Meditación con mandalas

Meditar con Mandalas: Pintar Mandalas

En los últimos años hemos visto que las librerías se han llenado de libros de colorear para adultos, una tendencia cada vez más en alza. El rey de estos libros de colorear son los mándalas. Los mandalas fáciles para colorear son muy utilizados como una terapia anti-estrés y como una ayuda para la concentración y meditación activa.

El mandala, del sánscrito मण्डल significa círculo sagrado y aparece por primera vez en los textos védicos antiguos.

Los mandalas son diseños geométricos (más o menos complejos) que representan simbólicamente el universo y todavía se usan hoy como herramienta de meditación en las ceremonias budistas. Durante estos rituales, los monjes dibujan y llenan el mandala con arenas de colores, a través de un procedimiento meticuloso y paciente que requiere una concentración absoluta. Precisamente por esta razón es una práctica meditativa poderosa.

Los beneficios de pintar o colorear mandalas son múltiples, y en los tiempos que nos ha tocado vivir, llenos de prisas, falta de tiempo, y desorganización, no es de extrañar que la ansiedad sea uno de los estados que más escuchamos padecer a las personas, entonces, ¿por qué no utilizar esta herramienta para bajar esos niveles de estrés y funcionar mejor en nuestro día a día?

El mandala es tambien llamado «psicocosmograma» y permite a aquel que lo utiliza reintegrarse no solamente en el universo sino en la unidad de consciencia absoluta. El mandala es un instrumento de pensamiento. Es tambien una forma de arte-terapia.

También se ha dicho que las formas que componen el I Ching (el libro de los cambios) son mandálicas pues describen la composición del orden del universo según la cosmología china, con el círculo Wu Gi como símbolo del origen de la unidad de toda existencia.

Aunque los mandalas no pretenden ser entendidos propiamente como una práctica adivinatoria, los procesos sincrónicos mente-materia se manifiestan también en los mandalas, figuras geométricas plenas de simetría que reflejan como un espejo el orden interno del individuo en conexión con el orden universal invisible.

Ved cómo con fulgores policromos el paraíso resplandece ya.

(Goethe, “Alma del mundo”)

Estos diseños circulares contienen una infinidad de formas geométricas, así como diversos colores y contenidos, los cuales son representaciones del mundo sutil, espiritual o mágico de quien los concibe.

La presencia del mandala se encuentra en la zona indo-budista lamaísta en el Tíbet, tántrico hinduismo, el budismo en el Vajrayana tibetano, los indios Navajo, los indios en el sur-oeste (América). No solo son figuras circulares llamadas mandalas sino también formas concéntricas como cuadrados, triángulos, etc., siempre que las características principales permanezcan: un centro del cual emana energía y una proyección en el espacio-tiempo.

La función básica que tendrían entonces los Mandalas sería condensar y centralizar las energías positivas, ya sea del cosmos o de las personas y trabajar su ego, logrando dar así un sentido más armonioso, fluido, y evolutivo a cualquier situación de caos y confusión  y de excesiva racionalidad o rigidez en todo. Ésto ayudaría en el proceso de autoconocimiento, de acercamiento en torno a la propia sabiduría de nuestro ser espiritual, haciendo más fácil el camino hacia la autorrealización y la felicidad.

A pesar de que existen muchos Mandalas propios, simplemente estéticos, naturales del universo y para distintos propósitos de sanación y causas, otros muchos pueden ser creados a nivel del inconsciente colectivo, de la sabiduría espiritual o de la propia psiquis individual.

Acompáñanos a través de las mandalas a descubrir tu potencial

Mandala loto tibetano para colorear

Meditar con Mandalas

Colorear, crear u observar  un mandala nos lleva a un estado de meditación activa.  Simplemente hay que dejarse llevar por lo que sintamos en el momento de pintar el mandala

Los Mandalas se utilizaron y utilizan en la actualidad por maestros espirituales, chamanes y sanadores, como fuente de sabiduría y forma de  meditación. El mandala tiene  un propósito de creación, de dar a luz algo que no existía antes. Y lo mejor de todo es que cualquiera de nosotros podemos realizarlo porque todos somos artistas y creadores de nuestra propia vida.  Colorear estos mandalas artísticos, cargados de simbolismo, se ha convertido en una técnica de relajación de gran éxito porque todo el mundo puede practicarla, desde niños a mayores,

En la actualidad, la creación de mandalas se ha extendido también como una forma de meditar en sí misma, pero también para explicar nuestra historia personal. La realización de mandalas en forma repetida entrena la meditación activa. Las turbulencias externas nos llevan a buscar nuestra paz interna. Los mandalas nos facilitan este encuentro con nuestro centro, con nuestra esencia. Corolearlo, crearlo y meditar sobre el nos puede ayudar a descubrir quienes somos y cual es nuestro propósito en el mundo, llegar a ese centro que es nuestro “yo”, el microcosmos.

Colorear un mandala puede llevarte a un espacio de #SILENCIO. Todo se para, el ruido y nuestros pensamientos se disipan y entra en juego una atención sobre el dibujo y los colores, sobre tus manos coloreando, y tus ojos observando como florece el mandala armoniosamente. Los mandalas nos ayudan a entrar en una profunda relajación. Al centrarnos en nuestro interior experimentamos sensaciones agradables de paz, belleza y armonía. La tensión tiende a bajar y también se aquieta nuestra frecuencia respiratoria.

Como se ha dicho, el meditar con Mandalas sana tanto a nivel físico como psíquico y espiritual. Es muy probable que se experimenten alteraciones en la conciencia, como la sensación de expansión de la misma. También suele traer «recuerdos» a la memoria conciente que los teníamos olvidados en el subconsciente, permitiendo así sacar las «trabas» de nuestra mente, para poder superar todas nuestras limitaciones a nivel psicológico-espiritual y enfermedades a nivel físico.

A nivel físico libera endorfinas (hormonas del placer) como consecuencia de la observación o creación de sus imágenes armonizadoras, lo que causa un efecto benéfico y relajador sobre el sistema endócrino y el sistema inmunológico se ve reforzado y fortalecido. Esto también favorece un atención plena (darse cuenta) a nivel de la conciencia, lo que vuelve a liberar endorfinas retroalimentando el sistema.

 El uso de círculos y formas geométricas que a su vez forman otras figuras más complejas favorece la concentración del cerebro. El proceso mecánico de pintar y la precisión que exige facilitan la relajación y la concentración en la tarea, alejando los pensamientos y las preocupaciones que generan el estrés y la ansiedad. Las formas geométricas fomentan la creatividad, porque cada persona ve cosas diferentes en un mandala. Un mismo dibujo puede representar un sol, una flor, un escudo, o diferentes objetos para distintas personas.

Cualquier momento y lugar es bueno para reducir el estrés con un mandala, pero para que la terapia de relajación sea más efectiva conviene preparar el ambiente adecuadamente, aplicando algunos de los principios del mindfulness.

Es recomendable sentarse en un lugar tranquilo y en silencio, aunque también se puede poner música relajante. Los televisores están prohibidos, y si es posible también debemos desconectar el móvil. Elegimos un mandala que nos guste y lo contemplamos durante uno o dos minutos, analizando sus formas y planificando qué colores vamos a usar, y cómo lo vamos a pintar.

La realización del mandala también contiene valiosos significados simbólicos. Primero, el mandala se inicia desde el centro del diseño y luego avanza gradualmente hacia afuera; para representar cómo avanza la dirección de la vida desde adentro hacia afuera.
De este a oeste

mandala celta
Mandala Celta para colorear

Pintar Mandalas.

Se suele utilizar rotulador, pinturas o acuarelas, pero también se pintan en piedras y objetos decorativos.

Esta técnica de relajación no requiere ninguna disciplina expresa, como puede serlo en otras, ya que quien está haciéndolo lo colorea según sus gustos estéticos e imaginativos. La pueden realizar personas de cualquier edad, siendo además una actividad que fortalece la creatividad, aporta serenidad y contribuye a gestionar situaciones de ansiedad.

Para pintarlos busca un lugar tranquilo, puede utilizar música relajante, una varita de incienso, observa el mandala detenidamente, conviene que comiences a pintarlo de afuera hacia adentro, que representa el autoconocimiento de lo externo hacia nuestro propio centro, nuestro interior.

Sigue en la dirección que has elegido y elige los colores de manera intuitiva, aunque no combinen, así podrás darte cuenta de tu estado anímico. Pero también puedes elegir los colores para cambiar tu estado de ánimo.

Colorear un mandala nos habitúa a desarrollar un determinado tipo de paciencia. La persona que está coloreando pareciera que lo hace a las “órdenes del mandala”, pero en realidad también va ella a la orden de su espíritu, ya que se va colocando cada cosa en su lugar. No se trata de llegar a ningún lado ni hacerlo a toda velocidad, El camino en sí es la Meta.

Es posible que sientas sueño, porque comienzas a relajarte, es mejor dejarlo e irse a dormir. Puede que conectes con emociones, te den ganas de llorar, o sientas enojo, o quizá aparezcan en tu mente recuerdos dolorosos, sólo déjalos fluir, permite que se liberen.

Un mandala nos devuelve inevitablemente al presente, a ese lugar donde siempre estamos, pero que olvidamos habitar debido a nuestro ajetreo diario. Coloreando un mandala somos presencia y somos consciencia de esa existencia, tan pura, tan simple y tan obvia que acabamos por olvidar.

mandalas sobre piedras
Mandalas sobre piedras

LOS COLORES

El coloreado del mandala puede ser realizado por todo el mundo, niños o adultos que sepan o no dibujar. Su práctica es fàcil, solamente hay que rellenar de color los diferentes elementos geométricos. Cada uno escoge los colores en función de su estado de ànimo, la intensidad del color, los diferentes materiales para colorear (acuarela, tintas, crayolas, lapices de colores etc.)

Cada color vibra a una determinada frecuencia, poseyendo ciertas cualidades, por lo que si estás bajo de energía y te sientes triste, necesitarás emplear colores como el naranja y el rojo; si estás estresado, nervioso, irritable, conviene que busques colores que te tranquilicen como el azul o el violeta.

ROJO: es el color del amor, la fuerza vital, independencia, supervivencia, impulsividad, ira, proporciona confianza y seguridad en sí mismo, permite controlar la agresividad, brinda energía a la parte inferior del cuerpo, a los órganos reproductores.

NARANJA: da energía, optimismo, valor, actividad, confianza en sí mismo, aumenta la autoestima, ayuda a afrontar retos, a tomar las experiencias de la vida como aprendizajes para la evolución, favorece la energía para llevar a cabo los proyectos y metas, afán de prestigio, frivolidad. Dota de energía a los intestinos, los procesos metabólicos y los ganglios linfáticos inferiores.

AMARILLO: el sol, la luz, la liberación, el entendimiento, crecimiento y sabiduría, fantasía y anhelo de libertad. envidia y superficialidad. Ayuda a liberar los miedos internos, manejar el ego, las desilusiones, los estados emocionales, a canalizar los aspectos intelectuales. Proyecta energía al hígado, vesícula, aparato digestivo, páncreas, riñones y bazo.

VERDE: esperanza, perseverancia, voluntad, equilibrio, curación, crecimiento, bienestar, prestigio, tenacidad. Falta de sinceridad, ambición y poder. Armoniza lo emocional, permite expresar los sentimientos con mas libertad, expande el amor, equilibra todo el cuerpo, ayuda a controlar los celos, el apego. Dota de energía al corazón, al sistema circulatorio, cardiovascular.

AZUL: serenidad, seguridad, calma, paz, ingenuidad. Aburrimiento, paralización, vacío. Permite exteriorizar lo que hay dentro, evolucionando con los cambios de la vida, atenuando el sentimiento de frustración, de resistencia a la hora de comunicarse con los demás, permite ser más tolerante. Dota de energía a los pulmones, garganta, tráquea, ganglios linfáticos superiores, ayuda en las alergias y problemas de piel.

ÍNDIGO: favorece la comunicación con el ser interno, la intuición, ayuda a conectar con la inteligencia superior. Aumenta el control mental y expande la conciencia para percibir la verdad. Estimula la confianza en ser guiado por su propio sentido interior. Da energía al cerebro, al sistema nervioso, al sistema muscular y óseo.

VIOLETA: magia, mística, inspiración, espiritualidad, transformación. Pena, renuncia, melancolía. Favorece el contacto del espíritu con la consciencia del cosmos. Aumenta la creatividad en la música, poesía, pintura, arte etc., permitiendo que la persona exprese su visión de la realidad y su contacto con la fuente, el universo. Ayuda a evitar ser extremista y a expandirse en la imaginación y el conocimiento.

ROSA: encanto, amistad, sociabilidad, imaginación, comunicación, humor, amor universal, bondad.. Egoísmo, necesidad de ser reconocido. Favorece el equilibrio en todos los niveles. Favorece paz interna, autovaloración, ayuda a liberar resentimientos, culpa, enojos, celos. Da energía al corazón y favorece la curación en todos los niveles.

Beneficios de los mandalas

Algunos de los beneficios que nos pueden aportar colorear mandalas ya están consolidados en multitud de estudios científicos.

Estos son algunos de ellos:

  • Crear silencio en la mente.
  • Meditación Activa.
  • Creatividad.
  • Desarrollo personal.
  • Relajación.
  • Paciencia.
  • Consciencia.

Cada persona responde a ellos instintivamente, sin importar su edad, raza, cultura, etc. El hecho de internarse en el mundo de los mandalas se asemeja a un viaje hacia nuestra esencia, permitiéndonos ver zonas del camino hasta entonces desconocidas, y que brote la sabiduría de nuestro interior. Nos ayuda a centrarnos cuando estamos dispersos o perdidos y a encontrar la calma.

Carl G. Jung fue el que acerco el mandala al occidente y a las personas.   Jung escribió cuatro ensayos sobre los mandalas, los diseños rituales budistas e hindúes, después de haberlos estudiado durante más de veinte años.

Hay juegos asociados a los mandalas, por ejemplo, buscas objetos escondidos o formas conocidas dentro de cada una de ellas. Favorecen el desarrollo de la intuición, el pensamiento divergente y creativo. Y también el desarrollo motriz de las manos, pues exigen buen pulso y pericia para pintarlas.

El caminar, danzar, contemplar, dibujar y pintar mandalas colabora a curar la sensación de fragmentación, división psíquica y espiritual, ayuda a expresar la creatividad y a reconectarnos con nuestro Ser esencial.

Hay muy pocas técnicas de relajación y reducción del estrés y la ansiedad que sean tan baratas, sencillas de llevar a cabo, y divertidas.  ¿Te animas a probar?

MAS INFORMACIÓN:  #MANDALAS 

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Nos leemos en el próximo post.


FUENTES:

  • Wikipedia
  • El simbolismo del Mandala de Carl Gustav Jung
  • https://www.mandalaweb.com/
  • https://www.pinterest.es/cristinaborrajo/mandalas-y-fractales/

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