LA NATURALEZA DEL TAO

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Tao es el nombre global que se da al orden natural. 

El libro Tao Te King, se convirtió en la base de la filosofía taoísta, que promueve un estilo de vida basado en la naturaleza, la sencillez y la no violencia. El Taoísmo se parece al panteísmo que promueve el Dios de Spinoza pero tiene notables diferencias.

Las enseñanzas de Lao-Tse, y consecuentemente las de la filosofía taoísta, están basadas en el análisis de la Naturaleza en su más amplio sentido, con el fin de obtener el enfoque acerca del funcionamiento natural de la existencia, para determinar cuál es el orden natural de las cosas.

El taoísmo excluye el concepto de ley y lo sustituye por el de orden. Es decir, las cosas son de determinada manera debido a que su posición en un universo en permanente movimiento les confiere una naturaleza que las obliga a ese comportamiento. Así lo explica Dong Zhongshu, filósofo chino del siglo II a. C.:

Cuando se vierte agua en el suelo, esta evita las partes secas y va hacia las que están húmedas. Si dos troncos se colocan en el fuego, este evita el mojado y enciende el seco. Todas las cosas rechazan lo que es distinto y siguen lo que es igual.

Del mismo modo, las cosas hermosas llaman a otras cosas en la clase de las hermosas, las repulsivas llaman a otras en la clase de las repulsivas. Esto proviene del modo complementario en que se corresponden las cosas de la misma clase. Las cosas se llaman unas a otras, lo igual con lo igual; un dragón trayendo lluvia; un abanico apartando el calor; el sitio donde ha estado un ejército, llenándose de zarzas… Las cosas, hermosas o repulsivas, tienen todas un origen. Si se cree que construyen el destino es porque nadie conoce dónde está su origen. No hay ningún suceso que no dependa para su inicio de algo anterior, a lo que responde porque pertenece a la misma categoría, y por eso se mueve.

Esta visión universalista es la que Lao-Tse toma como punto de partida para su tesis filosófica, analizando el funcionamiento dual de la naturaleza universal existente (yin y yang) para luego ahondar en conceptos más amplios acerca del origen cosmológico del Universo, y así determinar el funcionamiento fluido u orden natural con el cual las diferentes formas han ido mutando para perpetuar la continuidad de la existencia.

Basándose en esto, Lao-Tse determina cuál es el orden natural que los seres vivos, y principalmente el hombre debe llevar a cabo para mejorar su existencia y avanzar hacia el continuo cambio en pos de la superación, explicando cómo es que al no seguir estas normas naturales, el hombre se ha descarriado de su armonía cósmica y ha generado sus propias calamidades por contradecir el ritmo natural y lo ha sustituido por ordenanzas y actitudes absolutistas, superficiales y dogmáticas que acabaron por desequilibrar a la humanidad, favoreciendo a sus clases dominantes a costa del infortunio de las clases inferiores.

Lao-Tse utiliza simbolismos y alegorías en donde compara aspectos de la naturaleza para mostrar paralelismos con el comportamiento humano, algo característico de la filosofía taoísta y de otras corrientes de pensamiento oriental.

En el Tao es fundamental estar en equilibrio con la Naturaleza, lo cual es importante para la salud. Algunos afirman que este Camino es similar a lo que el Islam denomina Din.

El solo hecho de nacer en la tierra ya significa nacer en la dualidad. En este planeta todo es dual. Uno de los procesos de aprendizaje de la vida es conseguir que estas dos fuerzas sean complementarias y coexistan en equilibrio como si fueran una sola. El estado de unidad es el anhelo de todas las tradiciones espirituales. Queremos sentirnos Uno con nosotros mismos, con nuestros parejas, con los demás, con la Naturaleza… Esta es la dualidad básica del Ser Humano, la del Ser y el Personaje; lo que somos y lo que aparentamos. La primera lucha vital aparece entre estos dos aspectos, y la verdadera paz llega cuando el Ser enseña el camino y el Personaje lo aprende.

El taoísmo se interesa principalmente por la vida en este mundo; traza una inequívoca equivalencia entre salud física y mental, e insiste en que sólo un cuerpo fuerte y sano puede albergar un espíritu fuerte y sano, razón por la cual el Tao se concentra tan intensamente en la salud y la longevidad.

El Tao es la fuerza primigenia que produce todos los fenómenos del universo, de lo infinito a lo infinitesimal. El Tao, invisible pero omni­presente, impregna al mundo con el hálito de la vida, y aquellos que aprenden a ponerse en armonía con él pueden utilizar esta fuerza para mejorar y prolongar su propia vida.

El objetivo del tao es enseñar al hombre a integrarse en la naturaleza, enseñarle a fluir, a integrarse en sí mismo en concordancia y armonía. El tao no es un creador porque nada en el mundo se crea ni el mundo es creado. Enseñar a compenetrarse con esta naturaleza y armonía de tal modo que llegue a experimentar en su propio cuerpo sus ritmos vitales. Sintonizándose el cuerpo humano mediante una serie de ejercicios con estos ritmos, ganando así serenidad mental y energía física.

Los seres humanos somos intermediarios entre el Cielo y la Tierra. El Cielo nos inspira infinitas posibilidades y la Tierra nos nutre y nos invita a realizarlas una a una. Somos canales de materialización de ideas. Somos también parte de la naturaleza y recibimos la influencia de todo lo que hay en ella. Dependemos del aire, del agua, del sol, de las plantas y los animales…

 El camino occidental, que trata de dominar las fuerzas de la naturaleza antes que adaptarse a ellas, conduce inevitablemente a una división esquizofrénica entre hombre y naturaleza. El Tao ve al ser humano como una minúscula y vulnerable criatura dentro del grandioso plan de las cosas, y sugiere que nuestra mejor esperanza de supervivencia re­side en vivir en armonía con las grandes fuerzas naturales que nos han formado a nosotros y a nuestro medio ambiente. Ir en contra del Tao es como tratar de nadar contra corriente en un poderoso río; tarde o temprano, las energías se agotan, el nadador se detiene y es arrastrado por las corrientes cósmicas del Tao.

El tao tiene condición inmaterial; no es espiritual ni materialista bajo el prisma occidental. El tao es guía del ordenamiento cosmológico, originándose en sí mismo desde lo metafísico, y se transforma y adopta formas físicas. Es un concepto metafísico mucho más rico en cualidades que un ente material.

El Tao es una manera de vivir, no un dios ni una religión. 

Laozi


FUENTES:

  • Wikipedia
  • Tao Te Ching: Los libros del Tao. Traducción directa del chino por Iñaki Preciado Idoeta.
  • Libro del curso y de la virtud. Ed. y tr. directa del chino Anne-Hélène Suárez Girard.
  • Dos grandes maestros del taoísmo. Lao Tse/Chuang Tzu. Carmelo Elourdy. Editorial Nacional.
  • Las enseñanzas de Lao Zi. Iñaki Preciado. Editorial Kairós.
  • Tao Te Ching. El Libro del Tao y la Virtud. Traducción directa del chino clásico por Alejandro Bárcens. Charleston: Anamnesis Editorial. 2014. 
  • Tao Te King. Edición de Richard Wilhelm. Barcelona: Editorial Sirio. 2009.
  • Los místicos taoístas. Howard Smith. Edicomunicación.
  • Tao de la Salud, el sexo y la larga vida de Daniel Reid. Edit. Urano
  • La historia de Lao Tsé  de Chen Jian
  • Lao Tzu and Taoism  de Max Kaltenmark
  • Tao Tê Ching. El libro del recto camino  de Lao-Tse
  • Breve historia de la China milenaria de Gregorio Doval Huecas)
  • Asia. A Concise History de Arthur Cotterell)
  • China de Flora Botton Beja

 

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