Madame Blavatsky: La Voz del Silencio 

Portada de una revista The Theosophist , Bombay.

Helena Blavatsky contribuyó decisivamente a llevar la sabiduría espiritual de Oriente y la de los antiguos misterios occidentales a Occidente moderno, donde eran prácticamente desconocidos.  El budismo tibetano se popularizó en Occidente al principio, principalmente por teosofistas, incluidos Evans-Wentz y Alexandra David-Neel. Otros fundadores teosofistas como, Helena Roerich y Henry Steel Olcott también se hicieron budistas. Henry Steel Olcott ayudó a dar forma al diseño de la bandera budista .

Fue una de las primeras occidentales en hablar del karma, el prana, la kundalini, el yoga o la reencarnación.

250px-HP_Blavatsky_1
H. P. Blavatsky en Londres, el 8 de enero de 1889.

En mayo de 1879, poco después de mudarse a la India, Mme. Blavatsky comenzó a diseñar un nuevo libro sobre Teosofía que finalmente se convertiría en La Doctrina Secreta. Fue una de las primeras occidentales en hablar del karma, el prana, la kundalini, el yoga o la reencarnación.

Madame Blavatsky, entre idas y venidas, pasó más de 7 años en el Tíbet dedicada al estudio de las religiones hindúes. En sus escritos se observa una gran familiaridad con el budismo tántrico, donde el cannabis juega un papel destacado en los rituales de meditación y de expansión de la conciencia

Blavatsky a veces comparó la Teosofía con el Budismo Mahayana . En La Clave de la Teosofía escribe:

«Pero las escuelas de la Iglesia budista del norte … enseñan todo lo que ahora se llama doctrinas teosóficas, porque forman parte del conocimiento de los iniciados ..

El tema de la estadía de Mme. Blavatsky en el Tíbet está envuelto en un considerable misterio, ya que mantuvo en secreto la información específica. En 1884 ella escribió lo siguiente:

He vivido en diferentes períodos en el Pequeño Tíbet como en el Gran Tíbet, y. . . estos períodos combinados cubren más de siete años. Sin embargo, nunca he declarado ni verbalmente ni con mi firma que haya pasado siete años consecutivos en un convento. Lo que he dicho, y repito ahora, es que he estado en conventos lamaístas; que he visitado Tzi-gadze, el territorio Tashi-Lhünpo y sus alrededores, y que he ido incluso más allá, a lugares del Tíbet que nunca han sido visitados por ningún otro europeo, y no existe ninguna posibilidad de que lo hagan

Fue denunciada por fraude y abandonó la India en 1885. En 1886 viajó a Ostende (Alemania) donde escribió parte de su obra Doctrina Secreta (Blavatsky, 2004) y luego viajó a Inglaterra. En Londres escribió La voz del silencio (1889) y La clave de la Teosofía (1889).

La Voz del Silencio 

“La voz del silencio” es un opúsculo de cierto estilo poético publicado por Helena Blavatsky en 1889. Según ella misma nos dice, se trata de un extracto de un texto mayor  llamado “El libro de los preceptos de oro”, que sería una obra magna de misticismo oriental conocido y hasta parcialmente memorizado por ella en una de sus estancias en el Tibet.

Este libro narra el viaje del discípulo a lo largo del sendero de la vida, cuenta los peligros que lo acechan y advierte acerca de las precauciones que hay que observar en el camino.

No podrás viajar por la Senda hasta que tú te hayas transformado en la Senda misma.

La voz del silencio H. P. Blavatsky

51I4+axSXYL

Este libro no es un libro más, es un libro que puede cambiar la vida, embelleciéndola, dignificándola. El tesoro de sus enseñanzas está dedicado a los que buscan un camino, que aunque invisible, es un camino presentido. Una senda, ¿soñada?, quizás. ¿Anhelada? Sí. También temida, pues adentrarse en lo desconocido significa abandonar ciertos hábitos, opiniones y creencias que atándonos a lo conocido nos otorgan una seguridad que, pensamos, sólo la muerte puede arrebatarnos.

 «La voz del Silencio» es un libro en cierto modo poético, pero encierra las bases de la doctrina sobre la que Blavatsky construyó toda su obra.  Su lectura resulta indispensable para comprender el sistema de pensamiento y la escuela que lo sustenta, fundada por Helena P. Blavatsky bajo el nombre de Sociedad Teosófica.  Si queremos comprender cabalmente la importancia de La voz del Silencio, debemos asumir que sin su publicación y sin la tradición que la sustenta, los nuevos paradigmas surgidos en este último siglo no hubiesen sido los mismos.

Es sabido que Helena Blavatsky viajó al Tibet ocasionalmente permaneciendo cierto tiempo en algunos lamasterios, y que ubicó el centro internacional de la Sociedad Teosófica originalmente en Madrás (India), país a donde viajó en numerosas ocasiones.  Sin duda tuvo un estrecho contacto con la filosofía esotérica oriental también debido a  que su maestro iniciático fue asimismo oriental (el maestro Morya), además de las revelaciones de similares maestros que tuvo en este sentido; todo ello influyó en gran manera en la propia doctrina de la Sociedad Teosófica y en sus escritos, tal y como  se puede apreciar en su obra clave “La doctrina secreta”.

El eje del libro es la descripción del viaje que realiza el discípulo a través del Sendero, de los peligros que lo acechan y de las precauciones que debe tener al atravesarlo. Se trata, por supuesto, de un viaje iniciático, una singladura que lleva al viajero hasta el corazón de su templo interior, y en la cual la Voz del Silencio, el eco de la propia alma, es la única guía.

Como San Jorge matando al dragón, el alma debe vencer al Ego para entrar en contacto con vehículos superiores del Ser. La Voz del Silencio es una joya de la literatura, un monumento de la espiritualidad humana, un frasco de esencias donde se contiene el espíritu del esoterismo oriental. Estos fragmentos de enorme fuerza poética y hondo pensamiento fueron extraídos por Madame Blavatsky y del Libro de los Preceptos de Oro, aprendidos en los largos años de estancia en monasterios tibetanos. Es sobre esta base que Blavatsky desarrollaría la Sociedad Teosófica, por ello esta edición se completa con el ensayo La Clave de la Teosofía, su introducción al sistema de pensamiento de esta escuela.

“¿Has puesto a tono tu corazón y tu mente, con la gran mente y el corazón de la Humanidad entera?. Porque así como en la rugiente voz del Río Sagrado resuenan a manera de ecos los sonidos todos de la Naturaleza, así también el corazón de aquél que pretenda entrar en la corriente, debe vibrar respondiendo a cada suspiro y pensamiento de todo cuanto vive y alienta.”

(“La Voz del Silencio”, H. P. Blavatsky)

Este párrafo corresponde al primer fragmento de los tres que componen el libro, y que se refieren consecutivamente a la descripción de la comunión mística que conduce a la más alta elevación espiritual, en la línea de la filosofía yogi. Este primer fragmento  explica la naturaleza misma de La Voz del Silencio y cómo reconocerla en nuestro interior;

La obra está dividida en tres fragmentos. El primero explica la naturaleza misma de La Voz del Silencio; el segundo nos presenta Los Dos Senderos, enseñándonos por sobre todo a distinguir la Sabiduría de la Cabeza, de la Sabiduría del Alma; o en palabras propias de la autora, distinguir entre la doctrina del “Ojo” y la del “Corazón”. Porque mientras que la Doctrina del Ojo es la entronización de lo externo y de lo no “existente”, la Doctrina del Corazón es la que nos conduce a la iluminación, la sabiduría y la perfección. El tercer fragmento nos presenta los Siete Portales que conducen a la sabiduría y nos da las siete llaves que abren cada uno de ellos. Este fragmento es la clave de todo el libro.

“No puedes transitar por el Sendero antes de que te conviertas en ese Camino. Deja que tu Alma preste oído a cada grito de dolor, como cuando el loto despliega su corazón para beber el sol de la mañana.

No dejes que el feroz Sol seque una lágrima de dolor antes de que la hayas eliminado del ojo de quien sufre, sino deja que cada lágrima humana caiga en tu corazón y quede allí, ni nunca la remuevas hasta que se elimine el desconsuelo que la causó»

(“La Voz del Silencio”, H. P. Blavatsky)

“La voz del silencio” es una obra de gran erudición que demuestra un profundo conocimiento del misticismo oriental y que no es de fácil comprensión, siendo más bien un texto para la meditación o el acercamiento a la ciencia sagrada desde el aspecto orientalista.

El 31 de marzo de 1885, Mme. Blavatsky dejó la India, y nunca regresó. Con ella fueron Babaji, el Dr. Hartmann y Mary Flynn para cuidarla.  A fines de marzo de 1887, H.P.B. cayó gravemente enferma debido a una infección renal. No había esperanza de vida. Un grupo de consagrados estudiantes la cuidó y la ayudó a terminar y publicar su libro La Doctrina Secreta .

En julio de 1889, Madame Blavatsky fue a Fontainebleau, Francia, para descansar unas semanas. Allí escribió la mayor parte del material que se convertiría en el trabajo teosófico místico conocido como La Voz del Silencio.

En lo que respecta a la redacción de este libro, la Sra. Besant dijo:

Lo escribió rápidamente, sin ninguna copia material enfrente. Me senté en la sala mientras ella escribía. Sé que no utilizó ningún libro como referencia, sino que escribía sin cesar, exactamente como si lo estuviera escribiendo, ya sea de memoria o leyendo donde no había ningún libro, y por la noche me hizo leerlo en voz alta para ver si el ‘inglés era decente’. Herbert Burrows estaba allí, junto a la señora Candler, una leal teósofa estadounidense, y nos sentamos alrededor de H.P.B. mientras yo leía. La traducción estaba en un inglés perfecto y bello, fluido y musical; no encontramos más que una o dos palabras que había que modificar, mientras que ella nos miraba como una niña pasmada, sorprendida por nuestras alabanzas – alabanzas que cualquiera con un sentido literario le otorgaría si leyera ese exquisito poema

En 1927 el Panchen Lama Thubten Choekyi Nyima aprobó oficialmente el libro y lo llamó «la única exposición verdadera en inglés de la Doctrina Mahayana del Corazón y su noble ideal de autosacrificio para la humanidad». Fue también acerca de «La Voz del Silencio» que el famoso escritor budista D.T. Suzuki dijo:

«Indudablemente, la señora Blavatsky se había iniciado de alguna manera en el lado más profundo de la enseñanza del Mahayana y luego dio lo que consideraba sabio para el mundo occidental». También comentó: «Aquí está el verdadero budismo Mahayana » :

La obra clásica de Helena Petrovna Blavatsky’s, La Voz del Silencio, se publicó  en una  Edición del Centenario en 1989, por la Editorial Concord Grove. el actual y decimocuarto Dalai Lama Tenzin Gyatso escribió un prólogo sobre su historia con la Sociedad Teosófica y el significado de este libro.

Conocí a los miembros de la Sociedad Teosófica hace más de 30 años cuando visité India para asistir a las celebraciones del 250 aniversario del Buda. Desde entonces he tenido el placer de compartir mis pensamientos con teósofos de distintas partes del mundo en muchas ocasiones. Siento gran admiración por sus actividades espirituales. Creo que las personas pueden ser buenos seres humanos sin ser necesariamente espirituales. También acepto su derecho a no querer ser espiritual o no creer en ninguna religión en particular. Al mismo tiempo, siempre he creído que el desarrollo interno o espiritual es necesario para una mayor felicidad humana y para aumentar nuestra capacidad de beneficiar a los demás. Por lo tanto, me alegra tener esta larga asociación con los teósofos y conocer la edición del centenario: LA VOZ DEL SILENCIO que se presenta este año. Creo que este libro influyó fuertemente en muchos buscadores sinceros y aspirantes a la sabiduría y la compasión del Sendero del Bodhisattva. Doy la bienvenida a la edición del centenario y espero que beneficie a muchos más.

Dalai Lama

En 1891 Helena  murió en Londres sentada en su mesa de trabajo con el lápiz en la mano a los 59 años víctima de una gripe.

Espero que os haya gustado

Nos leemos en el próximo post.

FUENTES:

Espero que este artículo  te haya gustado, y sobre todo que haya respondido a tus dudas. Si es así, por favor, dale un “me gusta” o compártelo con tus amistades o familiares en las redes sociales. También puedes dejar un comentario con tu opinión.

Si te gusta, por favor ¡comparte!

Deja un comentario