El Escudo Elemental del Hombre

LA  NOTICIA:

Descubren que algunas bacterias ‘se deshacen de su escudo’ para evitar a los antibióticos.

Básicamente, lo que hacían estas bacterias era liberarse de su pared celular, de modo que el antibiótico no pudiese atacarlas.  Igual metodo utilizan las bacterias para luchar contra los virus, sus enemigos en el microcosmos.

Hay algo que es inconcebible para la mente humana:  Que exista una inteligencia igual o superior a la nuestra en la Tierra.

Se piensa que los microrganismos mutan por casualidad. Pero al entender  que las bacterias lo han inventado todo. hay que suponer que tienen tanta o mas  capacidad creativa que la que posee el hombre. Que una colonia puede ser  un solo organismo, replica de multiples bacterias, en posesión de una mente maestra que las guia. Un Todo, o casi.

Las bacterias son un tipo de microbios tan pequeños que no los podemos ver a simple vista. Ni siquiera usando una lupa. Para poder verlas necesitamos un microscopio. Por eso, hasta que no se inventó el microscopio nadie sabía que existían.

Ell descubrimiento de los medicamentos antimicrobianos (antibióticos) fue uno de los logros médicos más significativos del siglo XX. Por supuesto, no son panaceas que pueden curar todas las enfermedades. Cuando se usan en el momento correcto, pueden curar muchas enfermedades graves y potencialmente mortales.

El problema reside que los antibioticos van a por todas, pero hay bacterias benéficas e imprescindibles para el ser humano ,  y las hay que si pudieran nos exterminarían. ¿Ángeles o demonios?

…así en la tierra como es en el cielo.

Vivimos rodeados de microbios. Microbios buenos, microbios malos y, sobre todo, microbios ni buenos ni malos. Los antiguos las llamaban Elementales. Debemos evitar entrar en una carrera armamentística contra las bacterias. Buscar alternativas de control.  los daños colaterales serian irremediables. Si los destruimos a todos, nos destruimos a nosotros mismos.

Las bacterias son las responsables de que todo funcione.

Somos humanos, estamos en la cúspide de la evolución y las bacterias son lo más primitivo simple y desagradable que existe. Sin embargo no queremos reconocer que las células de nuestro cuerpo provienen de bacterias que renunciaron a su libre albedrío para crear un organismo superior.

Cuando las bacterias conviven con los humanos, forman parte de lo que se conoce como microbiota. Existen decenas de miles de especies que forman parte de este concepto, de tal manera que se pueden considerar como un órgano más de nuestro cuerpo. Sus genes (microbioma) aportan casi cincuenta veces más información genética que la que hay en las células estrictamente humanas en nuestro cuerpo. La coexistencia suele ser pacífica, y tanto las células con núcleo como las bacterias conviven en el organismo.

Cien billones de bacterias de cuatrocientas especies distintas, forman parte permanentemente de nosotros.   Nuestro bienestar físico es producto de la silenciosa y pacífica convivencia con ellas.  Por lo general, su relación equilibrada con el cuerpo les permite cumplir funciones de gran especialización y beneficio para el mantenimiento de la salud y la vitalidad.  Aunque el efecto protector del sistema inmunológico hace que la gran mayoría de estas bacterias sea inofensiva o beneficiosa, algunas bacterias patógenas pueden causar enfermedades infecciosas, incluyendo cólera, difteria, escarlatina, lepra, sífilis, tifus, etc… pero también nos suministran , los antibióticos, con las que matar a los microbios dañinos. Mientras que la mayoría de medicamentos que consumimos son sintéticos, los antibióticos de nuestro botiquín son productos naturales creados por microrganismos.

Al hablar de microbiologia, casi todo el mundo piensa en enfermedades, en «gérmenes» y epidemias.  Las personas suelen temer lo que no pueden ver ni conocen, y de este miedo se alimenta una enorme maquinaria industrial de detergentes, pastas de dientes, jabones, alimentos y desinfectantes en general.  Pero la microbiologia es el principio de la vida. Lo que queda es reconocer que están ahí y que en muchos casos nuestra vida sin ellas no sería posible.

Nosotros, los seres humanos, no podemos sintetizar vitaminas B o K sin nuestras bacterias intestinales, que suponen el equivalente a un 10% del peso de nuestro cuerpo seco. Sin ellas, no tendríamos aire para respirar, nuestro alimento carecería de nitrógeno y no habría suelos dónde cultivar nuestras cosechas.

No existen pruebas de que el ser humano sea el supremo administrador de la vida sobre la tierra, pero existen, en cambio pruebas para demostrar que somos el resultado de una recombinación de poderosas comunidades bacterianas con una historia de miles de millones de años.

Vivimos en un mundo microbiano. Hay más bacterias en tu mano que humanos en la tierra. Tu propio cuerpo es un ecosistema, con muchas más células bacterianas que humanas. Sin bacterias no hay vida.

Hace apenas 300 años que descubrimos que existían estos microorganismos y aún menos que conocemos algunas de sus capacidades. De momento, si algo está claro es que las bacterias nos ganan en todos los aspectos, excepto en que no tienen un cerebro como el nuestro, o quizás si lo tienen.. y mejorado.

Otra historia son los virus

¿De dónde provienen los virus? ¿Cómo surgieron los primeros virus? Las respuestas a estas preguntas no se saben con seguridad. Se han propuesto muchas hipótesis

Los virus actúan de un modo mucho más agresivo y cambiante en el organismo que las bacterias y además, su capacidad de mutación hace que conseguir una vacuna 100% efectiva sea tarea imposible.

Los virus son tan pequeños que pueden ser vistos solo por un microscopio electrónico. Antes de que este instrumento fuera inventado, los científicos sabían que debían existir los virus. ¿Cómo lo sabían? Ellos demostraron que partículas más pequeñas que las bacterias causan enfermedad. . ¿Son eficaces los antibióticos frente al coronavirus? La respuesta es no. ¿Por qué? Porque el coronavirus es un virus y ningún virus se trata con antibióticos. No disponemos de un arsenal eficaz contra ellos. Pero en nuestro interior, las beneficas bacterias si lo son , ellas son, la microbiotica, la primera linea de defensa de nuestro cuerpo, nuestro escudo elemental. El sistema inmunitario es, en muchas ocasiones, el único aliado.

Ed Yong es un reconocido divulgador que  ha dedicado su último libro a erigir una defensa entusiasta de quien todavía muchos consideran el enemigo número uno del ser humano, las bacterias.

Los microbios han moldeado la naturaleza -generando, por ejemplo, el oxígeno que respiramos- y moldean hoy nuestro cuerpo en cuyo interior habitan billones de ellos -el llamado microbioma- facilitando la digestión, afinando nuestro sistema inmunitario, liberando moléculas que dirigen el crecimiento de nuestros órganos e influyendo, tal vez, en nuestro comportamiento.

Uno de los aspectos más fascinantes del libro de Yong tiene que ver con la forma en que los microbios se comunican con nuestro cerebro, influyen e incluso determinan nuestro comportamiento. ¿Alguna vez llegaremos a entender a los microbios tan a fondo que podremos autoadministrarlos, como lo hacemos con la medicación, para mejorar nuestro estado de ánimo y ser más felices?

Porque si uno de los legados más perniciosos del darwinismo decimonónico -por tantas otras cosas admirable- fue una maniquea visión de la naturaleza que enfrentaba a todos contra todos por el premio de la supervivencia del más apto, si dirigimos nuestra vista a las bacterias y a sus interacciones con el resto de los seres vivos, incluidos los humanos, lo que observamos más bien por todas partes es simbiosis generalizada, alianzas y, sí, apoyo mutuo.

 Dejemos de buscar vida inteligente en el espacio exterior y centremos nuestros recursos en entender nuestros cosmos mas cercanos. El microcosmos que nos envuelve y el macrocosmos que nos protege.

Los microorganismos han dominado la Tierra durante toda la historia de la vida y continuarán haciéndolo mucho después de que nos hayamos ido.  Son el Alfa y el Omega de la materia organica.

A lo largo de la historia han moldeado la geología del planeta. Además de generar los depósitos de petróleo, hierro, oro o plata que hoy explotamos sin control, los microorganismos crean el humus , la tierra fértil.

El humus es la capa superficial oscura del suelo. Técnicamente, se trata de la materia orgánica más estable y duradera  pues está descompuesta al máximo.  Entre sus propiedades se encuentra la capacidad de absorber y retener la humedad, mejorar la estructura de la tierra y proveer los nutrientes necesarios y suficientes a las plantas. Es la tierra más fértil, procedente de la descomposición de materiales animales y vegetales por organismos y microorganismos, protozoos, hongos y ciertos tipos de escarabajos, pero especialmente bacterias que habitan en él.

Homo, como los derivados hombre y humanos, procede del latín “humus” Derivados de humus son también inhumar y exhumar (enterrar y desenterrar respectivamente, esto es, poner a los muertos bajo el humus o extraerlos de él) .

“El hombre es un pequeño mundo (mikros cosmos), ya que, como el universo mismo, posee tanto mente como razón, tanto un cuerpo divino como un cuerpo mortal. Está dividido en concordancia con el universo».

 Proclo – Timeo de Platón

«OMNIA UNUS EST» (Todos somos Uno)

Posiblemente la Ciencia acabe demostrando lo que sabian los antiguos,  que Todo o es UNO, el Principio del Mentalismo que enseñaba  Hermes Trismegisto, el mítico padre del esoterismo.

Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para consumar el milagro de la Unidad.

Hace diez años tuve una experiencia mística  en medio de un bosque y alumbre una idea que parecería estrafalaria si la contaba en aquellos momentos. El Creador podía ser un microorganismo. Fue una elucubración que permaneció en mi conciencia como Verdad: La Creación provenía del microcosmos y se basaba en el amor y la cooperación. Estaba ante el Logos, la Conciencia Divina. El Alfa y el Omega Principio y Fin de la Vida, el Todo, la Conciencia Global, de la que deberíamos formar  parte, pero tenemos velada la visión del Paraíso, porque somos la  especie depredadora mas elevada.

No mordisqueamos una manzana, nos comimos la serpiente y ahora  estamos ciegos de ego en la cima de la piramide, 

Reflexiona sobre ello amigo lector, siempre agradezco nuevos puntos de vista. 

NOTA IMPORTANTE: Nada de lo que escuches, sin importar quien lo diga. Nada de lo que leas, sin importar dónde esté escrito. Nada debes aceptar, sin previo discernirlo. Y por ti mismo, deberás decidir su validez o no.

Lee, Informate e ¡Investiga! 

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MAS INFORMACIÓN:

Humus eres y al Humus volverás

Dios es un Microbio: la “Iglesia Microbiana”

FUENTES

  • Wikipedia
  • Yo contengo multitudes de Ed Yong
  • https://futurizable.com/bacterias/

4 Respuestas a “El Escudo Elemental del Hombre”

  1. Que esclarecedor y sencillo de entender. Los avances tecnológicos ciertamente son buenos, más el bombardeo que se da con fines económicos está haciendo de esta sociedad una humanidad débil y dependiente. Creandonos falsas necesidades y vendiendonos una supuesta evolución nos desarraiga de lo más íntimo de nuestro ser, que por propia naturaleza es «MARAVILLOSO»
    Me felicito por haber encontrado éste sitio donde encuentro con frecuencia coincidencias y nuevas formas de ver las cosas.
    Larga prospera y «FELIZ VIDA»
    Doña María Mercedes.

  2. Se ha abusado demasiado de los antibióticos y es algo por lo que estamos pagando un precio…creo que la desconexión con la naturaleza incluye esa pérdida de sabiduría sobre como tratarnos a nosotros mismos y a los demás tanto micro como macroscópicamente.
    Quizás nuestro microcosmos sea más capaz de luchar contra los virus de lo que pensamos, en todo caso el miedo y la incertidumbre no nos ayudan.

    Un abrazo y gracias por el soplo de aire fresco que siempre me aportan tus artículos.

    1. Hola befana,

      Asi es. Yo estoy expoliando mi jardin de aloes estos dias, con un tratamientode lo mas refrescante: gel de una hoja de aloe, un yogurt natural eco y sin azucar mezclado con zumo de manzana o frutos rojos (para ir variando el sabor) donde he dejado previamente 1 cucharadita de chia y una cucharada de avena 1 hora antes.
      La verdad es que mi barriguita lo agradece. El gel de aloe en estos momentos es una bendición. No olvido agradecer a la planta su regalo. Y he transplantado un monton de bebes aloes en botellas de agua recicladas como macetas . Cuando tengan raices las regalo a quien me las pide. Una forma de devolver el sacrificio de las madre vera.

      Un abrazo.

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