El Niño Interior, el Yo Original

#“ El NIÑO INTERIOR” es el resultado de las experiencias vividas desde el momento de la concepción. Dependiendo de lo que ha recibido de los padres y el entorno en el que se haya desarrollado, el niño interior puede representar una parte dolida, rencorosa, vengativa (nos produce miedos irracionales, falsas creencias, obsesiones, culpa, soledad…) o una parte creativa, alegre, bondadosa, que es el Ser esencial, nuestro ser natural, tal cual somos cuando nacemos, con todos nuestros talentos y dones, instinto, intuición y emoción.

«Todos nacemos originales y morimos copias».

Carl Gustav Jung

Esta frase refleja la idea de que en la infancia somos auténticos y puros, mientras que según crecemos nos vemos constreñidos por nuestras vivencias y la represión de nuestra naturaleza. Tendemos a adoptar el modelo de comportamiento de la mayoría. Carl Jung lo llamó el «niño maravilloso», nuestro potencial innato para explorar, asombramos y ser creativos.

En palabras de Carl Jung, el niño interior es el símbolo de «la parte de la personalidad humana que quiere desarrollarse y llegar a ser todo». El niño interior, esa parte vital pero sumergida del Yo que nos conecta con la alegría -y con la tristeza- de nuestra infancia, es precisamente la clave para alcanzar nuestra plenitud en tanto que adultos.

El Arquetipo del Niñ@ Interior

El niño interior es el Yo que realmente somos, que siempre hemos sido, que habita en nosotros aquí y ahora.

El niño interior como entidad física no existe, no podemos diseccionarnos y hallar en algún punto de nuestro físico un niño interior o un mini-yo pequeñito; más bien se trata de un concepto que reúne las cualidades de nuestra esencia o ser interior, por lo que simbólicamente el niño interior representa las cualidades del corazón como son: pureza, espontaneidad, inocencia, fragilidad, amor incondicional, alegría, entusiasmo, vitalidad…

El Niño Interior es al mismo tiempo una realidad de nuestro desarrollo y una posibilidad simbólica. Con Niño Interior me refiero a la parte de nuestra psique que está en contacto con el Alma y por lo tanto con toda la potencialidad del Ser. Es el Alma de la persona, creada en nuestro interior por medio de la experiencia vital. Como sugirió Jung, el niño representa una «plenitud que abarca lo más profundo de la Naturaleza».

La voz del Niño Interior es fundamental en el proceso de llegar a ser nosotros mismos. La individuación el proceso de desarrollo de la propia personalidad a lo largo de la vida, está ligada y gira en torno a la identidad singular del yo infantil.

La etapa más importante es la de niño, dura hasta los cinco años ( algunos autores la sitúan hasta los 16 años) y durante ése periodo, aprendemos prácticamente todas nuestras pautas de comportamiento para el futuro, relacionados con nuestras actitudes
frente al amor, la auto-estima, como “manejarnos” en nuestras vidas afectivas y la relación con nuestros padres. Ese “personaje” que se crea lo llamamos el “niñ@ interior” y se manifiesta en múltiples ocasiones en nuestro día a día. Cuando ese niño interior ha sido cuidado y mimado y es sano, sabemos recibir amor, tenemos auto-estima y tenemos una relación sana con nuestros padres y hermanos.

Nuestro niño interior es:

  • Nuestro auténtico ser, nuestro yo verdadero
  • Nuestro potencial divino
  • Nuestra parte herida
Niños pelota Wk
Niños jugando juegos de pelota, obras de arte romanas, siglo II DC

El niño es humilde por naturaleza. Le gusta jugar y aprender.

Juega con tu niño interior. Haz cosas que le gusten a tu niño. ¿Qué te gustaba de verdad hacer cuando eras pequeño? ¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste?

Los hombres no dejan de jugar porque envejecen; envejecen porque dejan de jugar

Oliver Wendell Holmes Jr.

Con demasiada frecuencia el padre o la madre que llevamos dentro nos impide divertirnos porque no es cosa de adultos. Así pues, tómate el tiempo necesario y diviértete. Haz las cosas tontas que hacías cuando eras niño, como saltar sobre montones de hojas o pasar corriendo bajo el chorro de agua de la manguera. Observa a los niños cuando juegan. Te traerá recuerdos de los juegos que jugabas. Si deseas más diversión en tu vida, comunícate con tu niño interior y actúa desde ese espacio de espontaneidad y alegría. Verás cómo comienzas a divertirte más, te lo prometo.

“Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz”

Tom Robbins.

¡El niño todavía vive dentro de ti! Todavía sientes su sensibilidad, su vivacidad, su espontaneidad y también su pureza, su inocencia y su ingenuidad.

El poder que nuestros padres tienen sobre nosotros nos condiciona y limita de muchas maneras. En primer lugar, no nos permiten ser como somos: nos educan y nos disciplinan para que seamos a su imagen y semejanza. Nos enseñan lo que ellos han aprendido, que ellos a su vez han recibido de sus padres, y estos de los suyos. Por ello, a no ser que se hayan preocupado por conocerse y desarrollarse personalmente, están repitiendo la historia. Se dice que llevamos la información o energía o condicionamiento de por lo menos siete generaciones hacia atrás y que nosotros seremos responsables, si tenemos hijos, de siete generaciones hacia delante.

Ese niñito vive sujeto a todas las experiencias de dolor o de amor que vivimos en nuestra niñez y que nos afecta en la vida adulta.  El “niño interior herido” o la parte más vulnerable que todos llevamos dentro desde la infancia, guardada bajo muchas llaves, se puede destapar en momentos de estrés provocando que reaccionemos de forma infantil y no como adultos

Si liberamos el dolor que se ha quedado bloqueado en el niño interior herido conectaremos con el niño interior auténtico y podremos desarrollar todo el potencial que llevamos dentro y no llevaremos las circunstancias del pasado como un lastre al presente

De ahí la importancia de sanar nuestro nuestro niño interior. El niño interior, esa parte vital pero sumergida del Yo que nos conecta con la alegría – y con la tristeza – de nuestra infancia, es precisamente la clave para alcanzar nuestra plenitud en tanto que adultos.

Es muy útil hablar con el propio niño interior frente al espejo. Si tenías un sobrenombre cuando eras niño, utilízalo. Ten pañuelos a mano. Te sugiero que te sientes frente al espejo, porque si te quedas de pie saldrás corriendo por la puerta. Es mejor que te sientes con una caja de pañuelos y empieces a hablar.

¿Fuiste bienvenido cuando naciste? ¿Estaban realmente contentos tus padres de que nacieras? ¿Se mostraron encantados con tu sexo, o deseaban un bebé del sexo opuesto? ¿Te sentiste «deseado»? ¿Se celebró tu llegada? Cualesquiera sean las respuestas, date la bienvenida ahora. Haz una celebración. Dite a ti mismo todas las cosas maravillosas que le dirías a un bebé que llega a su nueva vida. ¿Qué es lo que siempre deseaste que tus padres te dijeran cuando eras pequeño? ¿Qué es lo que siempre quisiste oír y que nunca te dijeron?

Muy bien, dile precisamente eso a tu niño. Díselo cada día durante un mes mientras te miras en el espejo. Observa lo que sucede. Si tus padres eran alcohólicos o te maltrataron de pequeño, puedes meditar y visualizarlos como a personas sobrias y cariñosas. Dale a tu niño lo que desea. Probablemente ha estado privado de ello durante demasiado tiempo. Empieza a visualizar el tipo de vida que te gustaría llevar con tu niño interior. Cuando él se sienta seguro y feliz, podrá confiar en ti. Pregúntale: «¿Qué tengo que hacer para que confíes en mí?». Lo repito, te quedarás sorprendido ante algunas respuestas.

Las relaciones son fabulosas, los matrimonios son maravillosos, pero la realidad es que son temporales. En cambio tu relación contigo mismo es eterna. Dura para siempre. Ama a la familia que llevas dentro: el niño o la niña, el padre o la madre, y la adolescente y el joven que hay en medio.

Si te gusta, por favor ¡comparte! Nos leemos en el próximo post.

 

 

FUENTES:

BIBLIOGRAFIA:

Hay otros libros tienen que ejercicios para trabajar con ese niño interior, os nombro algunos:

  • Cura tu soledad de Erika J. Chopich y Margaret Paul
  • Volver a casa de John Bradshaw
  • El poder esta dentro de ti y Usted puede sanar su vida de Louise L.Hay
  • Abraza a tu niño interior de Victoria Cadarso.
  • “Cara a cara con el miedo. De la codependencia a la libertad” de Krishnananda.
  • “El arte de cuidar a tu niño interior”, Thich Nhat Hanh
  • “Encuentra el hogar para tu niño interior”, Stefanie Stahl.

2 Respuestas a “El Niño Interior, el Yo Original”

  1. Me encanta el relieve de piedra que representa a niños jugando en la calle, juntos, me recuerda una gran preocupación actual. Que estamos robando a nuestros niños su verdadera infancia….¿que repercusiones tendrá en la sociedad próxima? no lo puedo saber.
    Debemos sanar nuestro niño interior y debemos sanar a los niños y cuidar su crecimiento natural, como debe ser

Deja un comentario