La Vida y la Muerte según Carl Gustav Jung

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Carl Gustav Jung  es considerado como uno de los más brillantes pensadores del siglo XX.

Carl Gustav Jung  fue médico director en la clínica de psiquiatría de Zurich y años más tarde decide adentrarse en un viaje hacia su inconsciente para encarar a sus demonios. De este viaje es del que quiero hablarte, pues toma forma en un libro rojo de cuero que Carl Gustav Jung escribía diariamente en las tardes, en el que ilustraba cada sueño y plasmaba en papel las imágenes de su subconsciente.

Después del estallido de la Primera Guerra Mundial en agosto de 1914, Jung percibió que su experiencia visionaria no solo era de relevancia personal, sino que estaba entrelazada con un momento cultural crucial. A fines de 1914 y 1915 compiló las visiones de las revistas, junto con su comentario adicional sobre cada episodio imaginativo, en un manuscrito inicial. Este manuscrito fue el comienzo de Liber Novus y a continuación uno de sus relatos

A la noche siguiente caminé hacia las tierras septentrionales y me encontré bajo un cielo gris en un brumoso aire de niebla húmedo y fresco. Intento llegar a aquellas depresiones donde las corrientes de curso débil se acercan al mar resplandeciendo en anchos espejos, donde toda la prisa del fluir se atempera cada vez más y más, y donde toda la fuerza y toda la aspiración se enlazan con el inconmensurable perímetro del mar. Los árboles se vuelven escasos, amplias superficies de pantanos acompañan las quietas  aguas turbias, infinito y solitario es el horizonte rodeado por las nubes grises. Lentamente, con el aliento contenido, con la gran expectativa ansiosa de aquello que hizo espuma y se derramó en lo interminable, sigo a mi hermano, el agua. Su fluir es silencioso, apenas perceptible, y aun así nos acercamos incesantemente al abrazo bienaventurado y supremo para ingresar en el vientre del origen, en la extensión ilimitada y la profundidad inmensurable.

Del libro rojo de C.G.Jung (escrito en 1914)

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Destrucción de Sodoma y Gomorra, al fondo. En segundo plano, la mujer de Lot. Ilustración de la Biblia de Gustavo Doré.

«Cuando tienes miedo quedas petrificado y mueres antes de tiempo»

«La vida se comporta como si fuera a continuar. Así que yo creo que es mejor para las personas mayores que sigan viviendo, que esperen la llegada del próximo día como si fueran a vivir por siglos»,

C.G.Jung

Nadie, siempre y cuando se mueva entre las corrientes caóticas de la vida, esta sin problemas. Vivir supone afrontar vicisitudes y dificultades y encontrar obstáculos que debemos superar con el fin de lograr nuestros objetivos. Una vida sin ningún tipo de problemas no existe, o se limita a sobrevivir sin vivir.

Es mucho mejor tomar las cosas como vienen junto con paciencia y ecuanimidad.  Lo que nos sucede no es siempre controlable independientemente de cuánto nos preocupemos, de modo que resulta mucho más adaptativo ser capaz de tolerar la incertidumbre y aceptar lo que pueda venir.

Vivir es aceptar el riesgo, lo incomprensible, lo pasional e intuitivo. No nos conviene contemplar la existencia desde fuera, como algo lejano y ajeno. Esa forma de estar en el mundo es insatisfactoria y estéril.

Desde la mitad de la vida hacia adelante, solo permanece vital aquel que está preparado para morir con vida. El envejecimiento en ocasiones nos induce a preocuparnos y centrarnos en la muerte y en lo que podría pasar en vez de vivir en sí e intentar seguir nuestra naturaleza,

La hipótesis del padre de la psicología analítica es que a la muerte hay que considerarla como una meta y que evitarla es evadir la vida y su propósito. Para Jung intentar evadir la muerte es una forma de alejarse de la vida, una huida de sus propósitos naturales. Cuando en una edad ya avanzada la idea de la muerte se tiene más presente, Jung ha observado en sus pacientes cómo esta idea es una amenaza para sus consciencias de que se acerca un final total.

Jung dice “La vida se comporta como si continuara”. En esta frase radica la fuerza de una energía, que nos lleva a vivir cada día con una voluntad que está por encima de nuestra idea de la muerte. Por eso Jung aconseja que se siga gozando como si se fuese a vivir por siglos, es la manera de vivir apropiadamente, de pensar acuerdo a las líneas de la naturaleza. Cuando se vive con miedo, se mira hacia atrás en vez de hacia adelante, entonces la persona se petrifica y muere antes de tiempo.

En los comentarios que Jung realiza en el libro Taoista chino «El secreto de la flor de oro», se encuentran estas curiosas aportaciones en las que habla sobre la muerte:

“Para el alma la muerte es tan importante como el nacimiento y, como este, un elemento integrante de la vida. No se tiene el derecho de preguntar al psicólogo lo que acontece finalmente con la conciencia desligada. Sea cual fuere la posición teórica que adoptara, sobrepasaría sin esperanza los límites de su competencia científica.”

-Carl Gustav Jung-

El secreto de la flor de oro es una obra taoísta china sobre meditación, fue traducida por Richard Wilhelm (también traductor, en los años veinte, del clásico doctrinal chino I ching). Wilhelm era amigo de Carl Gustav Jung, y este colaboro  en el libro.

«Hace poco, recibí una carta de una antigua paciente, que describe con palabras sencillas pero justas la trasposición necesaria: “De lo malo me ha venido mucho bueno. El mantenerme calma, no reprimir, estar atenta, y al mismo tiempo aceptar la realidad —las cosas como son, y no como yo las querría— me ha procurado un raro discernimiento, y también fuerzas pocos comunes, que antes ni siquiera hubiera podido imaginar. Pensaba yo siempre que, si se aceptan las cosas, la abruman a una de alguna manera; ahora bien, esto no es de ningún modo así, y sólo al aceptarlas puede adoptarse una posición hacia ellas. De modo que jugaré ahora al juego del vivir, aceptando lo que cada vez me traen el día y la vida, bueno y malo, sol y sombra, que constantemente cambian, y así acepto también mi propia naturaleza con su positivo y negativo, y todo se hará más viviente. ¡Qué tonta era! ¡Cómo he querido forzar todo según mi cabeza!”.

-Carl Gustav Jung-

Podemos decir que este fue su lema vital. Su vida y su obra nos invitan a convertir nuestra existencia en una aventura, desterrando el miedo y el conformismo: «Yo no soy lo que me sucedió, yo soy lo que elegí ser».

Nuestro pasado puede marcarnos de múltiples maneras y puede predisponernos a actuar de maneras determinadas. Sin embargo, siempre podemos elegir qué hacer en adelante y cómo vamos a seguir nuestro camino. El pasado ya ha ocurrido, nos toca elegir que hacer ahora y en el futuro.

En la autobiografía de Jung, Recuerdos, sueños y pensamientos. C.G. Jung, 1989, p. 325 se encuentra un párrafo que puede resumir la posición vivencial del psiquiatra suizo ante su propia muerte:

«Hay muchos hombres ancianos que quedan presos en el recuerdo de acontecimientos externos (…) Yo intento ver la línea que me ha introducido en el mundo a través de la vida y me lleva más allá del mundo».

Jung narra el primer momento en el que tomó conciencia de su propia individualidad, a los 11 años, lo que describe como «salir de una niebla» para decir con asombro y firmeza: «yo soy, yo sé que soy». Jung dice, ante la pregunta de si cree en Dios, que no necesita creer: «Sé».

Jung no fue un escritor de la talla de Freud, tampoco fue un filósofo o un teólogo, sino un médico preocupado por las afecciones psíquicas, incluidas las suyas.

Carl Jung es una de las personas que más han hecho para restaurar el alma en el mundo moderno e incrementar la conciencia del ser humano. Pensar sobre la muerte, pensar de esta forma, «hace que nos sintamos mejor», dice Jung, haciendo eco de la idea de Sócrates de que la filosofía es esencialmente «una meditación sobre la muerte»; la muerte es lo que da significado a nuestra vida  y nos coloca en el centro de la reflexión sobre la naturaleza del alma.

El video que ahora compartimos es un raro testimonio de la sabiduría del maestro suizo. Se trata de una entrevista realizada en 1959, cuando Jung tenía 84 años. John Freeman, a la sazón periodista de la BBC, acudió a la casa del maestro en Küsnacht, Suiza.

 Como dice esta memorable entrevista de la BBC : «La historia lo recordará como uno de los médicos más grandes de todos los tiempos». La entrevista fue realizada en su casa en el Lago Zurich en 1959, lugar en el que Jung construyó un pequeño castillo: la Torre de Bollingen, donde inscribió una serie de enigmáticas frases de alquimia y filosofía. Es un placer ver a Jung a los 84 años hablar sobre su vida y su trabajo con una lucidez y una serenidad que muestran cómo sus experiencias se convirtieron en sabiduría

«Le recomiendo que escriba sus pensamientos, emociones y sensaciones en un libro hermosamente encuadernado. Practique la visualización, medite, relájese y entonces se liberará su poder… Cuando esas cosas estén en su querido libro usted puede acudir a él para mirar las páginas, y será para usted su iglesia -su catedral-, el lugar silencioso de su espíritu donde encontrará renovación. Si alguien le dice que eso es algo mórbido o neurótico y usted les hace caso, usted perderá su alma, y ese libro será su alma».

-Carl Gustav Jung-

El Libro rojo es por encima de todo un diario íntimo.

Gracias Maestro por enseñarnos el camino del conocimiento hacia nosotros mismos. 

El Periodista John Freeman entrevista a C.G. Jung para el programa de la BBC «Face to Face» (1959)


FUENTES:

  • Wikipedia
  • Jung G. Carl (2010), El libro Rojo. Paidós
  • Jung, C. G., & Wilhelm, R. (1972). El secreto de la flor de oro. Paidós.
  • https://www.siruela.com/archivos/fragmentos/libroRojofr.pdf

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