NAVIDAD Y FAMILIA «TÓXICA»

¡Buenos días!

Antes de nada, quería agradeceros a todos que sigáis leyendo las líneas que se escriben a continuación. No es un tema fácil .

Existen personas  que detestan la Navidad porque su familia de origen se ha encargado de que la detesten

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No todo el mundo celebra el concepto humilde de amor y paz por Navidad. Las fiestas navideñas, son auténticos infiernos para muchas personas

No todas las familias son nidos de amor, confianza y afecto. Hay familias en las que se generan situaciones de estrés permanente y en la que uno (o varios) de sus miembros causa malestar y sufrimiento a otro(s) miembros(s).

Un núcleo familiar es tóxico cuando hay una dinámica entre los miembros que daña las relaciones significativas: no hay comunicación; no hay demostraciones de afecto pero sí de hostilidad, peleas, comentarios que menosprecian a otros miembros de la familia, que causan estrés constante.

La familia puede estar llena de toxicidad y, lejos de crear seguridad o desarrollo, producen relaciones intensas, dependientes e hirientes, . En definitiva, es tóxica cuando reina el conflicto y la separación y no el bien común de todos los miembros. Son personas tóxicas que absorberán toda tu energía positiva para darle sentido a sus vidas vacías, y cuando tú los necesites, desaparecerán.

La familia es un entorno donde tendemos a permitir, perdonar en exceso y callarnos.  A menudo, hay personas en nuestra familia; a las que no podemos decir abiertamente lo que pensamos de ellas. Existen ocasiones en las que las críticas se convierten en situaciones tan difíciles de llevar que se convierten en verdaderos dardos.

El no decir lo que uno piensa es malo para la salud, nos consume, nos cambia el humor y nos hace mas irascibles. A veces nos  partirnos los cuernos pensando como decirle a una persona toxica  lo cargante que es y lo mucho que nos molesta el timbre de su voz.    Y a veces explotamos y la fiesta se va al traste. 

Generalmente sucede cuando hay una patología narcisista en la familia que la intoxica

En los procesos de acoso, mobbing, chivo expiatorio, se habla de la presencia de una persona narcisista que resuelve sus necesidades o problemas de una manera perversa. Podemos encontrar un amplio espectro y grados diferentes de manifestación de características perversas..

Esta persona narcisista, si es un progenitor, conoce tus puntos vulnerables y se vale de ellos para provocar reacciones emocionales. Sabe muy bien que temas abordar, ya sea para despertar el interés, haciéndoles sentir importantes, o, la más de las veces, hiriéndote, casi siempre en forma encubierta, en base a tus debilidades. Es difícil no reaccionar frente a esto.

Muchos narcisistas perversos se muestran particularmente fríos y distantes en estos días, se valen de la ocasión para dar el hombro frío, o cold shoulder, a sus víctimas o decretan el tratamiento silencioso justo en estas fechas tan señaladas, mostrando así su falta de empatía y su deseo de torturar psicológicamente a las personas que caen bajo sus redes.

En la medida en que van tomando conciencia del abuso que has sufrido y de sus graves secuelas, se despiertan en ellas emociones muy intensas en relación al familiar tóxico: rabia, ira, tristeza,… ¿Cómo demostrar indiferencia y neutralidad ante alguien que  maltrata de esa manera?

Ahora la persona narcisista cambia la estrategia y adopta una actitud victimista .  Activa una especie de enganche emocional que traiciona la voluntad y  te mueve a actuar buscando su aprobación, y una vuelta al período dorado de la relación. Y tu acabas pidiendo disculpas y vuelta empezar:  Lo que tristemente demuestra la magnífica habilidad humana de tropezar siempre con las mismas piedras. ¿Es que nunca aprenderemos?.

La razón te dice que todo es mentira, que no debes darle combustible, pero luego haces justamente lo contrario. Cuando sucumbes en esta lucha, pasan varios días de desanimo , intentando buscar una solución que te libre de esta conducta paradójicaSi esta conducta es reiterada al final se produce una ruptura entre lo que piensas, sientes y dices. A esto se le llama incoherencia y daña seriamente tu autoestima.

Los familiares tóxicos arruinan las navidades. En realidad, los tóxicos arruinan cualquier celebración o cualquier época de vacaciones. Porque si hay una fuente narcisista, este necesita desesperadamente dos cosas: controlar a los demás y focalizar su atención. Y hará lo que sea para conseguirlo, incluyendo, por supuesto, dinamitar la paz navideña.

Navidad es una de las épocas del año donde nuestros sentimientos y emociones se encuentran a flor de piel; son tantas que incluso llegamos a contradecirnos varías veces en un solo día, pues simplemente no sabemos canalizarlas de manera correcta. Y finalmente dices sí cuando en realidad quieres decir que no.

La personas narcisistas se ponen muy nerviosas en Navidades porque necesitan controlar a su familia y saben o sospechan que en ese grupo hay alguien a quien no conseguirán controlar del todo.  Para lograrlo no hay límites. Pueden llegar a simular amor, compasión, solidaridad, ternura, amistad, sólo para conseguir sus objetivos. Cualquier estrategia es válida sea donde sea.

Cualquiera que haya vivido en el seno de una familia tóxica sabe lo que es tener el enemigo en casa. Sabe que existe uno, o varios, miembros de la familia que te declararán la guerra abierta si no capitulas ante sus mentiras, sus delirios de grandeza, sus exigencias desmedidas, sus chantajes emocionales, sus críticas acerbas, sus insultos.  Sí, dicen que te aman. Que son tu familia, lo sabes. como también sabes que normalmente ganan poder hablando de uno en uno con el resto y lanzando preguntas o afirmaciones sobre tí que no son ciertas. Este tipo de estrategias son una forma de debilitarte. Te ponen a la defensiva: si sientes que estás continuamente defendiendote de sus opiniones o ataques encubiertos, no merece la pena que pases tiempo con ellos.

He aprendido a no intentar convencer a nadie.
El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro. 

José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998 –

Es curioso que en algunas familias tóxicas se suele dar que uno de los miembros no cumple con este perfil de alta toxicidad.

Es fácil distinguirle:

  •  Se siente como un bicho raro dentro de su sistema familiar
  •  Su función es de chivo expiatorio: en él van a parar todas las culpas y emociones negativas reprimidas del núcleo familiar
  • Se rebela a menudo ante sus circunstancias familiares
  • Buscará fervientemente liberarse del yugo familiar 

El chivo expiatorio vive culpabilizándose por el trato que recibe o esperando una disculpa  y la comprensión de su familia. Quiere ser considerado como persona y no como cosa, lo cual es una ilusión, algo imposible de lograr en esa relación. En muchos casos cree que siendo más comprensivo, más cariñoso, más entregado, y disculpándole y perdonándole todo a su progenitor,  conseguirá cambiar la forma de ser de elo ella. Ahogado en la gran mentira de que el que recibe amor devuelve amor.

Dado que los tóxicos están resentidos con la vida, la felicidad ajena les zahiere, les hace sentir inferiores. Sabotear a la victima «propiciatoria» es su forma de hacer justicia, de compensar el hondo vacío que experimentan: “si yo no soy feliz, tú tampoco”. 

Se supone que tú has de saber que has hecho algo mal, debes adivinar que están disgustados, entender qué conducta les molesta y cambiar tu proceder para no volver a irritarles. ¡Todo esto sin que emitan una sola palabra! ¿Te suena? ¡Si la persona que te manipula es tu padre, madre, pareja o jefe, uno puede perder del todo las referencias!

 La posible víctima se encuentra más que vulnerable ya que no hay señales externas que alerten y permitan una actitud defensiva.

El integrante no tóxico siente que vive una situación tremendamente injusta que no llega a comprender del todo. Se percibe aislado, poco comprendido y no se ve como parte de su familia. Eso le hace sentir en su interior un profundo desarraigo y una importante falta de apoyo. Si es tu caso, pasarás por varias etapas antes de romper los nocivos lazos que te unen a tu familia de origen en pos de encontrar tus raíces en ti mismo.

La capacidad de esperar y de pensar antes de actuar es uno de los principios más importantes que deben guiar nuestras relaciones, en especial las familiares. En estas fechas en las que las tensiones son frecuentes en el seno de muchas familias, tenemos que salvaguardar nuestra autoestima. Las fiestas son para poder descansar y pasar unos buenos días juntos en familia, no para sufrir.

Además, hay ventajas en tener tus propias tradiciones navideñas, y si tu familia de origen no puede estar a tu lado emocionalmente, o si te maltrataron, no tienen derecho a tu tiempo., ni al de tus hijos, a los que deberías evitar que presencien  discusiones inapropiadas y humillantes para ti.

Compartir genes con alguien no es motivo para que alguien se crea con el derecho de hacerte daño, manipularte o coaccionarte. Ser pariente de alguien tiene que ver con compartir una carga genética y biológica, pero el vínculo emocional va mucho más allá de eso y el primero no es condición indispensable para el segundo, ni tampoco la causa. Las personas vamos madurando y aprendiendo qué familiares tienen nuestro afecto y cariño, y esto no es algo que venga escrito en el libro de familia.

Todos tenemos un lado oscuro de personas tóxicas. Reconocerlo y trabajar para paliar esa faceta no es tarea sencilla, pero sí es fundamental para una crianza sana de nuestros hijos.

Y RECUERDA, más gente, no es necesariamente, más felicidad. Así que puede que la opción de pasar estos días a solas, sea la mejor. Así que,  por Navidad, mejor solos que mal acompañados.

Próximamente:

Madre Narcisista = Familia Tóxica

F4C
Tanta gloria lleves como paz dejas!!

Gloria a Dios en el cielo  y en la tierra paz a los hombres.

¡FELICES FIESTAS!


FUENTES:

Las familias disfuncionales y los legados de dolor

2 Respuestas a “NAVIDAD Y FAMILIA «TÓXICA»”

  1. Un enorme abrazo desde Chile,que hayas tenido bellas navidades y un mejor año nuevo,lleno de bendiciones,de paz, de luz, parabienes al por mayor mi apreciada. Un bello articulo como siempre, no lo viví en carne propia,pero he visto tantos ejemplos, y yo misma lucho a mis 60 para no pasar facturas a los hijos,en mi caso particular entiendo que sus almas me eligieron pero no soy su dueña, manejar las expectativas a sido mi receta ,no espero de ellos ni de nadie y de esa forma cuando recibo es todo un regalo maravilloso.

  2. Feliz año Mercedes y a todos los que leen tu blog, que todos tus proyectos avancen y se cumplan.
    Siempre son las relaciones familiares como las humanas, en general un poco complejas, creo que en todas existe de una forma u otra cierta carga de toxicidad, pues al ser la gente a la que más quieres y el desearles lo mejor hace que siempre haya algo de pérdida personal, que se compensa con lo que recibes, que exista equilibrio depende de muchas cosas. El amor es dar de forma incondicional….pero que difícil eso de lo incondicional, creo que solo las madres llegamos a sentirlo y no siempre, pues somos humanas al fin.
    Es un tema que da para largo…sería bonito una larga conversación contigo (;
    Gracias y un abrazo

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