EL CAMINO ROJO 7: Los Heyoka o Payasos Sagrados

La mayoría de las tribus indias tenía sus payasos. Los sioux Oglala y Lakota los llamaron Heyoka.  Heyoka significa loco, visionario del trueno, inconformista y payaso sagrado. Eran también  llamados «Contrarios.

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Los Heyoka han visto y se han comunicado con el Wakinyan: especie de  poder sagrado alado conocido como el Pájaro del Trueno,

EL PÁJARO DEL TRUENO Y PAYASO SAGRADO

Como el Pájaro del Trueno, el Heyoka es temido y venerado.

En la mitología lakota , Heyoka es también un espíritu de truenos y relámpagos . Se decía que actuaba como el relámpago en una tormenta, haciéndose así con el poder sagrado que más temían. Que usaba el viento como palos para golpear el tambor del trueno.

Es un cambiante o cambiaforma. En el arte, se lo representa con dos cuernos, lo que lo marca como un espíritu de caza. En algunas visiones, también apareció como un pájaro de nieve, una golondrina, un caballo, un coyote, un perro, un halcón nocturno, una rana o una libélula…

Los Heyoka han visto y se han comunicado con el Wakinyan: especie de  poder sagrado alado conocido como el Pájaro del Trueno, representa la  personificación mítica de las energías enormes e incontrolables de la naturaleza – encontradas en forma de tormentas violentas- y tiene una naturaleza dual crucial: a veces aparece como algo que aterroriza y molesta a los indios, y a veces como su protector y libertador, traen la lluvia vivificante y, por otra parte, la inundación, el relámpago y el fuego.

El Pájaro de Trueno (thunderbird, en inglés), es descrito como un águila gigante que, al batir sus enormes alas produce los truenos y de cuyo pico emanan los rayos de las tormentas. Este pájaro es el mayor de los wakinyan, espíritus alados en forma de águilas más pequeñas o halcones, con quienes marca la llegada de la primavera y su extraordinario renacimiento de la vida. Este aspecto benéfico, sin embargo, tiene su contrapartida en el resultado destructivo de las tormentas por efecto de los rayos, vientos e inundaciones. Son seres peligrosos y, a semejanza del poder del Heyoka, detentan una potencia tan enorme, que a veces se vuelve incontrolable.

El Hombre Santo de los Lakota, ALCE NEGRO (1863-1950), se describió a sí mismo como un Heyoka, diciendo que había sido visitado de niño por los seres del trueno. Hay una pista al terror potencial de la bufonería en esta experiencia visionaria, lo explica así en su biografía «Alce Negro habla»:

“Cuando una visión viene de los seres del Trueno, viene con el terror, como una tormenta de truenos; pero cuando la visión de la tormenta ha pasado, el mundo es más verde y más feliz; ya que dondequiera que la visión de la verdad encuentre el mundo, se parece a una lluvia. El mundo, usted ve, es más feliz después del terror de la tormenta. La verdad entra en este mundo con dos caras. Uno es triste con el sufrimiento, y las otras es risas; pero es la misma cara, riéndose o llorando …Cuando la gente está ya en la desesperación, tal vez la cara risueña es mejor para ellos, como cuando el relámpago ilumina la oscuridad, ya que esto es el poder del relámpago que tienen los heyokas. Ellos sirven como un parachoques entre la verdad y la gente»

John Neihardt

No está claro donde acaba el temor y empieza la adoración. En la cultura americana, hay historias legendarias de curas misteriosas o transformaciones de alguien atravesado por el relámpago. Es peligroso inmediatamente, y un símbolo de revelación repentina, de espanto e inspiración. Ese descontrolado y descomunal poder esta contenido en la figura del Pájaro del Trueno, los indios de las praderas lo aman y lo odian, lo respetan y le temen, lo escuchan y le huyen, todo este estallido de poder es canalizado por el payaso sagrado de ahí viene su sabiduría.

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Totem kwakiutl del Pájaro de Trueno.

Los indios de las llanuras creyeron que todo lo que se encontraba en la naturaleza tenía un representante humano en el microcosmos. Todo en la naturaleza contenía su propia polaridad opuesta, de ahí la existencia de seres como el contrario. Sus representantes eran los Heyokas o Payasos Sagrados, que mostraron la sabiduría por la acción aparentemente temeraria.

Sólo aquellos que han tenido visiones con los seres del Trueno pueden actuar como Heyokas.

El Heyoka, debe de ser señalado por el pájaro de trueno. El payaso sioux, o Heyoka, es un hombre o mujer que ha recibido la mayor visión posible, la del Ser del Trueno, que es muchos, pero sólo uno, es informe, pero tiene alas, carece de pies, pero tiene garras enormes, no tiene cabeza, pero tiene un pico enorme; su voz es el trueno y el vistazo de su ojo es el relámpago. Durante esta gran visión la persona prometió trabajar para el Ser del Trueno en la tierra de un modo humano, y debe cumplir su promesa.

En su libro “El don del poder”, Archie Fire Lame Deer, explica que una vez iniciado  el Heyoka está destinado a recorrer un duro camino de aprendizaje, a realizar un proceso de maduración que, con el tiempo, lo llevará al Conocimiento. “Hijo, un hombre medicina debe experimentarlo todo, debe arrastrarse tan bajo como un gusano y remontarse como un águila” recuerda que sentenció un día su padre quien, de heyoka pasó a wapiya (hechicero y mago), y luego a pejutawichasha (el que cura con hierbas), a waaytan (el que ve el futuro e interpreta los sueños), y a yuwipi (que utiliza piedras y escucha a los espíritus) para, finalmente, convertirse en wichashawakan, un hombre santo.

En el sueño de un heyoka suele haber algo embarazoso (algo que el no quiere que los demás sepan). Tendrá que representarlo en público. Si en su sueño se ve con ropa de mujer o con ropas míseras y andrajosas, tendrá que ponérselas. Él preferiría no hacerlo, claro. Pero no puede negarse. Sabe que si no representa su sueño podría morir.

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Los Heyoka, los «Contrarios»

El Heyoka habla, se mueve y reacciona de maneras opuestas a su entorno. Sus emociones son retratadas por los contrarios; se ríe cuando está triste y llora cuando está feliz, el frío lo hace sudar y el calor lo hace temblar.

 El nuevo payaso o payasa debe empezar a hacerlo todo al revés. La liberación mística del payaso de miedos cósmicos trae con ello una liberación de nociones convencionales de lo que es peligroso o sagrado en las ceremonias religiosas de hombres.  Hablará al revés, cabalgará mirando la cola del caballo, caminará de espaldas, se arropará en exceso si hace calor, se desnudará si hiela, dirán «no» por «sí», o «te ayudo» cuando es todo lo contrario, por eso hay que tener cudidado con ellos. Y es la propia naturaleza contradictoria del Pájaro de Trueno la que se refleja en la actitud de “contrario” del Heyoka, haciéndolo abrigarse cuando hace calor o andar con poca ropa en pleno invierno.

El Pájaro del Trueno supuestamente inspiró «la terquedad» del Heyoka por su propia naturaleza contraria. Alterna vientos fuertes y tranquilos, pone todas las cosas en movimiento. Se dice que el Pájaro del Trueno se mueve al contrario. Esta naturaleza dual del Pájaro del Trueno  empata con la figura del Estafador en la creencia india: como el Estafador, el daño que causa es sobre todo porque es tan grande, poderoso y primitivo. Dice Fire Lame Deer que, con el heyoka, “pasa como con el rayo, que nunca está seguro de lo que puede hacer”. Muchos pueblos creen que los Seres del Trueno fueron los primeros en aparecer en la Creación y que tienen una especial conexión con WakanTanka, El Gran Misterio.

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Iktomi representado sentado junto al fuego.

Para los sioux de las llanuras, la parte del eslabón entre Heyoka y Pájaro del Trueno viene de Iktomi, la figura de Estafador representada por una araña. Iktomi es un cambiaformas . Se dice que el Iktomi es Heyoka porque ha visto y ha hablado con Pájaro del Trueno. El Iktomi es el hijo primogénito de Inyan (roca), y se dice que habla con rocas y piedras. Como EL ESPÍRITU DEL COYOTE y otras figuras de Estafador, a Iktomi le gusta hacer travesuras a la gente, transformarse y a menudo es víctima de bromas y desgracias. Este lo hace inmediatamente un héroe de cultura, y una figura temida y mejor evitarla. Se pensó que Iktomi era un depredador hipersexual, que con frecuencia perseguía winchinchalas (vírgenes jóvenes) quién se bañó en corrientes, por varios métodos del engaño. Sus búsquedas y payasadas, a menudo por descuido, terminaban causándole daño o en problemas.

La mitología de Lakota es un sistema de creencias vivo, hay una profecía que dice que Iktomi difundiría su red sobre la tierra. Hoy, esto ha sido interpretado por algunos nativos americanos contemporáneos como la red telefónica, y luego Internet y la World Wide Web. Iktomi ha sido considerado por los Lakota desde tiempos inmemoriales como el mecenas de las nuevas tecnologías, desde su invención del lenguaje que dio a la gente hasta los inventos modernos de hoy, como la computadora o los robots.

El hecho que Pájaro del trueno muestre muchos atributos paradójicos y contradictorios lo une a las figuras de Estafador y a los contrarios de la cultura indias de Llanuras. 

La gente teme al Heyoka, e incluso él se teme un poco a sí mismo; y teme sus extraños poderes. El Heyoka, como representante del Pájaro del Trueno y Estafador, recuerda a su gente que la energía primordial de la naturaleza está más allá del bien y el mal, que no corresponde a categorías humanas, que no siempre sigue nuestras preconcepciones de lo que es esperado y apropiado, que no se preocupa por nuestros infortunios humanos y preocupaciones.

Los Heyoka practicaban el estilo de “los contrarios”, es decir, vivían al revés, todo lo que hacían era extraño, imprevisible, mas que curanderos espirituales y payasos sagrados los Heyoka parecían estar completamente locos, totalmente inspirados  y guiados por fuerzas sobrenaturales.

Los Contrarios Cheyenes también curan rápidamente levantando a la gente en el aire, a veces sosteniendo la cabeza hacia abajo. Otro método de curación fue correr a una persona muy rápido; de manera amenazante, y después saltar sobre él o tirándole un pedazo de carne de perro hirviendo. Asustando a la gente de estos modos los payasos invierten su polaridad, como era, curándolos liberándolos de cualquier pensamiento ocioso o preocupaciones. Les limpiaban la mente de preocupaciones, que es tanto un valor ético como un concepto de salud preventivo importante.

Sólo quieren ayudar a los que les rodean. El aprendizaje del Heyoka, es desarrollar su empatía hasta el limite imposible, incluso con los enemigos  de su tribu. Es lo que le convierte en Sagrado ante todos. Si alguien se siente irritado y enojado por un aspecto negativo de su personalidad (digamos su arrogancia), se da cuenta de que se estás enfadando porque ve esa esa formación en uno mismo. Sus divertidas representaciones del comportamiento rídiculo muestran a la gente su propia tontería y ceguera. Utilizando comportamientos extremos que refleja en los demás, consigue que sus espectadores examinen sus propias dudas, sus miedos, sus fobias y sus debilidades

Es la inversión del mundo. Es la imagen del espejo: ellos hacen de la risa y del impudor, de la transgresión y de la iconoclastia su forma de enseñanza. Ellos nos enseñan a ver siempre la otra cara de la moneda y además divierten, siendo el humor un arma impecable para romper las barreras del miedo y de la censura.

El  Hekoya tiene el poder de curar el dolor emocional; ese poder proviene de la experiencia de la vergüenza: cantan sobre eventos vergonzosos en sus vidas, ruegan por comida y viven como payasos. Provocan risas en situaciones angustiosas de desesperación y provocan miedo y caos cuando las personas se sienten complacientes y demasiado seguras, para evitar que se tomen demasiado en serio o crean que son más poderosas de lo que son

 Su comportamiento plantea preguntas al igual que los koans zen . 

Su sátira nos plantea preguntas importantes por medio de tonterías. Plantean cuestiones díficiles y dicen cosas que los demás piensan pero no se atreven a decir. Leyendo entre líneas los oyentes son capaces de pensar en cosas que normalmente no hacen, o mirar las cosas de una manera o modo diferente. Es el crítico social de rango más superior.

 El Hecoya es llanto y risa, sagrado y ridículo al mismo tiempo. El payaso sagrado era un sociólogo de alto calibre, desbarataban todos los dogmas de la sociedad, lograban que las personas se revisaran por dentro y se reinventaran, sanando así sus miedos, inseguridades, rabias, angustias resentimientos y odios, tienen el poder de curar todo tipo de dolor emocional, casi siempre son pobres, de aspecto loco y extravagante, a partir de exponer sus propias vergüenzas, viviendo como gitanos, pidiendo para comer, libres y aterradores en algunos casos, son como viajeros contrabandistas que contagian a todos de la salud emocional y de la alegría infinita del universo. son queridos protegidos y respetados por considerar que tienen el mas alto de todos los poderes: ” SABIAN ALGO DE SI MISMOS” y este auto conocimiento de su ser, brindaba una confianza absoluta.

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Para las personas que son tan pobres como nosotros, que lo han perdido todo, que tuvieron que soportar tanta muerte y tristeza, la risa es un regalo precioso. Cuando moríamos como moscas de la enfermedad del hombre blanco, cuando fuimos llevados a reservas, cuando las raciones del gobierno no llegaron y nos morimos de hambre, ver las bromas y las alcaparras de Heyókȟa fue una bendición.

-  John Fire Lame Deer 

Estafadores, locos, clarividentes, transgresores, obscenos, curiosos, irreverentes, creativos, nómadas, incorregibles pero eternos aprendices de la condición humana, son supervivientes adaptables  a toda situación, son búhos, coyotes, cuervos y murciélagos, humano y animal, dioses y mortales, nos muestran lo absurdo de engañarnos nosotros mismos, nos abren un portal a nuevos horizontes, nos liberan, pero casi siempre este gran poder los mete en múltiples problemas, son temidos y perseguidos por quienes no entienden lo que hacen-

El Guerrero Sagrado cura el Espíritu, el Chamán cura el Cuerpo, el Payaso Sagrado cura el Alma. 

“En los días antes de que los invasores vinieran .. .teníamos a payasos. No los payasos como usted ve ahora, con narices rojas redondas y trajes holgados. Nuestros payasos llevaron puestas todas clase de ropas. Todo lo que a ellos les parecía, se ponían. Y no sólo salían de vez en cuando para interpretar el tonto y hacer reír a la gente, nuestros payasos estaban con nosotros todo el tiempo, eran tan importantes para el pueblo como el jefe, o el chamán, o los bailarines, o los poetas“.

(Granny, from Daughters of Copper Woman. Anne Cameron, 1981)

Con la llegada «de los invasores», esta oficio sagrado consiguió ser uno de los más peligrosos — tal vez más peligroso que el del Guerrero. ¡Quizás por esto la mayor parte de los Payasos Sagrados se perdieron de vista!

La gente Salish honra la memoria de una Payasa que desafió a un misionero. El misionero atraía a la gente para ir a su iglesia repartiéndoles pequeños espejos impulsándolos a cubrir sus cuerpos con la ropa de la gente blanca. ¡Con una sonrisa la Payasa (una mujer! ¡) fue a la iglesia un domingo llevando solamente un sombrero y unos viejos zapatos!
Esta Payasa Sagrada de los Salish hizo un viaje a la Bahía Hudson, Victoria, sobre el modo que su gente cambiaba pieles de nutria por ron. Los hombres blancos de la compañía se hartaron pronto de ella, y después la encontraron con un tiro en la cabeza, todos sabían que lo hizo un blanco. Los indios tenían estrictamente prohibido cualquier clase de la violencia a un Payaso Sagrado.

Los payasos que sobrevivieron aprendieron a ser Estafadores, cambiaron su forma, haciéndose invisibles si era necesario.

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Los payasos Pueblo (a veces llamados payasos sagrados ) son bufones o embaucadores en la religión Kachina (practicada por los indios Pueblo del suroeste de los Estados Unidos).

FUENTES:

  • Wikièdia
  • “El don del poder”, Archie Fire Lame Deer
  • Venado cojo, John (Fuego) y Richard Erdoes. Ciervo cojo, buscador de visiones.  Simon and Schuster, Nueva York, Nueva York (1972).
  • John Gneisenau Neihardt (1985). El sexto abuelo: las enseñanzas de Black Elk impartidas a John G. Neihardt . U de Nebraska Press. pp. 3–. ISBN 0-8032-6564-6.

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