Sanar a tu Niño Interior

Tengas la edad que tengas, hay en tu interior un pequeño que necesita amor y aceptación. Todos llevamos dentro el niño que un día fuimos y es él quién nos proporciona el equilibrio entre la parte lógica y racional, y esa otra más libre, pura y alocada

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El concepto de “Niño Interior Herido” es utilizado por la psicología para definir: esa parte íntima de carencias afectivas que todos tenemos sin cubrir en mayor o menor medida, esa parte necesitada de amor cuya falta nos llega desde la infancia, y que es responsable de muchas tendencias autodestructivas y de insatisfacción en las relaciones personales.

Observa con humildad el dolor de tu niño herido: Acéptate. Con todo, siéntate en el silencio.
Poco a poco,empezarás a escuchar desde dentro hacia fuera -danzando en el espacio infinito- el sonido del amor.

El Juego de Conocerse – Marcela Çaldumbide

EJERCICIOS PARA SANAR A TU NIÑO INTERIOR Y RECUPERAR LA PROSPERIDAD

El niño interior es nuestro “yo” en estado puro. Cuando tu niño interior mágico despierte, la prosperidad y la abundancia fluirán por tu vida de manera natural, para ello primero tienes que sanar al niño interno que esta en un rincón de tu subconsciente olvidado, por ello en este post te proponemos este ejercicio:

  • Busca una foto

Busca una foto de ti mismo cuando eras niño. Sí no tienes ninguna, pídesela a tus padres. Estudia cuidadosamente esa imagen. ¿Qué ves? Puede ser alegría, dolor, sufrimiento, enojo o miedo. ¿Amas a ese niño? ¿Puedes relacionarte con él? Yo busqué una foto de cuando tenía cinco años y la hice ampliar a un tamaño de 12 por 15, para poder ver de verdad a mi niña.

  • Escribe algunas palabras sobre tu niño interior.

Otra forma de descubrir a nuestro Niño Interior es utilizar la escritura con la mano no
dominante, o sea si utilizamos la mano derecha para escribir, sería la izquierda y si usamos la izquierda para escribir la derecha, esta práctica permite acceder directamente a las funciones del hemisferio derecho. En concreto vamos a usar una técnica de escritura llamada “ dialogar con las dos manos”, se trata de escribir una conversación usando las dos manos, el adulto escribe con la derecha y el niño interior con la no dominante, la izquierda, en el caso de que seamos diestros y al contrario si somos zurdos, ahí le preguntamos, el nombre y cualquier otra cosa que nos venga, como se siente, cuantos años tiene, luego le pedimos que dibuje lo que más desea en este momento de su vida y le preguntamos si quiere comunicarnos algo más. Durante la conversación, hemos de recordar que el niño siempre tiene razón y que expresa sentimientos que no son ni positivos ni negativos, sino tan sólo sentimientos. Conviene repetir este ejercicio todos los días, aunque solo sean 10 minutos, y coger una foto de cuando éramos niños y observarla con cariño, dedicarles unos minutos al día, como por ejemplo antes de irnos a la cama, y conservar los dibujos que hayamos echo durante las sesiones.

  • Dibújalo

A muchas personas probablemente les encantaba dibujar y pintar en su infancia, hasta que les dijeron que debían ser limpias y ordenadas y no dibujar o pintar fuera de los márgenes. De modo que empieza a dibujar nuevamente. Utiliza tu mano no dominante para dibujar una imagen de algún acontecimiento que acaba de suceder. Observa cómo te sientes. Hazle una pregunta a tu niño interior, déjalo que dibuje con tu mano no dominante, y ve qué dibuja. Si te es posible, reúnete con un pequeño grupo de amigos, o con un grupo de apoyo, para trabajar juntos con estas ideas. Por ejemplo, podéis hacer que vuestros niños dibujen y después sentaros alrededor y analizar atentamente el significado de los dibujos. La información que se obtiene de este modo puede ser increíblemente reveladora.

Utiliza lápices al pastel, rotuladores o simples lápices de colores. Puedes usar el espacio en blanco del manual de trabajo o buscar una hoja de papel más grande. Usa tu mano no dominante (la que no utilizas para escribir) y haz un dibujo de tí cuando eras niño.
¿Qué te dice esa imagen? ¿Qué colores has utilizado? ¿Qué está haciendo el niño? Describe la imagen.

  • Habla con tu niño interior

Ahora, tómate algún tiempo para hablar con tu niño interior. Descubre más cosas de él. Hazle preguntas.
1. ¿Qué es lo que te gusta?
2. ¿Qué es lo que no te gusta?
3. ¿Qué es lo que te asusta?
4. ¿Cómo te sientes?
5. ¿Qué necesitas?
6. ¿Qué puedo hacer para que te sientas seguro?
7. ¿Cómo puedo hacerte feliz?

Como conversar con nuestro niño interior

  1. Ir a un lugar seguro, en el cual uno pueda estar tranquilo y en calma. Respirar profundamente y trasladarse a un lugar bonito de la mente, donde haya serenidad.
  2. Expresar la intención, en voz alta, de conocer y descubrir a nuestro niño interior.
  3. Usar nuestra mano dominante como el adulto que formula las preguntas.
  4. Usar nuestra mano no dominante como el niño que responde
  5. Preguntarle al niño su nombre y pedirle que dibuje a sí mismo. Hay que tener paciencia y tomarse su tiempo. Y nada de reírse. Conviene ser cariñoso y paciente, como lo seríamos con cualquier niño.
  6. Hacer las preguntas que nos vengan a la mente y acabar con ¿que quieres comunicarme?
  7. Darle las gracias al niño por salir y hablar y decirle que pronto volverán a conversar.

Manten una conversación con tu niño interior. Ocúpate de esa criatura. Abrázala, quiérela y haz lo que puedas por satisfacer sus necesidades. Asegúrate de hacerle saber que, sea lo que fuere lo que pase, tú estarás allí, siempre. Puedes empezar a crearte una niñez feliz. Es mejor hacer este ejercicio con los ojos cerrados. Cuando tu niño interior sea feliz, recuperaras la prosperidad al 100% de nuevo y tu vida florecerá. Acuérdate de cuidarle siempre.

Meditación del Niño Interior:

Viaja hasta tu niñez, reflexiona y obtén cada detalle de tu etapa infantil, cómo eras, cómo era tu habitación, rebusca en tu interior y encuentra a ese niño que fuiste. Cuanto más real consigas que sea esa imagen, más eficaz resultará el ejercicio.

Para continuar con el ejercicio, debes traer tu niño interior al presente, imaginar que lo tomas de la mano y decirle que él no tiene culpa de nada y que tú, desde este momento, lo vas a proteger y a cuidar. Dile que es maravilloso, háblale como tú quieras desde tu corazón, abrázalo, dale besos y dile todo lo que te hubiera gustado que te dijeran tus padres cuando eras niño.

También le vas a decir que él es merecedor de todo lo más bonito de la vida, que él es amor, abundancia, paz, felicidad y que a partir de este momento le vas a cumplir sus deseos. Amalo porque es inmenso y él eres tú. Al liberarlo del miedo te liberas tú también.

Este ejercicio es recomendable que lo hagas todos los días, es un ejercicio de amor diario que él se lo merece y tú también.

El hoponopono es una gran técnica que nos ayudará a este encuentro interior.

Somos muchos los que llevamos dentro un niño perdido y solitario que se siente tremendamente rechazado, la baja autoestima, la sensación de inherente imperfección e
indignidad, es una experiencia común entre los que hemos sido maltratados, así como también para aquellos que han acabado con enfermedades como el alcoholismo, dependencia química, codependencia, un desorden alimentario o una afección similar

El proceso de sanar incluye el hecho de volver a unir todas las partes de nosotros mismos para poder alcanzar la plenitud. Hagamos algunos trabajos que nos permitan conectar con esas partes nuestras que hemos descuidado.

“Cuando recuperamos nuestra infancia, el amor vence al miedo”. 

Tom Robbins

John Bradshaw, autor de varios libros maravillosos sobre cómo sanar al niño interior, dijo una vez que cuando llegamos a adultos llevamos dentro 25.000 horas de cintas grabadas con la voz de nuestros padres. ¿Cuántas horas de esas cintas crees que te dicen que eres un ser maravilloso? ¿Cuántas te dicen que te aman y que eres inteligente y brillante? ¿O que eres capaz de ser lo que desees ser y que cuando seas mayor serás una gran persona? En realidad, ¿cuántas horas de esas cintas te dicen «No, no, no» en todas sus formas?

Las creencias que aprendiste cuando eras pequeño-a aún las tiene tu niño-a interior. Si tus padres tenían ideas rígidas y tú eres duro contigo mismo y propenso a construir muros a tu alrededor, probablemente tu niño interior continúa conformándose a las normas de tus padres. Si sigues reprendiéndote por cada error, debe de ser bastante terrible para tu niño interior despertar cada mañana. «¿A causa de qué me va a chillar y regañar hoy?» Y te autoregañas para que no te regañen los otros.

Quizás el único contacto que hayamos mantenido durante largo tiempo con nuestro niño interior haya consistido en reñirlo y criticarlo. ¡Y después no entendemos por qué somos desdichados! No podemos rechazar una parte de nosotros mismos y seguir manteniendo nuestra armonía interior. El proceso de sanar incluye el hecho de volver a unir todas las partes de nosotros mismos para poder alcanzar la plenitud.

Lo que nos hicieron nuestros padres en el pasado es un asunto de su conciencia. Ahora somos nosotros los padres. Nosotros usamos nuestra conciencia. Si continúas negándote a cuidar de tu niño interior, es que estás estancado en un rencor justiciero. Esto invariablemente significa que aún te queda alguien por perdonar. Así pues, ¿de qué no te has perdonado? ¿Qué necesitas dejar marchar? Bueno, sea lo que sea, deja que se vaya. Si no prestamos atención a nuestro niño ahora, y no lo elogiamos, no es culpa de nuestros padres. Ellos hicieron lo que creían que era lo correcto en ese tiempo y ese lugar. Pero ahora, en el momento presente, sabemos lo que podemos hacer para nutrir y criar a nuestro niño interior.

“He llegado por fin a lo que quería ser de mayor: un niño”.

Joseph Séller

Ámate a tí mismo: Cambiarás tu vida

Las relaciones son fabulosas, los matrimonios son maravillosos, pero la realidad es que son temporales. En cambio tu relación contigo mismo es eterna. Dura para siempre. Ama a la familia que llevas dentro: el niño o la niña, el padre o la madre, y la adolescente y el joven que hay en medio.

El amor es la mejor goma de borrar que conozco. El amor borra hasta los recuerdos más dolorosos y profundos, porque penetra más al fondo que ninguna otra cosa. Si tus imágenes mentales del pasado son muy fuertes y te pasas la vida afirmando «Todo es culpa de ellos», te quedarás estancado. ¿Deseas una vida de dolor o una vida de alegría? La elección y el poder están siempre dentro de ti.

Saludos y bendiciones


FUENTES:

Hay otros libros tienen que ejercicios para trabajar con ese niño interior, os nombro algunos:

  • Cura tu soledad de Erika J. Chopich y Margaret Paul
  • Volver a casa de John Bradshaw
  • El poder esta dentro de ti y Usted puede sanar su vida de Louise L.Hay
  • Abraza a tu niño interior de Victoria Cadarso.
  • “Cara a cara con el miedo. De la codependencia a la libertad” de Krishnananda.
  • “El arte de cuidar a tu niño interior”, Thich Nhat Hanh
  • “Encuentra el hogar para tu niño interior”, Stefanie Stahl.

paulo niño

 

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