William Blake (Londres 1757 – 1827. Poeta, pintor, grabador y místico, vinculado con el Romanticismo inglés

El poeta, pintor, grabador y profeta William Blake (1757-1827) es una de las pocas mentes poéticas auténticamente imaginativas, creador de un mundo mítico de una profundidad y coherencia únicas en la cultura europea. Su obra ha sido denominada con razón «visionaria».

Nacido en Londres en 1757, William Blake creció en una familia de disidentes de la Iglesia oficial y vivió en el tiempo tumultuoso de la Revolución Americana y de la Francesa, de la proclamación de los Derechos del Hombre por Thomas Paine, del legado científico de Isaac Newton y de las guerras napoleónicas

De niño fue un ávido lector, mostrando un precoz talento para el arte, que su padre continuamente quiso estimular. No acudió a la escuela, sino que recibió clases de su madre Catherine. En este sentido, se puede decir que su principal formación fue autodidacta, de hecho, se han encontrado en los manuscritos originales numerosos errores de ortografía y gramática. A la edad de 10 años, empezó a asistir a la escuela de dibujo de Henry Pars. Una vez finalizados estos estudios, comenzó sus primeras experiencias en el campo del grabado en el estudio de William Ryland y posteriormente en el estudio de James Basire. Al no llevarse bien con sus compañeros, decide pasar unos meses en la abadía de Westminster, copiando y dibujando formas góticas de la arquitectura local.

«La imaginación no es un estado: es la existencia humana en sí misma». 

William Blake

William Blake escribió muchos poemas líricos maravillosos, pero el centro de su obra son los largos poemas narrativos que escribió a lo largo de su vida y que llamó libros proféticos. Son poemas épicos que describen oscuros y complejísimos dramas entre potencias cósmicas que él llamaba «mis Figuras Gigantes». Para formular sus visiones acude a los arquetipos y construye con ellos una mitología propia.

Como todo verdadero mísitico, Blake jamás se dejó engañar por lo que es apariencia en este mundo. Autor fundamental, anunció en pleno siglo XVIII que el racionalismo y el materialismo traerían la destrucción de la naturaleza y la alienación del hombre.

Quizá es importante aclarar que el concepto de profecía en Blake tiene poco que ver con la predicción del futuro. «Los Profetas en el sentido moderno de la palabra jamás han existido», nos dice. «Jonás no era un profeta en el Sentido moderno, pues su profecía de Nínive falló. Todo hombre honesto es un Profeta. Un Profeta es un Vidente, no un Dictador Arbitrario». El profeta, en el sentido de Blake, es el hombre que sabe comprender lo que se esconde detrás de los hechos aparentes del presente, el que sabe interpretar la realidad y dice aquello que los demás hombres no quieren oír.

El racionalismo ha reducido la imaginación a fantasía, a ficción contrafactual. Para el poeta, el mundo que percibimos es tan solo como una ventana que nos permite contemplar ese reino de la Imaginación, hirviente de vida y habitado por dioses, ángeles y demonios. En lugar de contemplar el cristal de la ventana, dedicó toda su vida a la invocación poética de ese mundo desterrado por la modernidad materialista.

El concepto de imaginación, central en su filosofía, recibió primero otros nombres en su obra: en un primer momento lo llama genio poético (no exclusivo de los poetas sino común a toda la humanidad) y algo más tarde espíritu de la profecía. Es en este sentido en el que hay que interpretar el término profético, aplicado a sus poemas épicos, como visiones imaginativas de la realidad. El profeta o artista (palabras sinónimas para Blake) interpreta la realidad mediante una obra simbólica que el público debe a su vez interpretar.

En Blake observamos una tremenda influencia de la Biblia, matizada por su posible pertenencia familiar al movimiento religioso radical de los Dissenters y, quizá, a la Iglesia de Moravia. En todo caso, en la creación literaria y visual de este autor influyeron tremendamente sus “visiones” de ángeles, de la cabeza de Dios, procesiones de monjes, etc., que comenzaron en su infancia (a los 9 años) así como, en su iconografía y simbología, serán determinantes las copias que grabó de dibujos de antigüedades griegas, las copias de los grabados de las tumbas reales de la Abadía de Westminster, así como los trabajos de Rafael, Miguel Ángel y Alberto Durero.

William Blake como agudo lector de la Biblia pero en claro conflicto con la iglesia oficial, le dio vida a una obra relacionada con temáticas religiosas. Mantuvo cercanía con disidentes de la oficialidad ingles a, con algunas feministas y con el teórico anarquista William Godwin. Su obra poética se rebela contra el abuso del poder, la moral convencional y exalta simbólicamente las revoluciones Francesa y Americana.

Sobre su pensamiento y obra en si,  William Blake creía en el hombre y la mujer libres; lo cual describe en los cuerpos desnudos de los sujetos de sus pinturas, en la pureza y el deber de la salvación de la niñez, victima de la industrialización, también reflejada en sus escritos, como “Songs of Innocense”. Sentía un deber dar un grito de alarma en contra de la in humanización de la sociedad, y el cultivo del espíritu sin censuras, como se muestran en sus imágenes del mas allá, fuera de todas las modas estilísticas de la época; sus palabras se muestran proféticas al transcurso de los siglos.

Evidentemente, este tipo de posicionamientos visionarios y religiosos se mantenían totalmente alejados de la visión racionalista del momento, marcada por Locke, Newton y Bacon, siendo considerados por este como la falsa trinidad del racionalismo inglés y los detractores del alma. Para  Blake, todo lo racional y empirista era enemigo de la auténtica verdad mística, ya que lo racional limitaba la capacidad perceptiva y creativa del género humano en su acercamiento a otras verdades ocultas, de ahí, su defensa acérrima de la imaginación y alejamiento de todo modelo racional y sensitivo.

 En este punto hay que subrayar que, como hombre moderno e ilustrado, no critica la ciencia: admira la capacidad de medición y exactitud pero le exaspera el culto a la Razón.

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¿Genio o loco? Se adelantó a su época

William Blake, dibujante, grabador y poeta, fue perseguido por sedicioso y descrito por algunos de sus contemporáneos como un lunático

El poeta y grabador William Blake es considerado una de las mentes poéticas más imaginativas y profundas de la cultura europea; sin embargo, son muy pocos los que han comprendido el significado de su obra.  Para Blake no había nada más sublime que la imaginación, que era «inmortal, eterna e inagotable» y a ella consagró todo el arte que realizó hasta su muerte.

Su posicionamiento fue siempre crítico frente a la razón y la religión. La marcada tendencia mística, producto de sus alucinaciones, quedó claramente expresada en su obra pictórica y poética, tal como se observa en su primera colección de poemas publicados en 1783 como «Poetical Sketches». Con la «Canción de inocencia» en 1789 y «Canciones de experiencia» en 1794, el poeta quiso reafirmar su creencia sobre la fuerza creativa de la imaginación humana frente a la razón. Quizás por eso fue considerado un artista maldito, un loco que sólo sería comprendido y apreciado años después.

Poco o mal comprendido, su carácter místico y a veces colérico le aisló notablemente. Veía desde niño ángeles en los árboles y se comunicaba con presencias que nadie más podía percibir. Resultaría excéntrico cuando leía bajo una parra, junto a su esposa Catherine Boucher,, ambos desnudos, «El Paraíso Perdido» de Milton.

“Entre usted -le había dicho al visitante azorado-.  No somos más que Adán y Eva.”

Era indecente.   Sus escasos lectores se sentían ofendidos por sus asperezas literarias, por sus ideas sobre el amor y sobre la religión, por la perpetua revuelta que bramaba siempre en él contra todos los principios reconocidos. William Blake escribía y hacia cosas indecentes… para la época.

El escándalo fue más explosivo cuando anunció que, al modo de Abraham, iba a tomar una segunda esposa; pero Sara, en la especie de Catherine Boucher, protestó con tal firmeza que hubo de renunciar a ello.

Vivió con su esposa, con quien no tuvo hijos, una relación de fidelidad y colaboración, aunque propusiera en sus versos un mundo de amores múltiples y de libertad. Estaba sobre todo convencido de su propia fuerza, de la potencia volcánica de sus ideas y creaciones. Pasó sus días leyendo, imaginando, escribiendo, dibujando e imprimiendo grabados en su taller, en la planta baja de la casa en la que vivía con su mujer.

Participó en las primeras ceremonias con druidas desenterradas por la arqueología de Gales y quizás por eso fue rescatado por los hippies. Glastonbury, donde se celebra el gran concierto anual de la música contemporánea, debe en parte su evocación mística a Blake. Pero el gran crítico Harold Bloom lo incluye en su canon de autores occidentales y dedicó a la obra de Blake muchas páginas desvelando las conexiones de su obra con el mundo antiguo.

Fueron muchísimas las experiencias sobrenaturales, según los diversos biógrafos del poeta, con toda una larga serie de personajes históricos que conversaban con el visionario de una manera totalmente amistosa. Estas visiones, contactos o experiencias paranormales fueron aceptadas por el artista con total normalidad y naturalidad. Ante todo parece que William Blake pudo ser un auténtico médium, ya que estos fenómenos paranormales se presentaban como algo cotidiano. Se le podría definir bajo este concepto ya que él mismo se presentaba como un intermediario entre el mundo de los hombres y el mundo de los espíritus, transmitiendo los pensamientos de estos mediante sus poesías y obras artísticas.

Con motivo de este tipo de experiencias místicas o simples alucinaciones mentales, le apodaron Bad Blake (el loco Blake), ya que nunca ocultó su facultad paranormal de conversar con los espíritus, especialmente con los de Voltaire y Milton. Para muchos, más que visiones místicas sufría de una galopante esquizofrenia. En cualquier caso, todas estas experiencias generan una obra tanto poética como pictórica de carácter indudablemente místico. Sus trabajos se apoyan en revelaciones concretas, que parecían ser claramente vividas por el artista. William Blake siempre mantuvo la tangibilidad de sus alucinaciones, asignando la misma fe a sus visiones que el hombre común puede darle a lo que tiene ante los ojos. Cantidad de espíritus anónimos dictaban rapsodias proféticas que no escribía en ocasiones sino muy a su pesar.  Así compuso Jerusalén.

La mayoría de los libros de Blake no se publicaron en el sentido tradicional, sino que fueron impresos por coleccionistas privados o libreros de Londres por encargos especiales. Como consecuencia, son libros extremadamente raros.

William Blake escribió muchos poemas líricos maravillosos, pero el centro de su obra son los largos poemas narrativos que escribió a lo largo de su vida y que llamó libros proféticos. A continuación, una lista de los libros proféticos más importantes de Blake pensada para quien se quiera internar en su obra.

  • Visiones de las hijas de Albion 
  • El matrimonio del Cielo y el Infierno
  • América: una profecía.
  • Europa: una profecía 
  • El libro de Urizen
  • Vala, o los cuatro Zoas (titulado originalmente Vala o la muerte y juicio del Hombre Primigenio. 
  • Jerusalén: La Emanación del Gigante Albion 

FUENTES

  • Wikipedia
  • Biblioteca digital mundial
  • SERRA,C., Pequeño diccionario de William Blake (Caracteres simbólicos. Alejandría.Ed. José J. de Olañeta. 1992
  • Harold Bloom (ed.), El matrimonio del cielo y el infierno de William Blake . Chelsea House Publisher, Nueva York / New Haven / Filadelfia 1987.
  • Jerry Caris Godard, Creación de formas mentales. William Blake anticipa a Freud, Jung y Rank . University Press of America, Lanham / Nueva York 1985.
  • GR Sabri-Tabrizi, El «cielo» y el «Infierno» de William Blake . Lawrence y Wishart, Londres 1973.
  • June K. Singer: La Biblia impía. Una interpretación psicológica de William Blake , Putnam, Nueva York (1970)
  • Arthur Symons, William Blake . Constable, Londres 1907.
  • https://manuelmedrano.wordpress.com/2014/09/02/william-blake/
  • https://www.todostuslibros.com/autor/william-blake

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Maria Mercedes

Cosmopolita. Soy gnostica de raíces cristianas , mi parte pagana es mi amor incondicional a la Madre Tierra. No Teista y universalista. Anti-dogmatica por naturaleza- Políticamente humanista.

2 comentarios en “William Blake, el Profeta

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