El Santo Grial.

Santo Grial
La leyenda del Santo Grial se encuentra inserta en el corazón del ciclo artúrico.  Ilustración medieval en la que el Rey Arturo y sus caballeros tienen una visión del Santo Grial.

Desde los caballeros de las leyendas medievales hasta Indiana Jones, pasando por los nazis, el Santo Grial es la reliquia más preciada y deseada de la cristiandad. Escritores, pintores, trovadores… todos han cantado los loores de la vasija santa. Podemos hablar de Christian de Troyes, Joanot Martorell, Wagner y tantos otros. No cabe duda, que el Santo Grial inspiró los ideales de la Tabla Redonda y de las Cruzadas.

El Grial se convirtió en el centro de las leyendas de Arturo, rey de los bretones y sus caballeros de la mesa redonda. La búsqueda del Santo grial fue la última empresa acometida por los Caballeros de la Mesa Redonda. El anciano rey Arturo, privado de sus más notables guerreros, debió enfrentar la rebelión armada de su hijo ilegítimo, Mordret. La sedición acabó para siempre los tiempos dorados de Camelot. Muchos de estos caballeros, Lanzarote, Gawain, Bors, Perceval Galahad, partieron a la búsqueda del Grial; pero sólo tres de ellos lo consiguieron, ya que mantuvieron a salvo la pureza, la inocencia y la humildad. Son Galahad, Perceval y Bors.

Misteriosamente, el grial buscado por los caballeros de Arturo poseía poderes mágicos extraordinarios jamás mencionados en la Biblia. Aparecía milagrosamente, flotaba en el aire y desaparecía sin previo aviso. Servía en los banquetes de manjares celestiales de los caballeros de Arturo. Beber de esta copa era garantía de salud y vida eterna.

En los albores del siglo XIII un poeta y caballero teutónico llamado Wolfram von Eschembach escribe un abigarrado texto -titulado Parsifal – en el que afirma que los templarios son los custodios del Santo Grial. ¿Habían descubierto los templarios el Grial? ¿Y qué era ese Grial del que nadie se había preocupado hasta ese momento?

Pocos años antes, el poeta Chrétien de Troyes en su narración Perceval —también llamada Le Conte du Graal—. menciona al Grial, entre 1181 y 1191, La obra, presentada como tomada de un libro antiguo, habla de la visita de Perceval —quien aspira a ser caballero del Rey Arturo— al castillo del Rey Pescador, en el cual le es mostrado un grial. Dentro del mismo hay una especie de oblea que, milagrosamente, alimenta al herido padre del Rey. Perceval no pregunta por el significado de este objeto, lo cual le es reprochado más tarde. Chretien de Troyes, mencionó esa reliquia por primera vez, describiéndola no como la copa utilizada por Jesús durante la Última Cena, sino como una especie de bandeja o losa sagrada.

La obra de Chrétien de Troyes marcaría el comienzo de la leyenda, pero serían Robert de Boron y Wolfram von Eschenbach quienes la desarrollarían de la manera que la conoció la Europa medieval. Robert de Boron, en Joseph d’Arimathie y Estoire del San Graal, es el responsable de transformar el «grial» de Chrétien en «El Santo Grial». Este autor inglés espiritualiza el simple plato mencionado por el francés y lo convierte en la copa de la Última Cena, la misma que, según sostenían las leyendas, José de Arimatea usó después para recoger la sangre de las heridas durante la crucifixión de Cristo. De Boron es también el primero en afirmar que José y su familia llevaron el Grial a partes no especificadas de Britania.

El Grial es parte de la mitología cristiana medieval, por lo que carece de referencias específicas en los textos bíblicos

“Entonces tomó un cáliz y, después de dar gracias, se los dio diciendo: Bebed de él, todos ustedes porque ésta es mi sangre, la sangre que será derramada por muchos en remisión de los pecados” (Mateo 26.27).

Aunque tradicionalmente se crea que el Grial fue la copa empleada por Jesús antes de ser sacrificado, o incluso el recipiente empleado por José de Arimatea para recoger la sangre del Mesías en la cruz, este objeto no se cita específicamente en ningún pasaje de la Biblia y no comenzará a hablarse de él hasta bien entrado el siglo XII. Diversos elementos han entrado en la formación del mito, entre ellos las leyendas monacales con su contenido alegórico y las referencias precristianas a recipientes mágicos como el cuerno de la abundancia o los calderos de la tradición céltica.

La mayor reliquia de la Cristiandad estaba protegida y custodiada por los templarios y se creía que buena parte de su poder venía de ahí; ellos fueron los custodios del Santo Grial, que fue descubierta bajo las ruinas de un viejo templo Judío en Jerusalén. Cuando los Templarios llegan a la cima de su máximo poder son destruidos y su fortuna se desvanece. ¿Y dónde está esa poderosa reliquia? Sigue siendo un enigma.

Según una teoría los Templarios, descubrieron un mapa de un Tesoro. Hay evidencias de que existió un mapa, de cobre, donde se detallan los tesoros del Templo Judío, que los guio hacia uno de los tesoros más buscados y preciados: El Santo Grial. Algunos dicen que es una especie de plato o copa, usada por Cristo durante la última cena.

Para el tiempo de las cruzadas los musulmanes, habían construido sobre las ruinas del Templo Judío, una mezquita que aún existe denominada: El Domo de la roca.
Los Templarios pasaron nueve años, cavando un túnel por dentro de la roca, sólida. También construyeron una serie de túneles que se conectaban por debajo. Lo que ahí fue descubierto ha sido motivo de una gran especulación. No existen evidencias de lo que encontraron.

En el siglo XIX, el escritor Joséphin Péladan fue el primero que impulsó el vínculo entre el Grial y los cátaros, al relacionar Montsegur con Montsalvat, la montaña mágica que albergaba el Grial en una ópera de Wagner: Parsifal.  A partir de esta teoría, varios autores desarrollaron la idea de que el tesoro de los cátaros era el famoso Grial de las novelas de caballería.

En esas historias el Grial tenía diferentes formas. Unos buscaban una copa, otros creían que era una piedra especial caída del cielo. Otra historia lo relaciona con la muerte de Jesús ya que era la lanza que atravesó el costado de Cristo. Otros pensaban que lo que se estaba buscando era la cabeza de San Juan Bautista, que presumiblemente fue enterrada ahí.

SANGRE REAL

Según otra teoría, las palabras latinas para el Santo Grial son: San Greal, siendo una errada traducción de dos palabras diferentes: Sangre Real

Esta teoría dice que el tesoro que habían encontrado los Templarios, pudo ser registros de los descendientes de Cristo. Algunas personas sostienen que de alguna manera descubrieron un miembro de la familia de Jesús. Algún familiar del matrimonio entre Jesús y María Magdalena.

En algún momento también se habla de la vinculación de Cristo con María Magdalena y se la identifica como la portadora del Grial, pero de manera física, como intentó desvelar Dan Brown en “El Código Da Vinci”, tan leído, comentado y reiterado. Jacques Saunière, el último Gran Maestre de una sociedad secreta –el Priorato de Sión- que entronca con los Templarios, acaba de morir asesinado, en el Louvre, museo del cual era conservador reputado. Antes puede transmitir a su nieta, Sophie con quien estaba enemistado, una clave que es la que dará la primera pista de salida en esta aventura. Y es que Saunière y sus predecesores –Newton, Da Vinci y otros muchos- custodian un secreto que puede cambiar la historia de la humanidad. Ellos saben bien qué se esconde tras el Santo Grial y no es, exactamente, el cáliz de la Última Cena, sino una persona, María Magdalena, Sangre Real; pero eso lo descubrirá el lector.

Sophie, con la ayuda de Robert Langdon, un experto en simbología, inicia la búsqueda de este secreto en una aventura que nos deja sin aliento y que entremezcla elementos de novela negra con reflexiones actuales acerca de la Iglesia o el Opus Dei. Poco a poco se van desvelando los mensajes secretos y el lector, cada vez más boquiabierto, se da cuenta de que la historia sagrada acaso tenga más de una lectura, acaso sea verdad que en “La última cena” de Da Vinci no sólo se retraten los Apóstoles… pero, para desentrañarlo, habrá que abrir el libro y empezar a leerlo porque no es el cometido de este reseña desvelar el final: ahora bien garantizamos que no nos dejará indiferentes.

El autor, Dan Brown, une ciencia y religión y monta un monumental rompecabezas que se remonta hasta casi los orígenes de la religión cristiana. La novela contiene pues elementos que nos harán pensar, que nos harán reflexionar, al lado de notas sobre simbología –la gran diosa está presente en toda la obra- y a poco curiosos que seamos nos hará avanzar en una búsqueda que será fascinante porque cada uno, ésa es la verdad, puede tener su propio Grial. Se trata de iniciar el camino que nos lleve a nuestro propio conocimiento; aunque se puede o no estar de acuerdo con sus teorías: ésa sería otra cuestión.

El historiador inglés Grigor Fedan asegura que su teoría sobre la identidad del Santo Grial cambiará para siempre al cristianismo. Su teoría es la siguiente: en vez de ser una humilde copa de un carpintero, el Grial es en realidad el único evangelio escrito por el hijo de Dios. “La copa es solo un símbolo para las enseñanzas reales de Jesús”, asegura a ‘The Express’. Se llamó así, afirma, con el objetivo de evitar la persecución que sufrían los cristianos en aquel momento.

En la localidad navarra de Puente La Reina, se encuentra la iglesia del crucifijo, antes llamada de la Virgen de los Huertos. Esta bonita localidad, no sólo es importante por ser una de las etapas del Camino de Santiago, sino que en su iglesia, se encuentra un Cristo un tanto peculiar que despierta la curiosidad y admiración de cuantos hemos pasado por allí.
La Iglesia es medieval, de fundación Templaria, con dos naves, una más antigua, románica y otra posterior, de estilo gótico. Es en ésta última nave, dónde se encuentra esta escultura de Cristo. Creo, si no recuerdo mal que data de finales del siglo XIII o principios del XIV, aunque hay varias opiniones al respecto.
Lo que mas llama la atención es la cruz en la que está el Cristo. Tiene forma de Y griega, algo bastante inusual.

El famoso signo de la Pata de la Oca. Otras peculiaridades son, que la cruz no está en absoluto trabajada, sino que se asemeja a un árbol al que se le han arrancado las hojas, sin mas. El Cristo tiene los ojos cerrados y un gesto de sufrimiento extremo con grandes marcas en los pies.
Pero como he dicho antes, lo más curioso es la forma en que se disponen sus brazos en esta cruz cargada de simbolismo. La forma de Y griega o de Pata de Oca, es también un símbolo rúnico. El símbolo de la vida. Esto era importante para la orden del Temple, ya que diferenciaban entre un Cristo crucificado en una cruz con forma de cruz latina, o en una cruz Tau. Y por supuesto la forma del Cristo del Crucifico es el símbolo por excelencia del Camino de Santiago. La Pata de la Oca.
Existe una leyenda sobre como llegó allí la talla. Se dice, que unos peregrinos alemanes, la llevaron a Puente La Reina, en agradecimiento por el trato recibido en esta localidad durante su peregrinaje a Santiago.
Lo cierto es que es una pieza original y cargada de simbolismo.
Un dato curioso es la cercanía existente entre San Juan de la Peña: donde, se supone, fue depositada El Santo Grial, hoy en la Catedral de Valencia; y Puente la Reina: donde está la imagen de Cristo crucificado en una «Y» griega.

Sorprendentemente, hay un gran número de copas que supuestamente son el Santo Grial exhibidas en varios museos en todo el mundo. 

 Sólo el Cáliz de Valencia, con la parte superior de piedra de ágata, responde a la descripción de san Jerónimo acerca de la copa usada por Cristo en la consagración. Cuando se examina su tradición e historia en detalle, es particularmente coincidente con el texto.

El Grial que se custodia en Valencia es un pequeño vaso, de oro, con dos asas y un pie. Mide, como bien leemos en “Guía de la España Encantada”diciesiete centímetros de alto y lleva incrustaciones de cornerina oriental, lo que viene a corroborar que fue labrada en un taller de Palestina o quizás de Egipto, entre el siglo IV a. C. y el primero de nuestra era.

¿Los templarios fueron totalmente aniquilados como dice la Historia? ¿O consiguieron huir milagrosamente con el Grial bajo el brazo?

A lo largo de todo el camino de Santiago, está muy presente la huella del Temple. Desde el famoso juego de la Oca, hasta símbolos como la vieira, signo de fecundidad femenina o la pata de la oca.  La Iglesia, antiguamente condenaba todos éstos símbolos paganos.

santogrial
Los secretos y misterios de la Orden de los Templarios, continúan envolviendo las diversas cuestiones que se vinculan a las Cruzadas o el Santo Grial, entre otros.

Los otros significados paganos del Grial

Simbolismo neopagano: El Grial es un símbolo de la matriz femenina y del ciclo menstrual.

El Grial entronca también con leyendas paganas y se confunde con el origen de los tiempos; es más, ha adoptado distintas formas como piedra, bandeja, copa, caldero, mesa o piedra preciosa. Incluso, parece que la forma del “vaso” puede relacionarse con los cultos a la diosa, con la matriz femenina.

Las historias celtas están cargadas con objetos mágicos, piedras, lanzas, espadas y calderos. En la mitología celta, irlandesa y galesa se piensa que estos objetos mágicos son los que le dan el poder al guerrero y al rey. Muchos estudiosos creen que las ollas para cocinar en los calderos maravillosos de los antiguos mitos y leyendas de Bretaña fueron los predecesores del grial.

El antiguo dios celta Dagda tenía un gigantesco caldero de la abundancia. Este objeto era famoso por alimentar a los guerreros al igual que el Santo Grial alimentaba a los caballeros del rey Arturo. Un legendario rey celta, Bron el sagrado, poseía el caldero del renacimiento. Se decía que este caldero devolvía la vida a los guerreros muertos y era tan enorme que debía ser desplazado por ruedas o tirado por carretas. Los calderos que poseían los dioses usualmente se asociaban a la guerra y a los ejércitos, mientras que los calderos que pertenecían a las diosas no sólo ofrecían banquetes sino también inspiración. Los poderes mágicos atribuidos a los calderos celtas fueron adoptados por los cuenta-cuentos cristianos y es así como una copa maravillosa nació de dos poderosas tradiciones místicas que continúan inspirándonos, atrayéndonos y eludiéndonos.

Algunos estudiosos vinculados al esoterismo, como Malcolm Godwin, quieren identificar la pérdida del Grial con hechos reales acaecidos a finales del Neolítico, cuando supuestamente existían en Europa diversas tribus matriarcales asentadas y pacíficas, cuya forma de vida se vio violentamente alterada por oleadas de tribus guerreras y violentas provenientes de Asia. Estos sucesos, que no cuentan con testimonios históricos o arqueológicos, habrían quedado en una posible memoria colectiva y adquirido una dimensión simbólica en la mitología celta hasta que, finalmente, fueron cristianizados por autores como Chrétien de Troyes, Wolfram von Eschenbach y otros. En esta interpretación, altamente especulativa, el Grial evocaría lo femenino (como símbolo del seno materno y de la vulva) y la Madre Tierra.

Hablar del Santo Grial es hacerlo de nuestras propias raíces, de nuestra cultura, de nuestra tradición, de nuestras creencias y de nuestra capacidad de ser mejores porque el Santo Grial no es sólo una reliquia; es LA RELIQUIA; de ahí que su origen y custodia se encuentren rodeados de misterios y de claroscuros.


FUENTES:

  • Wikipedia
  • González Cremona, José Manuel: “El gran libro de los Templarios”, Barcelona, Mitre, 1985.
  • -Eslava Galán, Juan: “Los templarios y otros enigmas medievales”, Barcelona, Planeta.
  • Perceval o El cuento del Grial de Chrétien de Troyes.
  • Pársifal de Wolfram von Eschenbach
  • -Brown, Dan: “El Código Da Vinci”, Umbriel, Barcelona, 2003
  • -Recio, Carlos: “El Camino del Santo Grial”, Zaragoza, Delsan, 2003
  • Wilcox, Nicholas: “La sangre de Dios” (Trilogía Templaria III), Barcelona, Planeta, 2001
  • https://mysteryplanet.com.ar/site/la-busqueda-del-santo-grial/

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