El Libro Rojo, la Obra Mística de Carl Gustav Jung

El Libro rojo es por encima de todo un diario íntimo.

Si hubiera que destacar un libro de la inmensa obra de Carl Gustav Jung para mi es sin duda «El libro Rojo. Es el libro más valioso a la vez que complejo de entender.

El “Libro rojo ” o Liber Novus narra e ilustra las aterradoras visiones que Jung tuvo entre 1913 y 1916. Su propósito con este libro era comprender esas imágenes, desgranar los símbolos asociados. Que sea tan especial se debe a varias razones. Una de ellas es que tardó más de 15 años en terminarlo o al menos, en considerar que contenía todo aquello que deseaba transmitir.

Otra cuestión que hay que destacar es que sus herederos no deseaban que fuera publicada. No fue por tanto hasta el 2009 cuando por fin, pudimos disponer de esta obra a instantes extraña, serpentina y enigmática que fascina e inquieta por igual.

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Libro rojo original.

Carl Jung fue un científico poco convencional

En su época se consideró a Carl Gustav Jung en su peculiar visión de Dios más un místico que un científico

Carl Gustav Jung nació el 26 de julio de 1875 en Kesswil, Suiza, una pequeña comunidad campesina junto al lago Constanza. Su padre era pastor evangélico, y de su familia materna, los Preiswerk, se decía que tenían dones mediúmnicos.

Carl Gustav Jung pasó gran parte de su vida navegando entre lo tangible y lo espiritual, investigando culturas primitivas, los ritos, las cosmogonías y esas mitologías donde ahondar todo lo posible en esa noche psíquica de la humanidad donde según él, se hallaban todas las respuestas. Pese a su condición de científico, dejó a un lado los prejuicios academicistas —incluso los consejos de su propio mentor Sigmund Freud​—, y se adentró en el espiritismo, la parapsicología, la alquimia, la astrología, la ufología, la gnosis…

Jung expresa que los fenómenos religiosos básicamente no escapan a nadie. Las expresiones más simples en las que se utiliza la palabra Dios tienen un significado psicológico para quien lo dice. Lo desconocido, lo inexplicable o lo que nos trasciende, tiene un especial significado a nivel antropológico y psicológico.

«Observamos esas manifestaciones religiosas, principalmente en momentos de emergencia, o en circunstancias muy emocionales» 

Carl Gustav Jung

Gran parte de esas revelaciones quedaron reflejadas en El libro rojo, una obra extraña, críptica y fascinante que se publicó años después de su fallecimiento, llegados ya los 85. A pesar de estas corrientes gnósticas y espirituales, Carl Jung llegó a ser vicepresidente honorario de la Asociación Alemana de Psicoterapia y uno de los psicólogos más relevantes del siglo XX.

Su prestigio como psiquiatra está fuera de toda duda. Estudió medicina en la Universidad de Basilea, fue Jefe de clínica en el Hospital Psiquiátrico de Burghölzli (Zurich), presidió la Asociación Psicoanalítica Internacional de Nuremberg, fundó la Sociedad Internacional de Psicoterapia Médica y recibió varios doctorados honoris causa (de universidades como Harvard y Oxford).

Tuvo una prolongada y profunda relación profesional con Freud, del que se distanció por discrepancias sobre el concepto, sobre la realidad del inconsciente, así como por una valoración muy diversa sobre la función de la libido en el mundo de la persona. Jung tiene un concepto más profundo y más rico que Freud sobre el insconsciente, al tiempo que limita la importancia de la libido en el inconsciente etc..

Su ruptura definitiva con Freud en octubre de 1913 le llevó a adentrarse en el terreno de la imaginación creadora, al principio incluso en contra de su voluntad.

En 1913, a la edad de treinta y ocho años, Jung experimentó una horrible «confrontación con el inconsciente». Tras su ruptura con Sigmund Freud, el psiquiatra Carl Gustav Jung entró en una profunda depresión que le provocó brotes psicóticos en los que experimentó intensas alucinaciones, vio visiones y escuchó voces. algunas de las cuales consideró trágicas premoniciones.

Jung no fue un escritor de la talla de Freud, tampoco fue un filósofo o un teólogo, sino un médico preocupado por las afecciones psíquicas. incluidas las suyas. A veces le preocupaba que estuviera «amenazado por una psicosis» o que «estuviera haciendo una esquizofrenia». Decidió que era una experiencia valiosa y, en privado, indujo alucinaciones o, en sus palabras, » imaginación activa «. Grabó todo lo que sentía en pequeños diarios. Jung comenzó a transcribir sus notas en un gran libro encuadernado en cuero rojo, en el que trabajó intermitentemente durante dieciséis años. Al estudiar la psique humana, Carl G.Jung descubrió las propiedades mentales del universo, que la física clásica había suprimido: la física cuántica las ha devuelto.

Lejos de amedrentarse ante esa inestable situación mental, Jung decidió dejar de pensar y «abandonarse conscientemente a los impulsos del inconsciente», hasta averiguar cuál era la razón por la que se le había mostrado esa nueva realidad. La experiencia, además de alimentar las investigaciones posteriores del suizo y sentar las bases de sus principales teorías de la psicología analítica, dio lugar a uno de los libros más bellos jamás creados: El Libro Rojo.

El “Libro Rojo”  no es un libro filosófico, científico, religioso o literario. Jung estuvo trabajando en él durante casi dos décadas y podría definirse como libro revelado. En él ilustró y caligrafió sus visiones con colores vivos, formas geométricas que recuerdan a los mandalas, figuras mitológicas y símbolos alquímicos (tres de los grandes intereses de Jung). Una obra inspiradora, y sobre todo, clave de las imágenes y símbolos que guiaron toda su obra teórica.

Es un trabajo inclasificable con tintes proféticos y míticos que admite múltiples interpretaciones, que requiere de múltiples enfoques para ser entendido e incluso disfrutado. Es a fin de cuentas, una pequeña gran joya que merece leerse después de comprender un poco mejor todo el corpus teórico de Jung.

Jung no dejó instrucciones póstumas sobre la disposición final de lo que llamó el Liber Novus o el Libro Rojo . Sonu Shamdasani , un historiador de la psicología de Londres, intentó durante tres años persuadir a los herederos resistentes de Jung para que lo publicaran. Hasta mediados de septiembre de 2008, menos de dos docenas de personas lo habían visto. Ulrich Hoerni, el nieto de Jung que administra los archivos de Jung, decidió publicarlo para recaudar los fondos adicionales necesarios cuando se fundó la Fundación Philemon . 

En 2007, dos técnicos de DigitalFusion, trabajando con las editoriales de la ciudad de Nueva York WW Norton & Company , escanearon el manuscrito con un escáner de 10.200 píxeles. Fue publicado el 7 de octubre de 2009, en alemán con una «traducción separada al inglés junto con la introducción y las notas de pie de página de Shamdasani» al final del libro, según Sara Corbett para The New York Times . Ella escribió: «El libro es rimbombante, barroco y como mucho más sobre Carl Jung, una rareza deliberada, sincronizada con una realidad antediluviana y mística». 

El Libro Rojo será visto como algo semejante al efecto de la publicación de los Códices de Nag Hammadi en el estudio del gnosticismo. 

El Museo de Arte Rubin en la ciudad de Nueva York exhibió el diario original del Libro Rojo , así como algunas de las pequeñas revistas originales de Jung, del 7 de octubre de 2009 al 15 de febrero de 2010. Según ellos, «durante el período en el que trabajó En este libro, Jung desarrolló sus principales teorías sobre los arquetipos, el inconsciente colectivo y el proceso de individuación «. Dos tercios de las páginas tienen las iluminaciones del texto de Jung . 

«Una cosa he aprendido: que hay que vivir esta vida. Esta vida es el camino, el más buscado, el camino hacia lo incomprensible, que llamamos divino. Yo encontré el camino correcto: me condujo hacia ti, mi alma… »

Carl Gustav Jung – El Libro Rojo  -Liber Novus

En este sentido, la religión tampoco pasó desapercibida para el psiquiatra suizo, pese a que se rebeló contra la fe dogmática de sus progenitores (su padre,Paul Jung, fue pastor protestante de la Iglesia reformada), prefiriendo crear su propio sistema religioso inspirado en antiguos cultos paganos.

Cuando en 1959 un entrevistador de la BBC le preguntó si creía en Dios, contestó: “No tengo necesidad de creer en Dios. Lo conozco”.

“En alguna parte, alguna vez, hubo una Flor, una Piedra, un Cristal; una Reina, un Rey, un Palacio; un Amado y una Amada, hace mucho, sobre el Mar, en una Isla, hace cinco mil años… Es el Amor, es la Flor Mística del Alma, es el Centro, es el Sí-Mismo…”

Carl Gustav Jung – El Libro Rojo  -Liber Novus

Existen ciertas experiencias que demuestran los efectos del inconsciente colectivo más claramente que otras. La experiencia de amor a primera vista, el déjà vu (el sentimiento de haber estado anteriormente en la misma situación) y el reconocimiento inmediato de ciertos símbolos y significados de algunos mitos, se pueden considerar como una conjunción súbita de la realidad externa e interna del inconsciente colectivo. Otros ejemplos que ilustran con más amplitud la influencia del inconsciente colectivo son las experiencias creativas compartidas por los artistas y músicos del mundo en todos los tiempos, o las experiencias espirituales de la mística de todas las religiones, o los paralelos de los sueños, fantasías, mitologías, cuentos de hadas y la literatura.

«El espíritu de mi tiempo avanzó y dejó caer enfrente de mí enormes volúmenes que contenían todo mi conocimiento. Sus páginas estaban hechas de mineral».

Carl Gustav Jung – El Libro Rojo  -Liber Novus

La numinosidad, según Jung, es una cualidad esencial de los arquetipos; aquel carácter sagrado que poseen, la fuerza, el reconocer en ellos una entidad real. Jung sobre esto, muy poéticamente diría: “Para los alquimistas [los arquetipos] eran semillas de luz transmitidas en el caos… el proyecto germinal de un mundo por venir… Uno tendría que concluir a partir de estas visiones alquímicas que estos arquetipos tienen cierto resplandor, o cuasi-conciencia, y esa numinosidad contiene luminosidad”

Es por esta numinosidad que Jung trata a los arquetipos y al inconsciente como un ente propio, a pesar de carecer de forma en sí mismo, actúa como un agente organizador, o un agente del caos, sobre las cosas que hacemos.

Creedme: No es una doctrina ni una instrucción la que os doy. ¿Cómo osaría yo pensar que os he de instruir? Os doy noticia del camino de este hombre, de su camino, mas no de vuestro camino. Mi camino no es vuestro camino, así que yo no os puedo enseñar. / El camino está en nosotros, mas no en los dioses, ni en las doctrinas, ni en las leyes. En nosotros está el camino, la verdad y la vida.

¡Ay de aquellos que viven conforme a ejemplos! La vida no está con ellos. Si vivís conforme a un ejemplo, entonces vivís la vida del ejemplo, mas ¿quién ha de vivir vuestra vida, sino vosotros mismos? Por tanto, vivìos a vosotros mismos.

Los indicadores de camino se han caído, senderos indefinidos yacen frente a nosotros, No estéis ávidos de tragar los frutos de campos ajenos. ¿No sabéis que vosotros mismos sois el campo fecundo que lleva todo lo que os sirve? ¿Mas quién lo sabe hoy?¿Quién conoce el camino a los campos eternamente fecundos del alma? Buscáis el camino a través de lo externo, leéis libros y escucháis opiniones: ¿de qué ha de servir eso?

Sólo hay un camino, y ése es vuestro camino. ¿Estáis buscando el camino? Os advierto de mi camino. Os puede resultar un camino erróneo. Que cada cual ande su camino.

No quiero ser para vosotros un redentor, ni un legislador, ni un educador. Pues ya no sois más niños.

Carl Gustav Jung – El Libro Rojo  -Liber Novus

Un ejemplo interesante que actualmente se discute es la experiencia cercana a la muerte. Parece ser que muchas personas de diferentes partes del mundo y con diferentes antecedentes culturales viven situaciones muy similares cuando han sido “rescatados” de la muerte clínica. Hablan de que sienten que abandonan su cuerpo, viendo sus cuerpos y los eventos que le rodean claramente; de que sienten como una “fuerza” les atrae hacia un túnel largo que desemboca en una luz brillante; de ver a familiares fallecidos o figuras religiosas esperándoles y una cierta frustración por tener que abandonar esta feliz escena y volver a sus cuerpos. Quizás todos estamos “programados” para vivir la experiencia de la muerte de esta manera.

«Esa fuerza espiritual ha sometido el orgullo y arrogancia de mi capacidad de discernimiento. Se llevó mi fe en la ciencia, me despojó de la satisfacción que me proporcionaba la comprensión y ordenamiento de las cosas, y dejó morir en mí la devoción por los ideales de nuestro siglo. Me empujó hacia las cosas más simples, valiosas y elementales».

Carl Gustav Jung – El Libro Rojo  -Liber Novus

El músico David Bowie se describió a sí mismo como junguiano en su relación con los sueños y el inconsciente. Bowie cantó sobre Jung en su álbum Aladdin Sane (un juego de palabras sobre la cordura) y asistió a la exposición del Libro rojo en Nueva York con el artista Tony Oursler, quien describió a Bowie como «… leyendo y hablando del psicoanalista con pasión». La canción de Bowie de 1967, «Shadow Man», resume poéticamente un concepto junguiano clave, mientras que en 1987 Bowie describió de manera reveladora las arañas de cristal de Never Let Me Down como figuras maternas junguianas en torno a las cuales no solo ancló una gira mundial, sino que también creó una enorme efigie en el escenario

David Bowie – Shadow Man – 1971 – subtitulada español

“Corrí y me tropecé con un monstruo que dormía junto a un árbol y lo observé, fruncí el ceño… el monstruo era yo”

Carl Jung fue una persona extremadamente curiosa y entre los campos a los que le dedicó tiempo se encuentra la mitología, fue aquí donde observó que muchos elementos, como imágenes y símbolos, se repetían, aun cuando las culturas se encontraban separadas por grandes distancias, o por largos períodos de tiempo. Esto dio inicio a la idea de que existen imágenes engranadas en la psique humana que, de cierta forma, influencian a las culturas.

Los arquetipos de Jung son uno de los grandes legados del conocimiento que nos dejó este gran psicoanalista suizo, que dedicó toda su trayectoria profesional a profundizar en el inconsciente colectivo, en la simbología del espíritu, y en todo aquello que era perteneciente a la naturaleza y se reproducía una y otra vez en las diferentes sociedades y culturas.

El aporte de la Psicología de Carl Gustav Jung al conocimiento de lo que es el Ser Humano, marca un salto de implicaciones que hasta la fecha es difícil determinar. Al rescatar del pasado el culto a los dioses con la noción de los arquetipos, Jung abre nuevos espacios de discusión y cuestionamiento a un ser humano que pretende, sólo mediante su razón, llegar a conocerse.

Algunas de estas incursiones hacia la mística, la magia y la espiritualidad restaron credibilidad a Jung, si bien no consiguieron frenar su influencia y la expansión de su escuela -de la cuál surgieron diferentes instituciones, como el Instituto Jung de Zúrich o la Sociedad Internacional de Psicología Analítica- y sus obras, de las cuáles dejó una extensísima producción.  .Nada señala las intenciones de Jung como un intento de comprometer la ciencia con el misticismo. En lugar de esto el Libro Rojo refleja un estilo de escritura no concebido para otros, sino para uno mismo. Con esto me refiero a que Jung escribía para sí mismo sobre temas que eran de interés para él y para unas cuantas personas que pudieran comprender sus ideas y continuaran su trabajo en el futuro.

El trabajo de Jung sobre sí mismo y sus pacientes lo convenció de que la vida tiene un propósito espiritual más allá de las metas materiales. Nuestra principal tarea, creía, es descubrir y cumplir con nuestro potencial innato y profundo. Basado en su estudio del cristianismo , el hinduismo , el budismo , el gnosticismo , el taoísmo y otras tradiciones, Jung creía que este viaje de transformación, que llamó individualización , está en el corazón místico de todas las religiones. Es un viaje para encontrarse con uno mismo y al mismo tiempo para encontrarse con lo Divino . A diferencia de la cosmovisión objetivista de Freud, el panteísmo de Jung puede haberlo llevado a creer que la experiencia espiritual era esencial para nuestro bienestar, ya que identifica específicamente la vida humana individual con el universo en su conjunto

Gracias Maestro por enseñarnos el camino del conocimiento hacia nosotros mismos. 

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Carl Gustav Jung  es considerado como uno de los más brillantes pensadores del siglo XX.

Referencias bibliográficas

  • Jung G. Carl, (1985), El hombre y sus símbolos. Paidós.
  • Jung G. Carl (2009), Arquetipos e inconsciente colectivo. Paidós.
  • Jung G. Carl (2009), Las relaciones entre el Yo y el Inconsciente. Paidós.
  • Jung G. Carl (1952), Sincronicidad como principio de conexiones acausales.
  • Jung G. Carl ( 2013), Los complejos y el Incosnciente. DeBolsillo.
  • Jung G. Carl (2011), Conflictos del alma infantil. Paidós.
  • Jung G. Carl (1983), La psicología de la transferencia. Paidós.
  • Jung G Carl (1995), Energía psíquica y esencia del sueño
  • Jung G. Carl (2016), Escritos sobre espiritualidad. Trotta
  • Jung G Carl (2001), Recuerdos, sueños y pensamientos. Paidós.
  • Jung G. Carl (2010), El libro Rojo. Paidós

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