EL DESCARTE NARCISISTA

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Al Final, todas las máscaras se caen…

Fue el psicoanalista francés Paul-Claude Racamier quien en la década de 1950 acuñó el término y el concepto «perverso narcisista». Lo definió como alguien con la necesidad, la capacidad y el placer de protegerse de sus propios conflictos internos con el peculiar método de machacar a otra persona.

El narcisista,  es un ser cínico que se parapeta detrás de una máscara. A veces, ni la víctima reconoce su verdadera condición hasta que es demasiado tarde. Es un profesional dedicado a destruir vidas para alimentar un ego voraz. Cuándo el Depredador, evidencia que ya terminó su plan, que parásito a su víctima y le extrajo todo lo que podía, dejándola totalmente vacía: “suelta” a esa víctima para pasar a la siguiente.

ES EL DESCARTE

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Ingrid Bergman en la película Gaslight, de 1944. (Luz que agoniza en España )

Luz de Gas (Gaslight )

El ciclo de la Disonancia Cognitiva

La “Luz de Gas” ES un termino que hace referencia a una forma muy sutil e insidiosa de maltrato psicológico, donde la persona que agrede extirpa lentamente el criterio personal de su víctima, en una espiral de invalidación que le hace dudar de sus propias percepciones, emociones y pensamientos; y al la víctima final opta por apoyar y sostener su brújula en el otro: él es quien lo sabe todo, tiene la mente más clara y no se siente tan vulnerable como ella.

Evidentemente, la persona implicada no se da cuenta de esta forma de actuar y cuando ve los primeros síntomas lo justifica bien por la relación que tiene establecida con el otro, bien por que tiende a confundirse por muestras de afecto y protección, cuando el objetivo es justamente el contrario. Para cuando la persona quiere darse cuenta, ya está metida de lleno en la intrincada tela de araña: se ha aislado de los demás, es el otro de quién se apoya y siente que no tiene juicio ninguno. La dinámica se ha establecido, la relación se entiende como algo exclusivo y dependiente y puede haber amor, pero no del bueno y sin que haya un verdadero respeto y libertad.

Los efectos secundarios de está dinámicas son múltiples para la víctima; pensamientos e imágenes intrusivas, hiperactivación fisiológica, estado de vigilancia constante, bajada importantísima de la autoestima y el autoconcepto, confusión mental, aislamiento social y apatía. En los casos más severos, puede haber incluso ideación suicida y autolesiones, y un autosabotaje extremo (cualquier intento de hacer las cosas por sí mismo y respetando su iniciativa, las sabotea ella misma sin remisión alguna).

Al ser una forma de maltrato y manipulación psicológica, es mediante el lenguaje, en forma y en contenido, cómo atrapa a la persona en la espiral.  Esta dinámica se puede reproducir en cualquier relación significativa, es decir, puede manifestarse en relaciones de amistad y en diferentes relaciones familiares, y puede darse en ambos sexos. Aunque variadas, os presentamos siete formas de neutralizar a la víctima, perpetuando su maltrato y dejándola desprotegida.  Ser capaz de detectar los matices ayuda a poder darse cuenta y salir de estas dinámicas. En ocasiones, la distancia es el arma más poderosa. Éstas son:

  1. “Tienes un problema / necesitas ayuda”. Así, el agresor tenderá siempre a no responsabilizarse de sus propias conductas, aduciendo que quien tiene el problema siempre es el otro, patologizando su conducta y socavando su credibilidad. Cualquier tipo de duda es prueba de la enfermedad de la víctima y no tiene derecho a mostrarla.
  2. “Eres insegur@ y celos@”. También, el perpetrador de abusos irá plantando semillas al otro sobre su seguridad en sí mismo y atractivo físico, haciendo comentarios explícitos e incluso comparándola con alguien supuestamente con mayor atractivo. De otra forma, podrá incentivar un “aura de deseabilidad” hacia otros pretendientes, haciendo conductas ambiguas y confundiendo a su pareja. Sin embargo, cualquier petición de límite lo verá como problema del otro y no considerará hacer cambio alguno, ni siquiera prestando atención a los sentimientos de su pareja.
  3. “Eres demasiado sensible”. Otra forma de deslegitimar las peticiones y límites del otro es tildarlas de distorsionadas y exageradas. En toda situación de maltrato, es irrelevante si la reacción es exagerada o no, el maltrato actúa a muchos niveles y es importante escucharla y validarla.
  4. “Era sólo una broma / ¡es sólo un chiste!”. El perpetrador enmascara con humor comentarios invalidantes, minusvalorizantes o crueles aduciendo que es sólo es parte de su humor y eres tú quién tiene el problema. El humor además se utiliza para probar los límites de la persona y la sitúa en situaciones límites para probar su umbral de aguante, para ver qué puede permitir e ir aumentando la intensidad y gravedad progresivamente.
  5. “Olvídalo ya / no saques eso ahora”. En cualquier ciclo de abuso, es común que un abusador se involucre en un ciclo de frío y calor en el que periódicamente arroje migajas de afecto para mantenerlo enganchado y renovar la esperanza de regresar a la fase de “luna de miel.”, donde se aparenta normalidad y se actúa como si nada hubiese ocurrido. En estas épocas, se insta a olvidar lo sucedido y a centrarse en lo positivo para evitar procesar lo que sucede y seguir repitiendo la dinámica una y otra vez, cada vez con más rapidez e intensidad.
  6. “El problema eres tú, no soy yo”. Como ya hemos dicho, el perpetrador no asumirá las consecuencias de su conducta y las desplazará en el otro. Él no se equivoca, y tenderá a demostrar y a desarticular cualquier intento de duda, con ejemplos contundentes, que pondrá una importancia capital, veces negando su atención o cariño si no vuelve a “lo de antes”. Será la otra persona quién tendrá que hacer los cambios de conducta,
  7. “Nunca dije eso/ estás inventándote o imaginando cosas”. En la forma más grave, se cuestiona lo que realmente piensa y se dice y se cuestiona directamente su salud mental, evitando dar validez a la evidencia y convenciendo a la víctima que lo que está diciendo o defendiendo es producto de su imaginación, utilizando la negación y minimización constantes para anular sus creencias y experiencias.

Hacer luz de gas es una forma de abuso psicológico que consiste en presentar información falsa para hacer dudar a la víctima de su memoria, de su percepción o de su cordura. Puede consistir en negaciones simples por parte del abusador, en el sentido de si determinados eventos ocurrieron o no, o incluso en la escenificación de situaciones extrañas con el fin de desorientar a la víctima.

El término proviene de la obra de teatro británica Gas Light, de 1938 (conocida como Luz que agoniza en España ), así como de las adaptaciones fílmicas de 1940 y de 1944. El argumento habla de un hombre que intenta convencer a su mujer de que está loca, manipulando pequeños objetos de su entorno e insistiendo constantemente en que ella está equivocada o que está padeciendo lagunas de memoria cada vez que ella menciona estos cambios. El término alude a las lámparas de gas (gas light) que el marido usa en el ático mientras busca el tesoro escondido. La mujer avista dichas luces, y él le insiste en que no son más que delirios.

El manipulador, usa a la perfección el Gaslight o ciclo de disonancia cognitiva, por medio del cual, confunden, haciendo de este un ciclo de abuso, que ejercerá cómo un patrón de su comportamiento, de principio a fin.

El “gaslighting” normalmente ocurre en una relación de forma gradual – tanto que al principio las acciones del/de la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) parecerán inofensivas. Con el paso del tiempo, la víctima acaba padeciendo ansiedad, aislamiento, confusión, depresión,.. perdiendo una total noción de lo que está ocurriendo en realidad.

Aislamiento, ansiedad, insomnio, crisis de nervios, arrebatos emocionales, tendencias obsesivas, dependencia y miedo es lo que una víctima de gaslight atraviesa cada vez que su acosador intenta volverla loca, literalmente. Esta tortura psicológica se presenta como una historia tétrica de una película de horror y  termina por despojar a una persona de absolutamente todo lo posee.

El narcisista hablará mal de la otra persona. La tachará de loca. A veces logra su objetivo y su víctima enloquece de verdad o enferma hasta la muerte. No le permitirá que se emancipe, que sea independiente, que se valga por sí misma, que pueda amar a una persona distinta. El narcisista lo quiere todo para sí. No entiende que el amor se multiplica cuanto más se da, que es infinito, de ida y vuelta…

El narcisista puede llevarse décadas así o hacer el descarte en unos cuantos meses. Cuanto más valiosa sea la víctima más tiempo será útil para el narcisista y, por tanto, el daño será mayor. Y hablo de descarte porque, para un narcisista, las personas son de usar y tirar. Ya he anotado que no pueden amar. Por tanto, no les importa ni se les revuelve la conciencia (en este sentido no tienen) si hacen daño. A veces, este es casi irreparable porque la víctima (aislada y con la autoestima muy baja) creerá que todo lo que le ocurre es por su culpa. Hasta que no ponga distancia con el narcisista no podrá ver el mal que le está haciendo.

El Tiempo del Descarte

Cuando ya estás sumamente atada al narcisista y totalmente dependiente de él, las cosas se pueden poner aún peor. Puede dejarte, es el descarte.

La víctima, que ha sufrido los efectos de la manipulación y el engaño, típicos de la fase de devaluación, sin comprender muy bien lo que sucede, emocionalmente rota, es dejada a un lado, muchas veces en forma abrupta y sin explicaciones. La experiencia, en la mayoría de los casos, es devastadora.

La experiencia del descarte narcisista suele marcar un punto de inflexión en la vida de la víctima. En medio de su desconcierto, descubre el verdadero rostro de la persona con quien, hasta ese momento, pensaba que tenía una relación. Los hechos le demuestran que esa persona, en realidad, no había desarrollado lazos afectivos con ella de ningún tipo. Contempla devastada como de la noche a la mañana es dejada y cambiada por otra sin que el narcisista manifieste ningún tipo de duelo. Sus sistemas de apego emocional parecen fundidos. La frialdad, el odio, la ingratitud y la indiferencia con la que es tratada le demuestran que esa persona carece de empatía y sufre algún tipo de patología.

En esta etapa, se quita su careta del todo, ya no necesita embaucarte más, ahora solo quiere destrozarte. Ahora ves su verdadero Yo todo el rato, ya no se esconde.
El narcisista no deja a su víctima de una forma civilizada, con un hasta luego, no. Lo hace de la peor manera para que no puedas levantar cabeza.

El narcisista o te deja por otra, o te deja humillándote en público, no teniendo en consideración si hay hijos de por medio. Se trata de destrozarte, sin importarle si con ello salen dañados los hijos de la pareja.

A partir de estos datos, y de otros que va reuniendo aquí y allá, la victima comienza a identificar el trastorno narcisista del abusador y es entonces cuando todas las piezas del puzle empiezan a encajar.

Ni la víctima ha dejado de ser valiosa, ni merece este tipo de maltrato.

Durante esta fase del ciclo narcisista, el abusador abandona a la víctima haciéndole sentir que carece de valor. El objeto es degradarla hasta el punto de que crea que no vale nada. Los medios que utiliza para ello son muy variados, pero todos apuntan al mismo fin: desvalorar completamente a esa persona que hasta ahora le había servido de fuente de suministro.

A la hora del descarte, la víctima es abandonada sin recibir mayores explicaciones. Sin comprender nada, desconcertada, la persona que ha sufrido el abuso se embarca en la tarea de analizar, una y otra vez, la relación, intentando encontrar los motivos reales que justifiquen el comportamiento del depredador. Esto no es casual, el narcisista logra así dejar colgada a la víctima, que queda necesitada de una aclaración, que nunca llega, de lo sucedido. Además, sabe que estará en su mente por mucho tiempo, lo que le sirve de combustible, aunque no tenga contacto directo con ella.

Al decidir el descarte, el narcisista se desconecta inmediatamente de la víctima. Él necesita toda su energía a fin de obtener y asegurar nuevas fuentes de combustible. A partir de ese momento no empleará su precioso tiempo con una persona que considera inútil.

El descarte sólo se produce, especialmente de la fuente primaria de suplemento narcisista, cuando la fuente sustitutiva está a punto y en pleno rendimiento. Hasta que llegue ese momento el narcisista jugará con ambas víctimas, idealizando a la nueva y devaluando a la antigua.. es la triangulación

El Depredador, se astia de la víctima, de sus dramas sentimentales y al ver que su utilidad ha terminado, la deja de manera fulminante por otra persona, o la víctima, acaba dejándo al personaje porque se da cuenta que está casi muerta en vida y que la ha llevado al limite de la cordura, es para esa víctima: huir o morir…

LA TRIANGULACIÓN Y LOS MONOS VOLADORES

El descarte es el punto de corte, la hora en que decide concentrarse en su nueva adquisición. Nunca se quedan sin fuente de combustible. Y empieza la triangulación

En la etapa de desecharte, de descartarte, comienza a formar un grupo de aliados, comienza a hacerse la victima, hace una actuación de villano y te desacredita con las mismas faltas que el esta cometiendo.

MUY IMPORTANTE ESTE ENLACE: 

 NO CAIGAS EN LA TRAMPA: ¡NO ENTRES EN EL TRIÁNGULO!

¿Qué es la triangulación?

La triangulación es una táctica de manipulación indirecta que implica a más de dos personas. El manipulador ataca, desacredita o abusa de su víctima con la ayuda – generalmente inconsciente – de una tercera persona. Recurre a un estilo de comunicación evasivo que incluye a otra persona – ya sea real o imaginaria – en una relación donde solo debería haber dos.

Las víctimas viven esta fase como si hubieran sido desechadas y arrojadas al estercolero. A través de sus actos el narcisista les muestra todo el odio que había permanecido oculto tras la máscara. Un odio que ha nacido de la envidia que les corroe como un ácido, y que explica su ensañamiento y crueldad a la hora de deshacerse de sus víctimas.

El Sociopata Narcisista vive manipulando la gente y las circunstancias. Nunca es responsable de sus fechorías. Siempre esta creando dramas y caos, y te acusa de lo que el mismo hace, y dice. El te acusa de su propia irresponsabilidad y de su fracaso. El mismo fracaso de el, te lo imputa a ti.. la exacta culpa de el, sus mentiras, sus insultos, y todo lo que tiene que ver con su propio interés.

En esta etapa el esta triangulandote con otras mujeres /hombres si es tu pareja,  hermanos o familiares si es un progenitor, poniéndote en competencia, comparándote; y le dice a su próxima victima, porque en este momento ya el tiene otra victima, que eres una enferma/o inestable; que no lo atiendes, que no lo ayudas.. el o ella esta sinuosamente haciéndose la victima para poner a su circulo de monos en contra de ti.

El narcisista se paseará con su nueva pareja para que el mundo se entere de lo feliz que es ahora, subirá fotos en las redes sociales, o iniciará una campaña de difamación en el entorno de la víctima y la presentará como una persona obsesionada y paranoica. Podrá también hacerle creer a la víctima que el descarte ha sido su culpa y que la otra persona posee mayores méritos y atractivos. Dado el caso, la ignorará por completo como si nunca hubiera existido o fuera un perfecto extraño. De una manera u otra, continuará maltratando a la víctima, denigrándola cruelmente, y obteniendo de ella el combustible negativo que tanto lo empodera e hincha.

El descarte no sucede por casualidad, sino que es decidido y planeado por el abusador con antelación. Dependiendo del grado de malignidad del narcisista es posible que elija el peor momento para la víctima: una enfermedad, un duelo, un cambio de empleo, época de exámenes, etc. En su mente perversa busca hacer el mayor daño posible, y de esa manera “castigar” a la persona por no haber estado a la altura de sus exigencias y por decepcionarlo. Además, es una ocasión especial para extraer un combustible negativo que para él es de primerísima calidad. Una de sus formas preferidas de descarte es hacerle creer a la víctima, en los días previos, que son sus amigos o que les quieren, y luego, cuando la persona ha mordido el anzuelo y se traga la mentira, dar el zarpazo y descartarla brutalmente. El descarte, en realidad, funciona en su mente como una especie de juego o trampa que tienden a la víctima para extraer de ella el máximo posible de combustible, mientras la dejan tirada y rota a un lado del camino.

Cuando el narcisista deja “tirada” a la víctima, ésta, queda tan enganchada a él, que muchas veces le suplica que vuelva y queda cegada por la partida del narcisista. Está agotada, drenada, menospreciada, disminuida.  Con más preguntas que respuestas, más dudas que certeza. Sin entender nada. Preguntándose qué ha hecho. Muchas víctimas caen en depresión y episodios de ansiedad. Es normal, el narcisista te deja bien claro que no sirves para nada, que todo ha sido culpa tuya.

Al contrario de lo que cabría esperar, el descarte no significa necesariamente el fin del abuso.

Desde el punto de vista del narcisista, el descarte no significa el fin de la relación con la víctima. Para él se trata, simplemente, del desenganche de un dispositivo que le proveía de combustible y del cual, por lo pronto, se desentiende. Se comporta como el niño que recibe un juguete nuevo, y que, de momento, deja a un lado el viejo a la espera de otra oportunidad, cuando vuelva a necesitarlo o se acuerde de su existencia. Sus víctimas le pertenecen para siempre, él se siente con derecho a disponer de ellas de nuevo si así lo desea. De hecho, lograr el re-enganche de una antigua víctima de sus abusos, se convierte en una fuente preciosa de combustible para él. Llegado el momento se empleará a fondo con todas sus armas para volverla a seducir, reiniciando así de nuevo todo el ciclo del abuso narcisista.

Todos los profesionales que tratan con víctimas de narcisistas son unánimes: hay que poner distancia. Tienes que pedir ayuda si fuera necesario porque la ira del narcisista puede ser descomunal. En muchos casos (lo vemos en las noticias a diario) la víctima acaba de muy mala manera. Busca ayuda de profesionales. Pon distancia. Corta la comunicación con esa persona. Pide consejo si hay hijos en común y… no intentes cambiarla. No lo va a hacer. Si pide perdón, no es sincero. Lo hace a regañadientes porque lo has pillado, porque has visto su lado oscuro y quiere volverse a esconder bajo la careta.

Sus actos los delataran, pues evidenciaras que sus promesas de amor y apoyo infinito, sólo eran la estrategia para utilizarte y engañarte.


ENLACE MUY IMPORTANTE:

LOS MONOS VOLADORES: El narcisista y su comparsa

Los Monos Voladores son un grupo de gente sinuosa.  Que te ataca en tu ausencia.. son un grupo de gente que se encarga de continuar su maltrato y su violencia. Son igualmente otros antisociales, que les gusta la morbosidad del chisme y la calumnia.

¿Qué se debe hacer con los monos voladores?

  • Tienes que aprender a caminar sobre la cuerda floja, a evaluar que tanta información que compartes con ellos.
  • Si el mono volador es tu padre o algún hermano o hermana o un vecino, compañero de trabajo… y te duele cortar con ellos, deberás explicarles una o dos veces (no más) tu opinión, aclarándoles que los amas pero que no puedes consentir esa dinámica familiar enferma.
  • Trata de mantener un contacto mínimo hasta que realmente observes que se han dado cuenta de la situación. Si no lo hacen tendrás que tomar distancia por tu bien.
  • Si te lastiman con sus comentarios, considera alejarte de ellos en forma permanente.
  • Cuando tomas distancia de tu psicópata de turno puede que algún facilitador se dé cuenta de que fue usado y tendrá que hacer su propio proceso de sanación. Pero en caso que sigan ciegos, tendrás que alejarte de ellos, lo mismo que lo has hecho de la persona que te daña.
  • Aunque suponga dejar atrás a hermanos y padres. Si no, nunca podrás llegar a curarte del todo porque a través de ellos tu psicópata toxico te seguirá haciendo llegar su toxicidad.

Los narcisistas nunca cierran formalmente ninguna relación. No hay que esperar ninguna conversación sana de despedida ni nada parecido. Ni explicaciones ni cierre, eso sería tratar al otro como persona, él simplemente se desengancha, y listo. De esa manera deja la puerta abierta para regresar cuando así lo decida. Muchas víctimas caen en depresión y episodios de ansiedad. Es normal, el narcisista te deja bien claro que no sirves para nada, que todo ha sido culpa tuya.

No te expongas nunca más a vivir situaciones de este tipo. De hecho, el descarte forma parte de la estrategia del narcisista para destruirte una y otra vez, cada vez que se reinicia el ciclo de la relación. Así es como ellos prosperan, vaciando a la víctima y denigrándola sistemáticamente.

El descarte también puede darse, porque la víctima de los abusos se haya cansado y visto claramente el juego del narcisista. Entonces decide separarse, establecer el contacto cero para poder juntar sus trocitos. En este caso, el narcisista sacará sus armas de destrucción masiva y tratará de hundirte como pueda. Se dedicará a desprestigiarte, a extender rumores sobre ti, y a hacerte la vida imposible.

No aceptará no haber “ganado” y te declarará la guerra. Tratará de hundirte económicamente y hacerte daño incluso utilizando a los hijos si los hay. La herida narcisista es tremenda por haber perdido y tratará de arruinar tu vida para que no puedas avanzar en ningún aspecto de ella. El narcisista te muestra su poder aún cuando te apartas de él, y te presentará ante los demás como una persona desequilibrada e inestable. Acoso.

Si piensas que tal vez tienes síntomas de una enfermedad neurodegenerativa: Primero evalúa si no estás siendo víctima, en el ámbito doméstico, religioso o laboral, de un maltratador (psicópata, sociópata, narcisista) o de una secta o grupo que funcione sectariamente.

Di NO al abuso del narcisista. Nadie tiene el derecho a descartarte así. Defiende tu dignidad y planta cara al abusador ahora que lo has identificado. Podrás superar las secuelas de su maltrato, recuperarte e incluso perdonar, pero lo que no debes hacer nunca es olvidar como has sido tratado o tratada por estos trastornados. Tu MEMORIA es tu arma de defensa prevención.

«Quien bien te quiere, te hará llorar», ese es el lema narcisista

Taller Amor Zero: relaciones con psicópatas, narcisistas.Iñaki Piñuel


FUENTES:

0 Respuestas a “EL DESCARTE NARCISISTA”

  1. Pobre del que caiga en manos de un tipo de estos que describes, madre mía. Yo creía que eran especímenes escasos, aunque supongo que son mas abundantes de lo que parece. Igualmente yo que trabajo con múltiples personalidades adolescentes y adultas, creo que en algún momento mucha gente puede tener esta tendencia, pero de libro y completa gracias a Dios no tengo ninguna cerca, en estos momentos.
    Encuentro muy interesante la psicología y la etología , humana y animal, siempre me ha gustado y cada vez soy más consciente de la variedad comportamental de la que somos capaces los seres humanos, nisiquiera cuando he visto mi carácter reflejado en el eneagrama, soy incapaz de diferenciarme exactamente, no hay límites ni generales ni puntuales, pues la vida es una evolución y aprendizaje continuos, y la gran variedad de acontecimientos vitales por los que pasamos hacen que nos demos cuenta de cuanto podemos cambiar en un año e incluso en un momento.
    Gracias por todo (;

  2. Befana,
    Hay muchos rufianes con el talante narcisista perverso. Pero no todos los narcisistas tienen personalidad patólogica, aunque ser narcisista tiene sus ventajas, son felices… sin problemas de conciencia ni vergüenza, solo piensan para si mismos. La mejor personalidad para los políticos corruptos o los tertulianos de tele basura, exponiendo su vida, pero además, los quehaceres privados y personales de sus allegados, como cabezas de turco o monos voladores..

    De cara a la galería suelen dar buena imagen, pero con sus presas resultan absolutamente demoledores, tan nocivos que en algunos casos pueden llegar a ser letales. Rara vez utilizan la violencia física, pero son expertos en manipular el lenguaje, en darle la vuelta a las palabras, en herir con una simple frase. Expertos de la información, o la confusión de información y opinión. Políticos que solo sirven para salir en la foto y provocan discusiones acaloradas en lugar de diálogo. Es aberración, narcisista presentada como un modelo a imitar.
    Tanto peores son los tertulianos de la tele basura, sin ningún respeto del derecho a la privacidad, que a base de lenguaje ofensivo, gritos e insultos. hacen conversión de dolor y miseria humana en espectáculo,

    Vivimos en una sociedad narcisista y perversa. Están en todos lados: en la oficina, en el puesto de trabajo, en los colegios, en el hogar… En el ámbito laboral, son esos jefes que se ensañan con algunos de sus empleados. El problema también se observa con las actitudes que asumen algunos trabajadores a quienes más que llenarles el éxito propio, se sienten verdaderamente complacidos “cuando uno de sus compañeros fracasa o le va mal

    Aunque la mayoría de personas somos neutras o empaticas,nos utilizan como corderos al sacrificio para su degustación emocional. Estos depredadores son incapaces de sentir amor , tienen una gran carencia de afectos autenticoa, lo que lleva a los individuos a formar relaciones destructivas que propician elevados niveles de violencia y un aumento significativo en la tasa de divorcios.
    Y lo de triangular, como forma de maltrato a la victima propiciatoria se les da de fabula, La victima, finalmente cuando es descartada, queda absolutamente destrozada, porque el perverso nunca cumple lo pactado y su ego se alimenta del dolor de la pareja que abandona como un trapo usado bajo la excusa de que «el amor es libre» ¿Porque lo llaman amor cuando deberían decir sexo?.

    Uno de los mayores retos de los sicólogos es transformar y hacer conciencia entre las personas para que retomen valores como la solidaridad, la cooperación, el trabajo en equipo y, a nivel individual, el amor y la amistad.

    Y como decía en otro post, Cualquier parecido con la realidad política o «políticos» de nuestro país es mera coincidencia.»

    Como siempre, un abrazo grande!

  3. Pues si, toda la razón (;
    La sociedad ha perdido el rumbo y hay mucho por hacer y por recuperar…mucho trabajo. Mi esperanza, que aún hay gente buena, pero claro, lo peor no es el daño de los malos sino el silencio de los buenos. Ojalá tengamos la valentía suficiente para ver lo que hay que hacer y llevarlo a cabo con decisión, cariño y esperanza……a veces cuesta.
    ¡¡¡¡Otro abrazo fuerte para ti!!!

  4. Hola. Cada vez que leo, es como si contaran la historia de mi vida. Supe de su trastorno, o al menos lo entendí, cuando pase por el descarte, a los 5 días que me despidieron de mi trabajo.
    Era tal la manipulación, que tarde unos meses en entender que había pasado, porque de la noche a la mañana, cancelo todos.
    Solo hoy agradezco que me descarto, que enfrente la verdadera historia de mi vida, para poder empezar a recuperar quien soy. Hay momentos aun de confusión, pero realmente soy concierte de que SOY VALIOSA, y por lo que pase es ABUSO
    No hay que perder la memoria, si aceptar para SANAR

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