La Magia de la Velas.

Las velas han estado siempre envueltas de un halo místico.  

Las Velas lo mismo son icono de relax y romanticismo que de la vida y la muerte. Están en todos los ritos, templos y hasta en los cumpleaños, porque de ellas depende que se cumpla un deseo.

¿Qué fuerza esconden esas pequeñas llamas que llevan una eternidad hechizando estado siempre rodeadas de un halo místico que nos atrapa a todos?.
¿Quién no ha recurrido alguna vez a ellas para recrear un ambiente especial?
¿Quién no sopló la vela de un pastel de cumpleaños e inmediatamente pidió un deseo?

Pero, ¿por qué las dotamos de tanta fuerza?

El desarrollo de la humanidad siempre ha estado asociado al fuego. Tenerlo o no marcó la diferencia entre vivir o morir. Las primeras civilizaciones lo adoraron y lo temieron. Conocieron su poder destructivo y su encanto. Lo utilizaron para defenderse de sus enemigos, para protegerse del frío, para iluminar y para espantar las tinieblas. Con el tiempo, se halló la manera de conservarlo artificialmente, por ejemplo en forma de velas, de modo que estas se convirtieron en representaciones del fuego. Y así hasta hoy, que lejos de perder actualidad regresan con fuerza.

Imagen de Jill Wellington en Pixabay

 EL PODER DE BRILLAR CON LUZ PROPIA.

La palabra vela significa brillar, y aunque no lo creas, nos pueden dar muchas respuestas. Una de sus funciones energéticas es purificar e incluso transformar. Esto es porque el elemento fuego en el esoterismo, es un elemento de transmutación que ayuda a limpiar todo aquello que obstaculiza tu camino y tu ser. Es tan amplio su uso, que te cuento que existen velas para cada día de la semana, existen en colores con fines específicos y también las formas y los tamaños dependen del ritual para lo que las quieras utilizar.

Las velas se asocian a la magia porque desde el principio se usaron para “hablar” con los dioses. Una idea reforzada al asociar la vela en sí con el cuerpo del ser humano, el pábilo (mecha) con la mente y la llama con el espíritu.
Generalmente las velas se pueden encender para llamar a los cuatro elementos, para limpiar un lugar o para imprimirle energía a alguna intención que tengamos, en cada caso se pueden usar diferentes tipos de velas.

Las velas han sido usadas desde la antigüedad, como instrumentos indispensables para la creación de atmosferas ideales para hechizos, adivinación, meditaciones y la magia, y estaban siempre rodeadas de mitos y leyendas.

Caer en su hechizo es una debilidad que sufre el hombre desde que Prometeo le robó el fuego a Zeus para ofrecérselo a los humanos. Desde entonces, las velas son protagonistas absolutas de nuestros pequeños y grandes rituales.

Con el simple gesto de encender una, iluminamos la oscuridad que rodea nuestras vidas con la energía vital que desprende su luz y que está al alcance de todos, porque para captar esa fuerza no hace falta ser un experto en control mental, meditación o yoga; sólo se necesita tener confianza y dejarse querer por su llama.

Las velas transmiten energía y nos ayudan en la concentración. Al encender una se establece una correspondencia entre su luz y la luz interior de quien la prende. Las velas a través de los tiempos se transformaron en símbolos de la sabiduría, la iluminación, de conocimiento y del contacto con lo Sagrado, mientras que la oscuridad simbolizaba la ignorancia, las sombras y el mal.

Su poder también reside en que sirven:

  • PARA SIMBOLIZAR. En feng shui las velas son la energía Yang; es decir, el entusiasmo y la vida. Simbolizan los cuatro elementos de la naturaleza. La luz es el fuego que limpia la energía, la cera es la tierra que se licúa como el agua, para luego transformarse en gas como el aire. Colocadas en el sur o suroeste atraen la armonía y eliminan el estrés.
  • PARA EVADIRSE. La aromaterapia aplicada a las velas influye doblemente en nuestro estado de ánimo. A la capacidad hipnótica y tranquilizante del fuego, se le une el poder evocador de las fragancias, que se propagan rápidamente gracias al calor de la lumbre.
  • PARA SORPRENDER. Agrúpalas en distintos colores, tamaños y diseños. Llena con ellas el hueco de la chimenea, acércalas a un espejo o cuélgalas de un árbol para crear un espacio encantado. Si tienes una cena en casa, llena la bañera de agua y de velas acuáticas, sorprenderás a quien entre en el frío cuarto de baño con una atmósfera cálida.
También se han hecho imprescindibles en la estética del hogar.
Su luz convierte zonas corrientes en espacios fascinantes y recrea un ambiente cálido e intimista, lo que las hace imprescindibles en una cena romántica o para evadirse en soledad mientras se contempla el danzante movimiento de su llama con el cuerpo sumergido en un baño aromático; todo un placer para aquellos que no pueden pasar a menudo por un spa. La alta perfumería también ha caído en su hechizo aplicando en las velas aromas populares o los más exóticos aceites. El sentido del olfato está estrechamente ligado con lo emocional, por lo que disfrutar de la llama de la canela (afrodisíaca), el anís (sosegador)… nos permite revivir momentos relacionados con dichas emociones.
Imagen de pasja1000 en Pixabay

LA LICNOMANCIA.

La Licnomancia es el arte de leer las velas.

La Licnomancia es la interpretación de la llama de la vela y es uno de los métodos más antiguos de adivinación que existen. Del griego lukhnos, “llama”, es el arte adivinatorio que interpreta la llama de una antorcha o una vela.. Se trata de predecir los eventos consultados observando como se consume la llama y hasta la forma de la cera desprendida en el proceso.  Un ritual relacionado más con la adivinación, pero que no deja de tener un vínculo con nuestra manera de relajarnos ante esas tintineantes llamas que hacen que nos sintamos como aquellos dioses a los que una vez les arrebatamos el fuego.
Imagen de Myriams-Fotos en Pixabay

LOS RITUALES CON VELAS.

¿Te has dado cuenta que la mayoría de los rituales energéticos, religiosos, meditaciones, e incluso en la hechicería, se hace uso de velas encendidas? Y es que se dice que las velas tienen encerrada una magia especial que vuelve mucho más poderoso el ritual porque representan la iluminación, la vida y la fuerza de los cuatro elementos de la naturaleza y además abren caminos.

En la magia con las velas se usan, entre otros elementos, el aire que es lo que soporta nuestra alma (animus, ‘soplo vital’); el fuego que  tiene el poder de purificación y transmutación simbolizado en la salamandra alquímica. Las velas siempre han estado asociadas con la magia ya que el fuego es un elemento poderoso de transformación y al activarlo a través de ellas estamos accediendo a una energía muy especial.

En general las velas son una de las herramientas mágicas más fáciles de usar ya que sólo se requiere sentar una intención clara y encender la vela para que su fuego ayude a transformar una situación o enviarle la energía que requiere.

El entorno donde vas a hacer tu trabajo o ritual mágico debe estar pulcro como respeto a la divinidad en la que creas. Tu cuerpo de igual manera y tus herramientas mágicas como las velas, por supuesto que también.

El encender una vela debe llevar toda tu concentración mental para que traslades tus deseos a la llama que estás encendiendo. Tu mente es el primer emisor energético que dirige toda tu voluntad a la vela. Es algo así como el instrumento que hará a través de la luz, tus deseos realidad. Toda esta magia está a tu disposición así que toma nota y ponlo en práctica.

Antes de realizar un ritual, te recomiendo que siempre uses la lógica y la razón; «el seny». Es decir, nunca vayas contra el destino y el orden natural. También es importante tener en cuenta la fase lunar en la que vas a trabajar y que realices previamente una limpieza energética profunda. Te asegures que con tu deseo no vas a perjudicar a nadie y por último termines el ritual con una meditación creativa, una buena visualización de tu objetivo.

Es fundamental que te sientas muy seguro del ritual y de los efectos que vas a ir viendo posteriormente. Tu eres la base de tu ritual y tu preparación psíquica y mental es fundamental para que obtengas unos resultados positivos. , Recuerda siempre tener buena vibración en tus propósitos.

Próximamente hablaremos de la cromoterapia, es decir, al color de cada vela, qué representa y cómo nos ayuda a conseguir nuestros objetivos. Y también al ciclo lunar y su influencia en la magia con velas.

FUENTES:

  • Wikipedia
  • Las velas de Charlene Whitaker. Ediciones Obelisco, S.L.
  • Imagen Portada de StockSnap en Pixabay

Ahora más que nunca, agradecemos a las personas que nos apoyáis con palabras de ánimo, las que escribís comentarios , las que nos leéis, las que difundís…. Ahora más que nunca, os necesitamos.

Gracias por estar aquí ahora.

SUSCRIBETE Y RECIBE GRATIS LAS NOVEDADES EN TU CORREO, CLIC AQUÍ.

About Post Author

Maria Mercedes

Cosmopolita. Soy gnostica de raíces cristianas , mi parte pagana es mi amor incondicional a la Madre Tierra. No Teista y universalista. Anti-dogmatica por naturaleza- Políticamente humanista.
Previous post LAS EMPUSAS: HIJAS DE HECATE
Next post T.S. Eliot – «El cultivo de los árboles de Navidad».

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: