Una historia de amor con dos verdades: Mircea y Maitreyi.

Hay dos versiones de una historia de amor, la de cada uno de sus protagonistas.  En el caso de Mircea y Maitreyi es la historia de un amor verdadero, el de una adolescente de 16 años Maitreyi y la sombra de un deseo insatisfecho, el de Mircea.

En dos novelas escritas con cuarenta años de diferencia, un hombre y una mujer cuentan historias de su amor … En conjunto, proporcionan una historia inusualmente conmovedora de un amor joven incapaz de prevalecer contra una oposición cuya fuerza fue trágicamente reforzada por las incertidumbres de un división cultural. «

– Isabel Colegate, New York Times Book Review

En 1994, University of Chicago Press publicó en un solo volumen ambas novelas, como dos versiones de la misma historia, desde diferentes puntos de vista y planteamientos.  La publicación de dos libros implica una homogeneidad, presentando las narrativas entretejidas de Eliade y Maitreyi Devi como versiones de ‘Él dijo, Ella dijo’ de una sola realidad experiencial …

En la versión de Eliade, el sexo entre ellos estaba presente con una mucha intensidad. En la de Maitreyi, el gran amor sólo había sido platónico. ¿Quién dice la verdad? Acaso ¿podremos descubrirlo?

«Noches de Bengala» de Mircea Eliade 

Mircea Eliade, en su juventud durante su estancia en la India

«Noches de Bengala» ambientada en la Calcuta de 1930, es una novela semiautobiográfica del erudito de renombre mundial Mircea Eliade detalla la apasionada historia de amor de Alain, un joven ingeniero francés, y Maitreyi, la hija de su superior indio, una joven poeta precoz y alumna de Tagore.

En 1930 un ingeniero francés recién llegado a Calcuta, justo en la época en la que las revueltas que llevarán a la independencia de la India están en pleno apogeo, es invitado por su patrón a vivir en su propia casa. Hasta el momento el joven sólo ha obtenido un conocimiento parcial del país en el que se encuentra, se ha relacionado fundamentalmente con angloindios que desprecian la forma de vida y la cultura de los «nativos». En casa de su jefe accederá por vez primera a la vida cotidiana de una familia de la casta superior, se sentirá atraído irremediablemente por el hinduísmo y se enamorará perdidamente de Maitreyi, la hija mayor de su anfitrión. Su amor será correspondido y ambos vivirán un idilio destinado a un final trágico: delatados por la hermana pequeña de Maitreyi, la familia expulsa al huésped de su hogar, privándole de cualquier contacto posterior con su hija.

El ingeniero que narra la historia es Mircea Eliade que utiliza este drama personal para componer una novela que le reportará éxito y fama inmediata, ya que tiene todos los ingredientes necesarios para ello: exotismo, pasión, sexo y un amor imposible que termina en tragedia.

El nombre del personaje principal era Maitreyi, mientras que el nombre de Eliade se cambió a Alain.  Mircea Eliade, que expone públicamente a Maitreyi, mientras él se oculta bajo las sombras del ego del protagonista: Alain, un  personaje ficticio que le representa. Por algo la novela del estudioso rumano comienza con esta dedicatoria: “Te acuerdas de mí, Maitreyi? Y si te acuerdas, ¿podrás perdonarme algún día”?

Dulcemente la tomé entre mis brazos, temiendo al principio acercarla demasiado, desnuda como estaba, pero en seguida mis manos rozaron su cadera, encontraron el sari que aún la cubría y de una sola caricia lo deslizaron hasta sus pies. Temblé por el sacrilegio cometido y me arrodillé ante ese cuerpo cuya desnudez superaba para mí toda belleza concebible y participaba de lo sobrenatural.(…) No recuerdo nada más. La poseí, inconsciente, sin que me quedara ningún rastro en la memoria. Me dijo simplemente:_-Nuestra unión ha sido enviada por el Cielo”. 

“Maitreyi. La noche bengalí” de Mircea  Eliade.         

Se trata de una novela erótica de  corte autobiográfico. El mismo Eliade, reconocía en su diario que no había escrito una novela, sino una confesión, pero que no consideraba su texto como algo indiscreto. El romance está contado con sentido del ritmo y un lirismo sobrecogedor y delicado al mismo tiempo. Los personajes están bien definidos y se deja sentir el poder evocador del texto; más de un lector se acordará de cuando se enamoró por primera vez. En este caso, se describe muy bien cómo el amor llega paso a paso y crece hasta convertirse en un huracán en un proceso de altísima tensión amorosa, de amor absoluto que mezcla idilio, sexualidad, amistad y devoción.

Desgraciadamente, otros temas que aparecen en el libro son el choque cultural entre oriente y occidente, la fuerza de una sociedad en la que los matrimonios son concertados y entre iguales y las enormes dificultades a las que se tiene que enfrentar ese amor tierno y casi adolescente.

Las relaciones interraciales despiertan mi curiosidad . Al leer el libro «Noches de Bengala» de Eliade sentí empatía hacia Maitreyi, como si se tratara de una mujer como yo. Muchas mujeres hemos  vivido una situación de difamación semejante, de alguien que se atribuye habernos poseído sexualmente. Me sentí horrorizada al principio, y luego me sentí indignada de que este libro pudiera considerarse «literatura» de un autor de reconocido prestigio.

Maitreyi Devi, la protagonista expuesta.

Surendranath Dasgupta, filósofo y especialista en sánscrito era el padre de Maitreyi Devi.

Maitreyi Devi (1914-1989) fue hija del famoso académico Surendranath Dasgupta, lo que le dio acceso a una buena educación y a una mayor apertura en el mundo de las letras. Orgulloso de su inteligencia, Dasgupta, el padre de Maitreyi Devi le había proporcionado a su hija una educación excelente y, para ese momento historico de la India, notablemente liberal.  Maitreyi fue amiga y discípula de Rabindranath Tagore, el poeta y filósofo ganador del Premio Nobel de 1913.   Maitreyi Devi publicó su primer poemario a los dieciséis años, con un prefacio de Tagore,

Y Maitreyi Devi tenía dieciséis años en 1930, el año en que Mircea Eliade, que entonces tenía veintitrés, fue a Calcuta a estudiar con Dasgupta, su padre.   Mircea Eliade nombró al eminente erudito profesor Surendranath Dasgupta como su mentor en la India, y luego lo ofendió a fondo al violar descaradamente la relación de invitado-anfitrión y maestro-alumno imaginando primero, y luego publicando, la fantasía de que DasGupta quería que Eliade se casara con su hija.

Mi impresión es que la adolescente Maitreyi fue solo un victima incidental atrapada en el patrón de seducción, traición y usurpación de Eliade. Sin embargo, para un hombre europeo privilegiado como Mircea Eliade que viajó a la India en 1929, el tejido mismo de la sociedad que circunscribe la unión sexual de los indios en la India parece haber llevado a una asombrosa fantasia sexual con la menor bengalí en una Calcuta de clase alta de 1930.

«Noches de Bengala» es un relato cruel de los restos que quedaron de aquella historia de juventud. Demasiado lleno de sí mismo como escritor, Eliade ni siquiera tuvo la cortesía de cambiar el nombre de Maitreyi y su hermana al ficcionarlas. Horrible y profundamente conmovedor a la vez, la historia de Eliade repite los patrones del compromiso europeo con la India incluso cuando los expone y los condena. Invaluable por el conocimiento que ofrece sobre la vida y el pensamiento de Mircea Eliade, es una obra de gran poder intelectual y emocional.

Es muy difícil para mi creer que Maitreyi, a la edad de dieciséis años, mantuviera una relación sexual que incluía la perdida de virginidad, mas allá de un simple escarceo romántico con un hombre extranjero. Maitreyi para su época, tenía una educación extraordinariamente buena y se le animó a expresarse artísticamente. Ella ya asistía a la universidad y era una poeta consumada a los dieciséis años, y una de las favoritas de Rabindranath Tagore, a quien se refería como Gurudev (maestra sagrada), siguiendo la costumbre de otros indios.

Maitreyi  era inteligente, culta como mujer para su época, consciente de su realidad y sabia que no tenía que correr el riesgo de perder su «honor» frente a los tipos de horrores que la familia y la sociedad india tenían habitualmente reservados para las mujeres que cruzaban la linea de la libertad sexual fuera del matrimonio,

No importa que la trama que se presenta para seducir a una niña brahmán de dieciséis años en la casa de sus padres en Calcuta sea ridículamente improbable, o que la arrogancia de la época colonial del autor esté claramente representada, o que el noble europeo salga ileso de la tragedia. excepto por los sentimientos heridos, mientras que su amante bengalí es representada como destrozada por su familia y comunidad y obligadA a contraer matrimonio no deseado.

El «romance» con Maitreyi con Eliade duró unos meses. Cuando sus padres se dieron cuenta de que los dos se estaban enredando amorosamente, se le pidió a Eliade que abandonara la residencia de DasGupta y el profesor DasGupta le ordenó que nunca volviera a contactar a Maitreyi. A los veinte años Maitreya se casó con un bengalí. Tuvo dos hijos, publicó volúmenes de poesía y prosa, escribió muchos libros sobre su mentor Tagore, y más tarde en su vida estableció orfanatos para niños necesitados.

Cuarenta años más tarde Maitreyi, ya casada, con hijos y nietos, tiene acceso a la novela.

Pasaron más de cuarenta años antes de que la verdadera Maitreyi Devi leyera la novela cargada de erotismo de Eliade y escribiera su respuesta, No muere. Lo primero que Amrita (pseudónimo literario de Matreyi Devi)  supo del Maitreyi de Eliade fue de su padre, que visitó Europa en 1938 o 1939 y le informó a su regreso que Eliade le había dedicado un libro. Comenzando con viajes por Europa en 1953, Devi se encontró con rumanos que, al escuchar su nombre, decían saber quién era. Pero no fue hasta 1972, cuando un amigo rumano cercano de Eliade, Sergui al-Georghe, llegó a Calcuta, que Devi finalmente entendió que Eliade había descrito una relación sexual entre ellos en su libro.

Posteriormente, hizo que un amigo le tradujera la novela del francés y sus representaciones eróticas la impresionaron. Finalmente había leído  el testimonio literario de su romance de juventud, publicado en Europa en 1933 originalmente en rumano y luego traducido en 1950 al francés, dos lenguas que ella no conocía.

Maitreyi, ya abuela en la India, lee el libro e indignada por la falsedad de su contenido, 

Pasaron más de cuarenta años antes de que Devi leyera Maitreyi, «Noches de Bengala», la novela que Eliade había creado a partir de su encuentro, solo para encontrar pequeños detalles y frases, incluso su nombre de pila, que le traían episodios y sentimientos que había pasado décadas tratando de olvidar.

La lectura le indigna por lo que ella considera una falta de respeto: la novela no sólo saca a la luz un acontecimiento secreto y vergonzoso para ella, sino que falsea totalmente los hechos, presentando como autobiográfica una historia que es en gran parte inventada. Maitreyi siente la necesidad de escribir su propia versión, pero, al hacerlo, revive un episodio de su juventud que ha tratado con éxito de enterrar en lo más profundo y que al recordarlo provoca un auténtico cataclismo en su vida actual.

En 1973, Maitreyi Devi acordó ser invitada por la Universidad de Chicago para dar conferencias sobre Tagore y se presentó en la oficina de Eliade sin previo aviso. Su único objetivo de viajar al otro lado del mundo era para confrontar a un hombre europeo al que no había visto ni escuchado en cuarenta y dos años,  Sorprende a Eliade, visitándolo en la Universidad de Chicago como una valorada intelectual  El ya es el gran filósofo, historiador de las religiones, conocido por doquier. Ella lo encara, le hace prometer cosas que él no cumple y entonces escribe, su propia novela. Tuvo varias reuniones con él durante los dos meses que estuvo allí, condensándolos en la única reunión que se describe al final de su libro.

Na Hanyate (Mircea. Una historia de amor) de Maitreyi Devi

En 1974, Na Hanyate se publicó en bengalí, la «respuesta» al libro de Eliade.

2000. Editorial Kairós.Maitreyi responde a Eliade con su propia verdad, Na Hanyate,  una obra auténticamente autobiográfica. En contra de las fantasías de Eliade, también es una historia conmovedora de lo que le sucede al amor joven cuando el encanto y la desilusión, la diferencia cultural y la arrogancia colonial chocan.

Mas autobiografica, Amrita tenía dieciséis años cuando conoció a Mircea, un europeo de veintitrés que venía a Calcuta a estudiar con su padre, eminente filósofo bengalí. Mircea se alojó en su casa y los jóvenes se enamoraron contra toda esperanza. Su casto e imposible idilio terminó abruptamente cuando, delatados por la hermana menor de Amrita, Mircea fue expulsado de la casa.

Maitreyi Devi escribió Na Hanyate, y desacreditó completamente la versión de Mircea Eliade y su fantasia erotica . Na Hanyate es un libro lleno de relatos de la vida de Maitreyi, sus deseos, sus intereses, sus prejuicios, sin vergüenza, sin remordimientos y sin que le hubiera sucedido ningún daño. Cautiva la forma sin fronteras de su narrativa, sumergiéndome dentro y fuera de la prosa poética y la reminiscencia histórica. Asombra la franqueza con la que describió sus sentimientos apasionados, su crítica a su padre y su familia, y su fuerte sentido de sí misma. El libro fue premiado por la Academia de Letras de la India y en 1976 la novela fue traducida del bengalí al inglés, a varias otras lenguas  y luego al castellano con el título: “Mircea. Una historia de amor”.

Maitreyi Devi escribió Mircea. Una historia de amor, sin temer la disparidad en su «estatus» con la intención de poner las cosas en su sitio.  Na Hanyate, el título original de la versión bengalí del libro de Devi, es una referencia espiritual, aludiendo a la inmortalidad del alma, que no muere ni siquiera cuando muere el cuerpo. En parte contraria a las fantasías de Eliade, el libro es también un relato conmovedor de un primer amor plagado de tensiones culturales, de comienzos en falso y arrepentimientos duraderos.   Maitreyi  estaba reanimando la llama de un amor trágico y sublime, devastador e inmortal: un amor que «no muere cuando muere el cuerpo».

Existen historias de amor, y desamor, que nos marcan. Algunas suceden en la vida real y otras, por suerte, son solo heridas que nos provoca el papel. Mircea. Una historia de amor de Maitreyi Devi es de las segundas.  Se trata de una narración autobiográfica de la autora en donde nos permite conocer a fondo la relación que tuvo con el filósofo rumano Mircea Eliade. Es su verdad, que difiere bastante con la del buscador de mitos.

La lectura de la obra cuyo título en lengua bengalí es Na Hanyate (No muere) por Maitreyi Devi, publicada en Calcuta en 1974, y traducida por la misma autora al inglés en 1976, publicada por la Universidad de Chicago en 1994, me emocionó profundamente y me hizo conocer en su totalidad un aspecto ignorado por la gran mayoría de los lectores de Eliade.

Lleno de poesía y de profundas reflexiones filosóficas, Mircea es también un documento enormemente valioso para comprender la mentalidad y la cultura indias desde el punto de vista de una mujer talentosa y valiente, avanzada a su tiempo, que fue amiga y discípula de Rabindranath Tagore, y que dedicó toda su vida a la búsqueda incondicional de la Verdad.

«- ¿Por qué no levantas la vista, Mircea? Has escrito en tu libro que si te encuentras conmigo me mirarás a los ojos. ¿Lo has olvidado?
– Ah, eso fue hace mucho tiempo, ¡cuarenta años! ¡Ay, cuarenta años!
– ¿Sabes?, la gente me pregunta cuánto tiempo viviste con nosotros. ¿Cuánto fue, Mircea? No lo recuerdo.
– ¡Mil años!
– ¿Y bien? ¿No sabes entonces quién eres, quienes somos todos?
He venido a ver a aquel tú al que no puede herir ningún arma ni quemar ningún fuego.
Habló en sánscrito:
– Na hanyate hanymane sharire (no muere cuando muere el cuerpo).
– Bueno, ¿entonces qué? He venido a ver a ese tu que no tiene principio, mitad o fin. Créeme, si me miras, en un instante te haré regresar cuarenta años atrás, al lugar exacto donde nos vimos por primera vez.
Mircea levantó el rostro. Tenía los ojos nublados. Oh no, mis peores temores son ciertos, sus ojos se han convertido en piedra. Nunca volverá a verme. ¿Qué debo hacer? No podré iluminar sus ojos, no llevo un quinqué en la mano; después de recorrer toda esta distancia, ¿quién sabe cuando se secó el aceite de la lámpara y el cirio se quemó del todo? El temor me cambió – ya no era Amrita. Me convertí en una mera mortal y pensé como él: ¡cuarenta años, cuarenta años! Es ciertamente demasiado tarde. Me di la vuelta. Tenía que llegar hasta la puerta, mover esa manecilla de latón y abrir la puerta; luego saldría a la calle y caminaría hasta donde estaba Shirley. Desde las profundidades de mi ser exhalé un suspiro que se arremolinó en la estancia. Caminaba hacia la puerta, franqueando los pequeños montículos de libros, cuando oí la voz de Mircea:
– Amrita, espera un poco. ¿Por qué te desmoronas ahora cuando has sido tan valiente durante tantos años? Te prometo que iré a buscarte y allí, en las orillas del Ganges, te mostraré mi verdadero ser.

No soy pesimista. En el interior de mi corazón roto agonizaba un diminuto pájaro de esperanza, pero nada más llegarme las palabras de Mircea revivió y se convirtió en un fénix. ¿Ha visto alguien un fénix? Es idéntico al albatros. El enorme pájaro batió sus poderosas alas. De repente me agarró y comenzamos a encumbrarnos más y más a la vez que el techo del estudio de Mircea se abría como una caja de Pandora y las paredes desaparecían. Los libros pétreos se convirtieron en ondas; oí el murmullo del agua.
Sobrevolando el lago Michigan de un continente desconocido aquel gran pájaro, construido con la ilusión de la esperanza me susurró al oído:
– No te desanimes, Amrita, pondrás luz en sus ojos.
– ¿Cuándo?- pregunté ansiosa.
– Cuando te reúnas con él en la Via Láctea; ese día no queda ya muy lejos – replicó».

Mircea. Una historia de amor (pag. 270-271) Edit. Kairós Nov. 2000

Maitreyi Devi y Mircea Eliade en su reencuentro en Chicago (foto por Mihaela Gligor).

La relación fue exagerada por Eliade y puesta en su sitio por Maitreyi, pero después de todo era un vínculo efectivo que no podía negar. Un amor que parece haber durado por el resto de las vidas de ambos personajes hasta su último encuentro, en 1972, unos años antes de morir ambos, está encerrado en el título del libro de Maitreyi que corresponde a la parte final de una cita de la Bhagavad Gita : » el amor no muere, cuando el cuerpo muere», que Eliade le dice en sánscrito a Maitreyi en esa memorable fecha y con la promesa de que irá a buscarla por última vez a orillas del Ganges, es decir, a la muerte de ambos.

Maitreyi, a pesar de la desgracia que trajo a su vida, sigue amándolo. Se siente manchada por la narración erótica que hizo de ella Mircea, busca limpiar su nombre en relación con un hecho que no sucedió.  Su editor y editor de la edición inglesa de 1976 en Calcuta escribió lo siguiente sobre Devi:

«¿Pueden los sentimientos de amigos cercanos y familiares seguir siendo los mismos después de una presentación tan directa de los hechos domésticos y emocionales?» «No voy a entrar aquí en los intentos desesperados que hizo para establecer contacto por carta y otros medios de larga distancia; solo puedo decir que yo estaba parcialmente involucrado … en ayudarla a salir de lo que parecía ser una angustia existencial negra que amenazó con engullir su yo idealista. Todos estos esfuerzos fracasaron; su fracaso la obligó a ir a encontrarse con Mircea cara a cara «(P. Lal,» Publisher On His Own Publication «,

The Illustrated Weekly of India, 5 de diciembre de 1976).

Conclusiones.

 La historia de amor entre ambos fue muy singular, pero no nos hubiésemos enterado de ella si no quedaran en las librerías del mundo dos libros, de contenidos prácticamente antagónicos.

¿Dónde están las discrepancias entre ambas versiones? Prácticamente discrepan en todo. Eliade narra una historia de encuentros sexuales secretos, que son al mismo tiempo una vía de iniciación en una cultura, en una lengua, en una religión que marcará su vida para siempre. Maitreyi niega tajantemente el sexo y evidencia que la mayor parte de las interpretaciones que Eliade hacía de sus creencias, de sus costumbres, de su cultura, estaban absolutamente erradas. Eliade utiliza la experiencia como una leyenda sobre la que basar su vida, casi como un trampolín desde el que saltar hacia delante. Maitreyi la entierra en lo más profundo, la oculta incluso ante sí misma. Para el primero se acaba convirtiendo en una fantasía que no tiene ningún interés en confrontar con la realidad. Para la segunda supone una auténtica revolución interior que la obliga a replantearse su vida y a iniciar una búsqueda personal de respuestas.

Lo cierto es que desde la perspectiva del lector la verdad es lo de menos. La posibilidad de asistir a dos formas de narrar tan diferentes, a dos concepciones del mundo, a dos formas opuestas de enfrentarse a la realidad, es realmente apasionante. Quizás la versión de Maitreyi tenga mayor interés por varias razones: por lo que supone de indagación personal sobre el propio pasado, por la capacidad de ponerse en duda a sí misma que muestra la autora, por la forma de enfrentarse a ese pasado, por el coraje al confrontarlo con el presente… Digamos que la versión de Mircea es claramente una novela de amor imposible vivida por alguien muy joven que encuentra cierto consuelo para su drama personal precisamente en la conciencia de estar protagonizando un clásico… La versión de Maitreyi es la de una mujer de edad avanzada que revive y analiza un episodio de su pasado para el que ya no busca consuelo sino razón.

Maitreyi Devi nació en 1914 en Bangladés y murió en 1989.  Ella afirma que nunca culminó su trato con Eliade en el amor físico.

Pero dejemos que Maitreyi Devi tenga la última palabra:

«Me doy cuenta de que Mircea debe haber sufrido mucho porque no hubo una culminación física de esta encantadora e interminable historia de amor, pero agradezco a mis estrellas que no fue así. De lo contrario, habría terminado. allí. Este eterno anhelo recién crecido me da un atisbo de la eternidad … «

FUENTES:

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Maria Mercedes

Cosmopolita. Soy gnostica de raíces cristianas , mi parte pagana es mi amor incondicional a la Madre Tierra. No Teista y universalista. Anti-dogmatica por naturaleza- Políticamente humanista.
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Un pensamiento en “Una historia de amor con dos verdades: Mircea y Maitreyi

  1. Muchas gracias por el artículo. Esta misma mañana he terminado de leer el libro de Maitreyi. Me ha dejado cavilando… «El amor no muere cuando muere el cuerpo». Aplicado al amor entre un hombre y una mujer es como divinizar el amor romántico. Para que alcance tales cotas parece que es necesario que no sea consumado.

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