Arquetipos: Lilith, la Sombra Incomprendida

Lilith (2)
Como esposa del diablo, Lilith personifica el aspecto mas incomprendido de la sombra femenina.

Lilith es la diosa que nunca ha sido alabada como tal; es la mujer que ha sido retratada como demonio, asesina de niños y seductora en las mitologías hebrea, sumeria, babilonia, canaanita, persa y árabe. Ahora es conocida como arquetipo que encarna la sexualidad profunda y el lado salvaje de la mujer, simbolizando un elemento central de la psique femenina.

Lilith, primera esposa de Adan, es uno de los arquetipos astrológicos más enigmático e incomprendido de todos los modelos celestes, sobre todo es incomprendido por muchas personas que están en fase de integrar el modelo.

Adán representa nuestra conciencia de vigilia, o ego. Adan es todo acerca de nosotros, que impone el «comportamiento correcto» dentro de la sociedad. Lilith, creada junto con él, es el Yo de la Sombra. Ella es nuestro subconsciente, esa parte de nosotros que es el más animal, desafiante, incivilizada, pasional, y básicamente natural. Ella es sexo.

Eva es también nuestro subconsciente. Sin embargo, ella es esa pequeña parte de nuestras propias entrañas sobre las cuales nuestro yo consciente ha conseguido un control total. Ella no tiene libre voluntad propia – siendo totalmente una parte de Adán. Ella es esa parte de nosotros que, como un pueblo civilizado, vamos a mostrarnos ante otros. Eva es lo que  ha sido programado en nosotros como «aceptable». Ella es el polo opuesto de Lilith. Ella y Lilith en conjunto forman la totalidad del Ser interior.

Lilith contiene en sí elementos suficientes que, sin hacer una valoración moral, sí nos permiten en cambio pensar en un patrón típico de lo femenino caracterizado por rasgos como la independencia, la autonomía, la autopertenencia, la confianza en el propio criterio, el sentido crítico, la vinculación con el propio ser y el propio deseo que desde nuestra mentalidad la hacen conceptualizar como individuo libre. El mismo hecho de su “ocultamiento” en las profundidades nos mostraría que el factor Lilith puede estar en determinadas mujeres reprimido, oculto en su propio interior, mas permanece latente y actúa desde las propias profundidades.

LILITH, LA MUJER QUE ABANDONÓ EL PARAÍSO EN BUSCA DE SU LIBERTAD

Lilith prefirió su libertad, aunque fuera en una caverna, antes que la vida en un paraíso que la obligaba a renunciar a su propio deseo. Desde entonces, las diversas tradiciones la han asociado con la «cara oculta» del ser (¿el inconsciente?), aquel que nos vincula al sexo, a la sangre, a la oscuridad, a la muerte. Esta es la idea principal que los textos sagrados nos ofrecen sobre la naturaleza femenina: una supuesta fascinación por el desenfreno y el pecado, solo corregible mediante el rigor y el sometimiento.

  • Lilith, copulando con el Ángel caído…
  • Lilith con forma de serpiente tentando a Eva con el fruto prohibido (porque cuando Dios vio que haber hecho a la mujer con el mismo barro que al hombre había causado tantos problemas, decidió realizar un nuevo intento, pero, esta vez, borró cualquier pretensión de independencia, creando a la segunda esposa de una costilla de Adán)
  • Lilith como vampiro, como súcubo, provocando sueños eróticos en todos aquellos que duermen solos,
  • Lilith «madre de demonios»
  • Lilith reina de los súcubos,
  • Lilith, la incansable tentadora infértil
  • Lilith, el vértice de las obsesiones y las fanasías eróticas de los hombres
  • Lilith la vampiresa por excelencia
  • Lilith paradigmática
  • Lilith, arquetípica,
  • Lilith condenada a errar sin rumbo ni refugio por las tinieblas del orbe.
  • Lilith inculcando deseos de autonomía.
  • Lilith que quisieran silenciada
  • Lilith que quisieran desaparecida.
  • Lilith dueña de su cuerpo y de su lengua, del placer y la palabra.
d5031d83d70606ba4bc6dea0d7806e10dd5bd9ed_hq
‘Lady Lilith’, por Dante Gabriel Rossetti.

Lilith, Señora de la Noche, la Seducción y la Lujuria

La figura de Lilith es un arquetipo vinculado a la sexualidad femenina

Lilith  fue conocida como la diosa del amor, debido a su sexualidad y su promoción de todo tipo de perversión sexual en nombre de la libertad. Su lema era: «Si eso te produce placer, hazlo.»

Un primer análisis del mito nos muestra que Lilith ha abierto las puertas de lo prohibido. Lilith ha roto con lo estipulado por el Creador para la raza humana. Ha quebrantado lo establecido, se ha querellado contra el orden natural de las cosas, ha abandonado el lugar propio de la Humanidad, ha transgredido los límites impuestos a los seres humanos (algo que también hará Eva en su momento) y por ello se ha colocado fuera del mundo de los hombres y se ha convertido a sí misma en apátrida, en exilada, en extraña…

Los griegos conocían a este mismo arquetipo como Pandora, la primera mujer creada por Zeus quién ordenó a Hefestos mojar tierra y agua para crear barro, y formar un hermoso cuerpo de virgen, creando así la primera mujer; además solicitó la colaboración de Atenea – la Sabiduría – que le cedió sus vestiduras y la ciñó con su cinto; Hermes le transfirió sus cualidades y Afrodita le ungió la frente con la gracia y la persuasión.

Conviene recordar que en el mito griego, Pandora fue creada como castigo para los hombres. 

Pandora de los griegos es la Lilith que simboliza el origen de los males de la humanidad, es la caja de las represiones y el símbolo de lo que no se debe abrir. Pero en su aspecto positivo también es el vaso de la esperanza que se esconde en ese inconsciente profundo, donde están latentes todas las posibilidades, todas las riquezas y todos los deseos.

Una figura arquetípica central para la sexualidad femenina es la de la Diosa del Amor y la Sexualidad, llamada de diferentes formas: Inanna, Isthar, Afrodita, Astarté (la del útero). El deseo es considerado sagrado y la fuente de la fertilidad, es inspirado por estas diosas tanto entre humanos como entre animales. Estas diosas manifiestan su deseo de manera activa. Un antiguo himno Isthar recita: “Yo devuelvo el macho a la hembra, yo soy la que embellece el macho para la hembra, yo soy la que embellece la hembra para el macho”.

Una característica de estas diosas es su virginidad, entendida como integridad, ya que a la vez tienen amantes, pero sin ser definidas por su relación con el varón. No aparecen como esposas de un dios, sino que ellas son las diosas por derecho propio ligadas a un hijo-amante que es sacrificado para volver a resucitar de nuevo cada primavera, simbolizando los ciclos de la vida vegetal y su paralelismo con la vida-muerte de los seres humanos. Son diosas de la Luna Blanca que expresan su maximo potencial sexual en noches de  luna llena, el momento cumbre de fertilidad de la mayoría de seres vivos

Lilith, tiene apetitos sexuales, es una mujer que se va a la cama con quien le place y a quien nadie posee. El goce de la sexualidad, sin animo de procreado, otra de las de las prohibiciones habituales en contra de las mujeres en casi todas las culturas. Lilith no es tierna, no es dependiente, no busca el amor sino sexo. Lilith se apodera de la luna oscura para expresar su libertad oculta entre las sombras de la noche.

La imagen de Lilit como una mujer hermosa, cautivadora y seductora se convierte en el antitipo de la castidad y en el prototipo de la señora de la lujuria y el desenfreno. Ella es el talismán de la censura sexual, de lo escondido y prohibido.  Las relaciones sexuales de Eva con Adán eran para procrear, en cambio Lilith mantenía relaciones con Adán para satisfacerse.

En la huida presurosa de Lilith  del Paraíso, subyace una fuerte declaración de principios: negar ese supuesto destino de madre que pesa sobre las mujeres desde los albores de la civilización, sabiendo que la aceptación de semejante destino es también una resignación de otros aspectos fundamentales de la femineidad.  Lilith encauza su venganza golpeando en dónde más le duele a una madre: sus hijos. Y su venganza contra Adan y Eva  y el plan divino de «Creced y Multiplicaos» creció hasta alcanzar proporciones desoladoras.

Lilit y Eva muestra lo que podría ser el choque o el antagonismo, la dicotomía entre la buena y la mala mujer. La “mala” mujer vive sola, es autosuficiente, trabaja, no necesita de un hombre para casarse, para que la mantenga. Pero comparte su vida con quien ama. Sin embargo Lilith no era pareja de Adán, se satisfacía sexualmente con él. Lilith no era pareja de nadie, es la mujer que no le pertenece a ningún hombre, ni dios, la mujer fálica, de manera que también el lesbianismo puede formar parte de este arquetipo

 Lilith es el arquetipo de la mujer que no se calla, que se rebela, que deja al hombre y después es señalada, apedreada, expulsada

En este sentido Lilith es la maestra de la brujería, es la bruja que todos llevamos dentro – mujeres y hombres – o la sombra del ánima o del ánimus, si queremos utilizar un lenguaje psicológico. Es el arquetipo que trata de erigirse como dominadora; es el modelo reivindicador, el que se revela contra las desigualdades de todo tipo, luego no es el arquetipo dominante, es el competidor del Yo consciente, que se proyecta en actitudes sociales. No obstante, es Lilith quién tiene el conocimiento profundo de las energías que gobiernan el cuerpo.

La cualidad sensual de la mujer ha sido etiquetada de “oscura” y muchas mujeres, sintiendo vergüenza de su impulso sexual “no natural” o agresivo, han empujado sus deseos al inconsciente. Una racionalización de por qué las brujas eran quemadas por la inquisición en Europa o más tarde en el Salem, Estados Unidos, es que tenían el poder (adquirido en la cópula con el Diablo) de incitar el deseo y causar la impotencia en los hombres, conectando a los desgraciados hombres con el mito de Lilith que estamos comentando.

Lilith, como dice Chevalier, no puede integrarse en los marcos de la existencia humana, de las relaciones interpersonales y comunitarias, es rechazada al abismo del inconsciente, desde donde no cesa de inducir al deseo que se aleja de las normas sociales y familiares. Para este mismo autor, el domicilio de Lilith se fija en las profundidades del mar, de donde surgen los monstruos; símbolo de lo subconsciente, donde la censura de la conciencia procura que de allí no salga para que no venga a alborotar la vida de los hombres y mujeres de la tierra.

Todas las historias referidas a Lilith resaltan su libertad de movimiento, en una época en que las mujeres tenían cada vez más restringida su autonomía mientras el
patriarcado se establecía, con más fuerza.  Podemos identificar el arquetipo de Lilith en la figura de Ladgerda, la primera esposa del legendario caudillo Ragnar Lodbrok en la serie Vikingos. Finalmente la Lilith reprimida en Ladgerda  acaba asesinando a  la segunda esposa  del rey vikingo.

La película Atracción Fatal muestra a una mujer tan dominada por su sexualidad que después de una breve relación con un hombre casado es incapaz de dejarle ir. Cuando él la rechaza y vuelve con su mujer, responde al estilo Lilith mas sombrio, persiguiéndole a él y a su familia, incluido su hijo, con un gran cuchillo de cortar carne. La inmensa popularidad de la película señala cierto reconocimiento subliminal por parte del público de los arquetipos encarnados.

Si nos referimos a la cultura Latinoamericana encontramos a la Llorona y a la Sayona que son dos arquetipos que hacen referencia a Lilith. La Sayona sale de noche en lugares solitarios, atrae a los hombres en cruce de caminos, -muy Hécate- y los seduce para luego matarlos. Aquí entramos dentro de un polo del arquetipo, la mujer que fascina, la amante, la que no es para casarse pero que atrapa y puede destruir, destruir matrimonios, familias ya que hechiza al hombre quedando este tomado por su propio lado sombrío no integrado.

En la Llorona se encuentra a Lilith que lloraba la muerte de sus hijos. En la muerte de los hijos, (simbólica o real) Lilith va ligada al aborto ya que en ella el acto sexual es para la satisfacción y no la procreación.

La historia de Lilith se vuelve más y más compleja a medida que vamos profundizando en ella. Pero la prudencia aconseja eludir las interpretaciones clásicas y, en cambio, utilizar la intuición y la imaginación para resolver los móviles de su comportamiento.
.
Este modelo astrológico es una fuerza gravitacional, ausente de conciencia que se reviste de sabiduría pero que contiene los deseos de tener mayor autoridad y de erigirse como figura dominante, este arquetipo pervive en el mundo de los sueños, sobre todo en aquellos sueños que tienen un contenido impúdico. .

En la película de 2008, The Dark Knight , Alfred describe los motivos nihilistas de Joker: «Algunas personas solo quieren ver arder el mundo». La mayoría de las personas no son así, Lilith si. Con Lilith corremos el riesgo de que nuestras mentes sean secuestradas por pasiones morales intensas, pero no necesariamente reflexivas. Joker fue volviéndose más oscuro a tal grado de ser capaz de asesinar niños indefensos.

El peligro  irracional de Lilith, es el daño irreparable. Recuerda  sus ataques a las madres y los bebés, ella no ataca directamente a Adan.  Solo a través del engaño a Eva, afecta a la pareja del Eden.  Y su venganza crece hasta alcanzar proporciones desoladoras. La venganza de Lilith siempre acaba afectando a victimas inocentes, los niños. Lilith encauza su venganza golpeando en dónde más duele: los hijos de la humanidad. Lilith quiere ver arder el mundo.

El vuelo de Lilith del Edén, y hacia la cueva, es el destierro de nuestros instintos animales naturales de los oscuros recovecos de nuestra mente. Incluso cuando Adán quisiera que ella regresara, y ella regresa a Adan, ya es demasiado tarde y el daño ya está hecho. Podemos estar de acuerdo en que fue la primera mujer que se rebelo contra la sumisión patriarcal y quizás tenia motivos, pero las formas la perdieron, Finalmente acabo saturada de odio y rencor.

El arquetipo de Lilith se puede reconocer como la sombra que resulta difícil integrar, un modelo que contiene lo inaceptado, lo reprimido o lo difícil de asumir.

images (2)

LA SOMBRA DE LILITH

Lilith es el lado mas oscuro de la Sombra

El arquetipo de la sombra representa, según la psicología analítica de Carl Jung, el “lado oscuro” de nuestra personalidad. El propio Jung explicó que existen diferentes tipos de sombras y que un modo de alcanzar el bienestar, la sanación y la libertad personal es haciéndolas conscientes, enfrentándonos a ellas.

La irrupción de Lilith en la conciencia o en la vida se percibe como si otro individuo se apropiara de la personalidad para hacer, decir o pensar una serie de cosas opuestas a la voluntad del yo consciente. Jung describe la proyección de la sombra hacia los demás, como las debilidades y los defectos que no se aceptan, todas las cualidades malas e inferiores que no se reconocen, se proyectan en la sombra sobre los demás.

Otro de los aspectos de la personalidad atribuibles a Lilith mal integrada es la suspicacia y las miradas de soslayo, es la mujer que actúa como si quisiera detectar algún complot, se muestra con un pensamiento suspicaz, rigidez, atención dirigida constantemente hacia actividades indagatorias, hipersensibilidad frente a la crítica, y pautas de conducta como el recelo, la hostilidad o la arrogancia.

La sombra es más destructiva, insidiosa y peligrosa cuando más la “reprimimos”. Es entonces cuando “se proyecta” apareciendo así, y según Carl Jung, perturbaciones como la neurosis o la psicosis.

Desafortunadamente no puede haber ninguna duda de que el hombre es, en general, menos bueno de lo que se imagina a sí mismo o quiere ser. Todo el mundo tiene una sombra, y cuanto más oculta está de la vida consciente del individuo, más negra y más densa es. En todo caso, es uno de nuestros peores obstáculos, puesto que frustra nuestras intenciones más bien intencionadas

-Carl Jung-

Lilith es un arquetipo que no se puede integrar en el marco de la vida ordinaria, pues engendra criaturas fantasmales e instiga a la curiosidad. Sin embargo su integración en el conjunto de la personalidad facilita la victoria, aumenta la prosperidad y mejora la elocuencia.

Pero la Lilith silenciada, es decir, reprimida durante años, suele provocar una transformación de los sentimientos amorosos en vivencias de odio y persecución y cuando aumenta en presión a causa de su represión acaba por producirse un insidioso desarrollo de un sistema delirante persistente e inconmovible, hallándose al mismo tiempo conservadas la claridad y el orden de pensamiento, la voluntad y la acción

Este arquetipo femenino no es exclusivo de las mujeres. Jung dice que en el hombre, el aspecto femenino se halla personificado en lo inconsciente por el ánima, igualmente las mujeres tienen un ánimus, y sostiene que existe una base biológica para estos opuestos sexuales.  En todo hombre hay una mayoría de genes masculinos y una minoría de genes femeninos. El ánima se corresponde a la minoría femenina de los hombres, y en las mujeres a la inversa. Sólo se puede alcanzar la integración de la personalidad a través del ánima para los hombres y del ánimus en las mujeres, pues estas figuras constituyen la personificación autónoma del inconsciente para ambos sexos.

Trabajar con Lilith es traer a la luz la sensualidad reprimida como resultado de las presiones familiares, religiosas y sociales, en particular en las culturas europeas occidentales. Los hombres utilizan a menudo a Lilith como figura de su “ánima” soñando muchas veces con mujeres que encarnan estas cualidades mientras buscan cualidades más seguras y maternales en su esposa o compañera. Las imágenes de la “chica buena y la chica mala” presentes en la imaginación de muchos hombres son ejemplos concretos de la división entre los arquetipos de Lilith y Eva.

Como podemos observar, el arquetipo Lilith como expresión de uno de los estadios del Ánima, es un arquetipo complejo y por qué no, oscuro. Pero también es un arquetipo empoderado y autoafirmado, que prefiere perder su lugar en el Paraíso con tal de Ser.

Ser ella. Ser Lilith fue demasiado para la consciencia del Todopodero Dios del Antiguo Testamento. Lilith es la primera huella psíquica que todos poseemos que nos invita a rebelarnos frente al dominio del Animus negativo. Lilith es el primer halo del espíritu que nos hunde en la noche oscura del alma, otorgándonos a través de esta travesía, un incomparable dominio de las tierras psíquicas inconscientes, así como también la osadía necesaria para Ser en la vida, lo que potencialmente estamos destinados a Ser

Actualmente con todos las situaciones que están aconteciendo con las mujeres desaparecidas y asesinadas en nuestra sociedad, el arquetipo Lilith y la revisión de un Animus agresivo y peligroso se vuelve una necesidad ineludible.

 Lilith es la primera mujer rebelde, caracterizada por una poderosa energía no sometida al dominio patriarcal.

El uso de Lilith en el trabajo con la sombra. Las mujeres encuentran útil trabajar con Lilith cuando su sensualidad ha sido reprimida como resultado de las presiones familiares, religiosas y sociales, en particular en las culturas europeas occidentales. Los hombres utilizan a menudo a Lilith como figura de su “ánima”; por un lado cultivan la sensualidad y el abandono en su propia “ánima”, soñando muchas veces con mujeres que encarnan estas cualidades mientras buscan cualidades más seguras y maternales en su esposa o compañera. Las imágenes de la “chica buena y la chica mala” presentes en la imaginación de muchos hombres son ejemplos concretos de la división entre los arquetipos de Lilith y Eva.

Lilith debería ser nuestra aliada, y sin embargo, estamos enfrentados a ella en combate, porque somos hijas de Eva.

Eva y Lilith, en principio, representan el mismo arquetipo, sin embargo, esta figura ha sido separada, condenando a Lilith a vivir en la sombra. Mientras Eva representa la esposa y madre protectora que se adapta al hombre y a vivir bajo su dominio, Lilith muestra nuestro anulado instinto, la búsqueda de la satisfacción sexual propia y cuya finalidad no es la maternidad. Eva está ligada a la primera parte del ciclo lunar, creación y procreación; Lilith a la luna menguante y la menstruación, que de forma simbólica representa la muerte del niño potencial, del óvulo no fertilizado. Quizás, ha llegado el momento de integrar ambas energías y hacer un lugar de honor a Lilith en nuestras vidas. Algunas autoras identifican dos tipos de energías, Eva la energía del útero que nutre y acoge y Lilith la del útero que expulsa.

 Todas tenemos algo de Eva, todas también tenemos algo de Lilith: la unión equilibrada de las dos es la propuesta de una vida más libre.

Cuando el arquetipo de Lilith se apodera de la conciencia de una mujer o de un hombre, después de haber sido largo tiempo reprimida, se entra de lleno en lo que se conoce como mundo «paranoide». Este aspecto sombrío de la conciencia, casi siempre inaceptado o inaceptable es el que se proyecta sin previo aviso, irrumpiendo en ciertas experiencias personales, bajo la forma de estados de ánimo o impulsos repentinos que llevan a realizar acciones que más tarde no podrá explicar o disculpar.

Las mujeres a menudo luchan por integrar sus dos lados—Lilith y Eva—y tanto hombres como mujeres frecuentemente tienen problemas en sus intentos de vivir plenamente tanto la vertiente apolínea como la dionisíaca. A veces las mujeres intentan integrar ambas facetas viviendo su libertad como madres solteras. Sin embargo los niños necesitan ambas energías en sus vidas, la masculina y la femenina, y muchas madres solteras tienen que asegurarse de que sus hijos tengan contacto con modelos de los roles masculinos.

Lilith como fuerza psíquica también es una gran portadora de luz, en la medida en la que la reconozcamos y la animemos a regresar al mundo de la inocencia y del Paraíso perdido. Nadie la expulso del Paraíso, y nadie le negó tampoco la entrada, por tanto Lilith sigue siendo libre de volver y puede , por la misma razón, indicarnos el camino de regreso al hogar.

Los cultos actuales creen poder usar cualquier arquetipo o fuerza a su antojo, olvidando que son esas fuerzas las que nos usan de modo inconsciente. Por lo tanto siendo conscientes de la sombra damos por cerrada la caja de Pandora.

Pajaro de Lilith
“Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad” -Carl Jung-

Para entender cómo podemos usar a Lilith en el trabajo con nuestra sombra tenemos que examinar primero sus historias y mitos.

Próximamente, os invitare a conocer un poco más a Lilith  y su inclusión en practicas de magia sexual. Es un articulo que debo dejar reposar unos días, porque no soy practicante de estas artes y deseo contrastar su contenido. No me gustaría sufrir la ira de Lilith y sus seguidoras por algún error de apreciación.


FUENTES:

  • Wikipedia
  • La biblia de las criaturas míticas, de Brenda Rosen
  • Danzando en la sombra, de Marcia Starck y Gynne Stern, Gaia Ediciones
  • Los demonios y espíritus malignos de Babilonia, por Reginald Campbell Thompson 07 1973, AMS Press, ISBN: 0404113532
  • Magia Semítica: Sus Orígenes y Desarrollo, por R. Campbell Thompson Samuel Weiser ; ISBN: 0877289328
  • Magia y Hechicería babilónica: Siendo la Oración de la elevación de la mano, por Leonard W. King Samuel Weiser; ISBN: 0877289344
  • La Diosa hebrea, por Raphael Patai, Merlin Stone (Diseñador) Wayne State University Press, ISBN : 0814322719
  • La Cueva de Lilith: Cuentos judíos de lo sobrenatural, por Howard Schwartz, Uri Shulevitz Oxford Univ Pr (Comercio); ISBN: 0195067266
  • Gilgamesh y el Árbol-Huluppu: Un texto sumerio reconstruido, por S.N. Kramer de la Universidad de Chicago 1938
  • https://es.scribd.com/document/68694663/Lilit-Manuscrito-Del-Mar-Muerto
  • http://focusonwomen.es/lilith-o-la-demonizacion-de-la-mujer/
  • https://www.letraslibres.com/mexico-espana/lilith-una-figura-feminista-entre-la-tradicion-y-la-posmodernidad

3 Respuestas a “Arquetipos: Lilith, la Sombra Incomprendida”

  1. Quede fascinada con todos los articulos de la Diosa Lilith, es algo increible y también de saber que todas las mujeres tenemos una Lilith escondida. Gracias MMercedes por compartir esta información. Miles de bendiciones

  2. Falta el mas polemico, el que le relaciona con la brujeria, pero prefiero esperar a publicarlo. Llevo varios meses desorientada del blog, atendiendo temas personales, mi madre. Se me pasan mensajes y respuestas . Y este mes apenas puedo publicar nada nuevo… Me doy un respiro y confio en la comprensión de mis lectores. Un abrazo

Deja un comentario