • http://totemelespiritudelosanimales.blogspot.com/2013/05/totem-el-espiritu-de-los-animales-vi.html
  • http://www.espiritualidadpractica.org/index.html

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Maria Mercedes

Cosmopolita. Soy gnostica de raíces cristianas , mi parte pagana es mi amor incondicional a la Madre Tierra. No Teista y universalista. Anti-dogmatica por naturaleza- Políticamente humanista.

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