Meditación Creativa: Activa tu Niño Interior

En el blog anteriormente, hemos aprendido… afirmaciones, decretos, visualizaciones, tratamientos espirituales; hemos puesto fechas y trabajado  en  rituales de creación, de atracción y también de eliminación de acuerdo con el poder de la luna y el circuito de doble helice de las energias evolutiva/involutiva .  VER: #Magia Lunar

Siempre comento que la forma mas natural de acceder a estas energias es a través del amor y la empatia. Un mago de la naturaleza no deberia usar poderes sobrenaturales para doblegar a los guardianes de la energia vital de Gaia, sino ganarse su respeto. No conectas con la naturaleza si uno no se humaniza ni empatiza con la pureza de un niño.  Los elementales se revelan al percibir la codicia y el egoismo del adulto. Pero aunque transmitamos amor y bondad ¿porque a veces no funciona?

Lo mas Importante es la Creencia y Esperanza personal, es decir tener FE. La fe   (del latín fides) es la seguridad o confianza de una persona en lo que hace, por encima de la necesidad de poseer evidencias que demuestren los resultados deseados. El deseo de creer y la esperanza, es lo que mueve la capacidad extraordinaria del hombre de crear. Ser capaces de crear nos diferencia del resto de seres vivos del planeta y nos acerca a lo sobrenatural.

El punto de origen de nuestras capacidades creativas es la meditación

Meditando logramos centrarnos, sentirnos completos, felices, vibrantes de energía, plenos. Sumamos conciencia y nos expandemos, resignificamos nuestra vida y le damos sentido a cada experiencia que jugamos. Experimentamos nuestro espíritu y la certeza de nuestra naturaleza eterna. Así, nos amamos y nos sanamos y ese amor se expande a todo cuanto miramos y tocamos, vivimos lo mágico.

En el proceso de la creación, debemos aprender a conjugar estas energías para obtener el resultado que buscamos.  Hemos de seleccionar ciertos objetivos que queremos materializar; es decir que cada objetivo representa un deseo de crear algo nuevo en nuestra vida.

Dibujo senyor apartando su sombra y asomando niño.

Activa tu «Niño Interior»

El Niño Interior como Puerta a la Dimensión Transpersonal del Ser Humano

Nuestro niño interior es una metáfora que suele usarse para definir nuestro auténtico ser, nuestra esencia, nuestra parte más espiritual y, además, y por otro lado, nuestro niño interior herido, esa parte íntima de carencias afectivas que todos tenemos, esa parte necesitada de atención, aprecio, afecto, aceptación tal cual somos que nos hace sentirnos vulnerables, pequeños y asustados.

La aceptación total de uno mismo es el final de todo proceso de crecimiento psicológico y salud global. Y dentro de uno mismo ¡hay tanto!. Si te amas a ti mismo incondicionalmente, es decir, si amas todos tus pensamientos, todas tus conductas, todas tus sensaciones, todos tus sentimientos, todas tus emociones, entonces estarás amándote incondicionalmente, tal como ama una madre a su bebé, aunque éste llore, ría, se enfade o la rechace.

Ese amor representado por el arquetipo materno, es el amor incondicional que todos necesitamos vivir hacia nosotros mismos, y desde esa vivencia interna podremos amar a todos y a todo en nuestra vida. En ocasiones, antes de perder el amor de otros optamos por castigar al Niño Interior que se expresa a través de nuestro cuerpo, silenciándolo o peor aún, maltratándolo. Castigamos al Niño Interior por el miedo que tenemos a sentir o pensar ciertas cosas, cuando es precisamente el Amor incondicional a todo lo que se manifiesta, o todo lo que ES en nosotros, el puente entre lo humano y lo divino, y lo que nos sirve de puerta hacia la transcendencia del ego y la “llegada” al Ser.

La energía creativa está directamente relacionada con el estado de nuestro “NIÑO INTERIOR”. Por tal motivo, es importante tener un espacio para el juego y la diversión en nuestras vidas de adultos. Solamente así podemos acceder al reino de los cielos. En otras palabras, es necesario volverse un poco más “irresponsables” y aprender a jugar más con la vida.

No maldigas la oscuridad cuando la encuentres; al contrario, enciende una luz. No condenes ni juzgues al que se haya equivocado; enciende con tu ejemplo una luz en su camino.  La mejor ayuda que podemos dar a los demás es mantener encendida nuestra luz. Nuestro ejemplo les servirá y de guía para permitir ver el camino hacia adelante.

De acuerdo con lo que nos ha tocado vivir, sentimos que hemos aprendido ciertas lecciones y superado algunas pruebas. Cuando vemos a alguien conocido a punto de sumergirse en una situación similar a la que pasamos, sentimos el fuerte deseo de aconsejarlo y ayudarlo a evitar lo que se avecina; sin embargo, esto no es lo correcto. Cada persona tiene derecho a vivir su experiencia. Lo más adecuado es advertirle acerca de lo que hemos experimentado, pero siempre debemos retroceder y darle el lugar que necesita.

Hay que evitar cargarse de responsabilidades ajenas y hacer todo lo necesario para alivianar y simplificar nuestra vida cotidiana. El sacrificio por los demás y las actitudes heroicas pueden llegar a ser muy insatisfactorias porque están dictadas por nuestro ego y no por nuestro Espíritu. El ego nos hace creer que hay personas que dependen de nosotros y nos genera una sensación de culpa cuando queremos renunciar a ciertas obligaciones. Sin embargo, debemos saber que no existe ningún ser en el planeta que esté desamparado de Dios. Aunque veamos gente pobre o niños abandonados, allí también está Dios actuando. Lo hace de una manera que nuestra mente quizá no pueda entender, pero EL está allí.

“Les aseguro que si no cambian y se hacen como los niños no entrarán en el Reino de los Cielos” -Mateo 18, 8-

Nuestra ALMA nos recuerda que la función que Dios nos ha encomendado es siempre nuestra felicidad. Cuando Dios quiere que ayudemos a alguien, se dan ciertas características o señales: lo que debemos hacer nos resulta fácil, está a nuestro alcance y nos da placer hacerlo. Si no se dan esas condiciones, debemos tener cuidado. Dios no quiere sacrificios. El sacrificarse por los demás corresponde al terreno del ego y, tarde o temprano, el sacrificio se convertirá en reclamo o, peor aún, en resentimiento. Debemos hacer las cosas con amor o no hacerlas.

La falta de agradecimiento o de reconocimiento por parte de los demás es una señal de que estamos dando equivocadamente. Las persona mal agradecida nos está haciendo el “favor” de recordarnos nuestro error. Cuando recibimos un rechazo a nuestra ayuda, nos están dando la señal de que nos pasamos del límite; es el momento de volver a concentrarnos en nosotros mismos, de retroceder y permitir a la persona que viva sola su experiencia.

Cuando uno estudia METAFISICA, aprende la importancia de volverse egoísta en el buen sentido de la palabra, igual que un niño. Uno aprende a ponerse siempre en primer lugar, a respetarse a sí mismo, a cuidarse y a permitirse el tiempo necesario para cualquier acción. Porque, en definitiva, la única manera de ayudar a los demás es ayudándonos a nosotros mismos primero.

De nada sirve que nos preocupemos por los problemas de los demás si aún no hemos resuelto los nuestros. Debemos recordar que “las Leyes Superiores se imponen sobre las Inferiores”; esto significa que cuanto más mejoramos nuestra situación personal, más ayudamos a todos los que nos rodean.

Sin duda a la mayoría nos sonarán las ideas de «mente objetiva” y “mente subjetiva», de «consciente” y “subconsciente», «mente activa” y “mente pasiva» etc… Es por tanto, la existencia de la dualidad mental, la manifestación del Principio del Generación en nuestra mente. De hecho, al principio masculino de la mente se le asignan los calificativos de: consciente, activa, objetiva; mientras que a los femeninos se le asignan los calificativos de: subconsciente, pasiva, subjetiva.

Todos nosotros disponemos de dos partes muy claras, una es la conciencia del «mi» y otra es la realidad del «yo». Esto se podría asemejar al Psicoanálisis Freudiano. En el «mí» se encuentran reflejados todos aquellos pensamientos, ideas, sentimientos, etc. que corresponden al individuo y que puede estar más o menos identificado con ellos, viviendo más o menos manejado por esos deseos, recuerdos, etc. Esta parte de nosotros mismos es inmensamente creadora, representa al principio femenino y es la que nos permite desenvolvernos como personas. Mientras que el «yo» representa el principio masculino porque es una realidad dentro de nosotros mismos que generalmente emite grandes cantidades de energía al «mi» para que éste pueda llevar a cabo lo que desea. Aunque hay momentos en los que prefiere ser un simple espectador de los vaivenes del «mi». En este sentido se le suele conocer con el nombre de «Ser».

El problema básico radica en que el ser humano vive demasiado tiempo o demasiado identificado con el «mi» y no se da cuenta de que tiene un «yo» o «Ser». De manera que se ha polarizado en el principio femenino, dejando inerte su principio masculino donde reside la voluntad. La meditación es “SER”, es dejar el “yo” y tomar el “soy”, no para abandonar el yo sino para dejarlo en manos del soy; entonces el “Yo soy” toma un sentido total, se traslada la conciencia del “yo inferior” al “Yo Superior” y así, se espiritualiza la materia y se materializa el espíritu.

Ahora llegamos al último paso, en el cual tenemos que encontrar el equilibrio energético necesario para producir la manifestación: Dibujo niño al lado de un reloj de arena

MEDITACIÓN: EL EQUILIBRIO ENTRE RESPONSABILIDAD/CREATIVIDAD

Tu Primer Trabajo mágico: Conocerte A Ti Mismo

Busca una posición cómoda para tu cuerpo; puedes permanecer sentado o acostado. Respira profundo tres veces y relaja todos tus músculos. Una vez que te sientas tranquilo, visualiza en tu mente el símbolo del Yin-Yan. Luego, formula la siguiente pregunta a tu Yo Superior: “En una escala de 1 al 100, ¿qué porcentaje está ocupando la parte responsable?” Una vez que veas el número en tu mente, procederás a agradecer la respuesta recibida, respirarás profundo otra vez y, finalmente, abrirás los ojos. Recuerda el número obtenido. Por diferencia, sabrás el porcentaje de la parte creativa.

La creatividad comienza con nuestra capacidad de soñar. Sueña de forma lucida  con algo nuevo y grande para ti. Algo que te entusiasme. Puede que sea algo interno, una mejora personal en algún aspecto, o algo externo relacionado con algún objetivo que deseas conseguir.

VER: Visualización Creativa

Pero nunca olvides darle la vuelta a las cosas, intentar visualizarlas desde otra perspectiva. Sumérgete en tu sueño y visualízalo a tu gusto. Píntalo de distintos colores, desde varios ángulos y perspectivas. Después reflexiona sobre distintos caminos para conseguir lo que quieres y crea un plan de acción que puedas modificar y variar a tu gusto a lo largo del camino, ponte en marcha y cúmplelo con energía. Así es como los sueños se vuelven realidad.

«Si hubiera hecho lo que la gente me demandaba y hubiera hecho caso de lo que me decían que necesitaban, no hubiera diseñado un coche sino un caballo más rápido».

Henry Ford.

800px-Esoteric_Taijitu.svg

NOTA: Es conveniente tener el símbolo Yin-Yan a la vista, en una medalla o cuadro para que nos recuerde en forma permanente el equilibrio que debemos encontrar.

 

Mas información sobre tecnicas meditativas, en la categoria:  Meditaciones y Técnicas

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FUENTES:

  • Wikipedia
  • José Maroto Mingo, psicólogo-psicoterapeuta humanista transpersonal.. Documento PDF .
  •  El Niño Interior según Paulo Coelho

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