Soy la belleza de la Tierra verde y la Luna blanca entre las estrellas.

MAYA, LA BONA DEA.

La Bona Dea, la “Buena Diosa”, en la mitología de la Antigua Roma, es la diosa de la fertilidad, la castidad y la salud. También se la conocía como Maia o Maya. La ninfa Maia o Maya es una divinidad femenina unida a la naturaleza y que da nombre al mes de mayo que vamos de estrenar en `pocos dias.

Maia es el nombre de una de las siete hijas míticas de Atlas y Pléyone. La mayoría de las veces, fue identificada como la esposa, hermana o hija del dios Fauno , por lo tanto, un equivalente o aspecto de la diosa de la naturaleza Fauna., que podría profetizar el destino de las mujeres. Se trata de una diosa de «tipo no definible», con varios orígenes y una gama de diferentes características y funciones.

Debido a los múltiples viajes de Alejandro Magno por Oriente muchas costumbres se asimilaron a la cultura romana.

A la Bona Dea, la “Buena Diosa” se la asociaba con la salud. Por extensión, se ocupó de la fertilidad de los campos, por lo que se confundió con Juno , Ops , Ceres , Fauna , la hija o esposa de Fauno, etc.

Dado que los autores masculinos tenían un conocimiento limitado de sus ritos y atributos, abundan las especulaciones antiguas sobre su identidad, entre ellas que ella era un aspecto de Terra , Ops , Cybele o Ceres , o una forma latina de la diosa griega «Damia» ( Demeter ).  Damia era la diosa arcaica de la fertilidad y de la abundancia reverenciada junto con Auxesia, diosa del renacimiento primaveral que en el mito es su hija, de modo que a lo largo del tiempo estas deidades se asimilaron a Deméter y su hija Perséfone , creando un vínculo entre Deméter y Bona Dea.

“Vulcano y Maia” (1585), cuadro de Bartholomäus Spranger
“Vulcano y Maia” (1585), cuadro de Bartholomäus Spranger

MAIA, DAMIA O FAUNA, LA BONA DEA.

 Su verdadero nombre fue mantenido en secreto por las sacerdotisas. Según algunos mitólogos romanos, tras el “falso” nombre de Buena Diosa se oculta Fauna o Fatua, que no sería otra que la esposa o hija de Fauno, deidad protectora de los bosques y el mundo agreste. Sin embargo, su nombre “oficial” es Maia Bona Dea ad Saxum, siendo esposa de Vulcano. -antes de casarse con Afrodita.

En la mitología griega, Maya o Maia (en griego Μαία, que significa «pequeña madre») es la mayor de las Pléyades, las siete hijas de Atlas y Pléyone. Sus hermanas y ella, nacidas en el monte Cilene en Arcadia, son a veces llamadas diosas de la montaña. Maya era la mayor,la más bella y tímida.

Maya o Maia es la madre de Hermes.

Según se cuenta en el himno homérico a Hermes, Maya engendró a este de Zeus en la cueva del monte Cileno. Tras dar a luz al niño, Maya lo envolvió en mantas y se fue a dormir.  El infante Hermes crecía muy rápido y horas después de nacer, aprovechando que su madre dormía, se escapó gateando  donde robó parte del ganado de Apolo y, a demás, inventó un instrumento musical: la lira. Maia fue una madre protectora, que no crió solo al dios mensajero, de las fronteras y los viajeros que las cruzan, de los pastores, de los oradores, del ingenio, del comercio y de los mentirosos.

La diosa Maia, la Magna Mater, la Bona Dea.

Maya se asocia con la diosa madre (representante de la feminidad en múltiples culturas). En la antigua religión y mito romanos, Maia encarnaba el concepto de crecimiento,ya que se pensaba que su nombre estaba relacionado con el adjetivo comparativo maius, maior «más grande, más grande». Su nombre en latín significa «la que trae crecimiento» o «la que es grande» (relacionado con Magno, «grande»); de ahí el nombre del mes de mayo. Originalmente, puede haber sido un homónimo independiente del griego Maia, cuyos mitos absorbió a través de la helenización de la literatura y la cultura latina

En la Mitología romana,  Maia o Maya era la diosa de la primavera. Ambas figuras, la griega y la romana, no se parecen al principio, pero se empiezan a identificar en una sola a partir del siglo III a. C.

En la Mitología Hindú, Maya es para unos la diosa madre o principio creador, por un lado, y para otros una diosa de la apariencia y la ilusión que es más bien un concepto abstracto o abstracción de carácter metafísico. Para los hindúes Maya significa ilusión, para ellos todo lo que cambia es ilusión, lo que permanece, lo eterno, es el espíritu.

La Buena Diosa Damia.

Su nombre original habría sido Damia , una diosa de la fertilidad, relacionada con Demeter.

Como sucedió con otras deidades arcaicas, también Bona Dea se asimiló a una divinidad griega, Damia, cuyo culto de Egina, Esparta y Tera desembarcó en la península italica con los colonos griegos de Tarento y después de la conquista de los romanos en 272 a.C. llegó a Roma.

Damia era sinónimo de la buena Diosa y es uno de los nombres que recibió Cibeles en la antigüedad. Este sobrenombre se tomó de un sacrificio que se ofrecía a Cibeles por el pueblo el primer día de Mayo que tomaba el nombre de Damion.

Las damias eran las sacerdotisas de la Buena Diosa. Las ceremonias que se tributaban a esta diosa y que se hacían con los ojos cerrados y a oscuras se llamaban damias. Se excluía de ellas a los hombres y estaba absolutamente prohibido a las mujeres revelar aquellos misterios. Nueve días y nueve noches se pasaban en fiestas, danzas, cantos, etc. Las damias eran las sacerdotisas de la Buena Diosa.

La reunificación de la simple divinidad arcaica de los romanos con la poderosa y compleja divinidad de los griegos se realiza a través del nombre y, si en los templos y las aédulas se llama Bona Dea, en los rituales reservados solo para mujeres se convierte en Damia, casi este fuera el nombre secreto de la deidad del femenino.

Se duda de que Damia esté contenida o dirigida en el hechizo “hauat hauat hauat ista pista sista damia bodannaustra” reproducido en Catón el Viejo .

Basándose en lo poco que sabían de sus ritos y atributos, los historiadores romanos especularon con su verdadero nombre e identidad. Rufo Festo la describe como idéntica a una «diosa de las mujeres» llamada Damián, a quien Georges Dumézil considera una antigua interpretación errónea del griego «Deméter». A finales de la era imperial, el autor neoplatonista Macrobio la identifica como una diosa universal de la tierra, un epíteto de Maia, Terra o Cibeles, adorada bajo los nombres de Ops, Fauna y Fatua. ​

Fauna, hija o esposa de Fauno.

Hija de Fauno , tuvo que defender su virtud contra los ataques incestuosos de su padre.

Maya recibía también el nombre de Fauna. Cuenta la historia que era al principio una mujer corriente que llevaba una vida prácticamente enclaustrada hasta que un día decidió probar vino y se emborrachó, con tal mala fortuna que Fauno, su marido (o su padre, según versiones del mito), sintiéndose deshonrado, acabó con su vida con una rama de mirto.

Se dice que era hija de Fauno, la divinidad romana cuyo equivalente griego es el dios Pan y que resistió las insinuaciones amorosas de su padre que se había enamorado de ella, de modo que incluso la golpeó con ramitas de mirto porque no cedió a sus deseos. aunque él la había emborrachado con vino. Se cree que el padre se transformó en serpiente, sin embargo, y bajo este disfraz tuvo relaciones sexuales con su hija.

Según otra versión de su leyenda, Bona Dea era la esposa de Fauno. Fiel a su marido y sumamente modesta, no salía de su habitación para evitar encontrarse con hombres. Pero un día se emborrachó. Su marido la golpeó tanto que murió. Presa del remordimiento, la hizo inmortal.

Otros nombres de la deidad fueron Fauna , Fatua , Fenta Fauna y Fenta Fatua .

El autor cristiano Lactancio, reivindicando al difunto polimateo republicano Marco Varrón Terencio como su fuente, la describe como la esposa y hermana de Fauno, llamada «Fenta Fauna» o «Fenta Fatua» por lo tanto, un equivalente o aspecto de la diosa de la naturaleza , que podría profetizar el destino de las mujeres.

Es interesante conocer la historia para comprender el alcance de los nombres que se dio a todo lo que nos rodea. La relacion de Fatua y Fata es evidente. Fata es hada y también deriva a hechicera.( Fatillera).

Una forma más antigua del nombre de Maia –Maiesta– dio lugar en latín al vocablo maiestas ‘grandeza’, a partir del cual se formó majestad.

En astronomía, Maia es la tercera estrella más brillante de las siete  llamadas Pléyades, en la constelación de Tauro.

En ruso, el nombre Maia significa «María» (la madre de Jesús)

En la lírica tradicional, se llama maya o maia a una  canción que exalta el triunfo de la primavera y del amor en el mes de mayo.

REPRESENTACIÓN Y ATRIBUTOS DE LA BONA DEA.

Bona Dea es también conocida como Feminea Dea, lo que hace referencia a que es la diosa de las mujeres.

Bona Dea, la “Buena Diosa”, la diosa que protegía a las mujeres y su fertilidad. Una divinidad arcaica que representa la fertilidad de la tierra y, por extensión, de las mujeres; aunque también se la asocia a la castidad y la virginidad.

Bona Dea («La Buena Diosa») es tanto un título honorífico como un respetuoso seudónimo; el nombre verdadero o de culto de la diosa es desconocido. Sus otros seudónimos menos comunes incluyen Feminea Dea («La Diosa de las Mujeres»),​ Laudanda … Dea («La diosa para ser alabada») y Sancta («The Holy One», es decir, «La Santa»). Se trata de una diosa de «tipo no definible», con varios orígenes y una gama de diferentes características y funciones. ​

Deidad de la fertilidad, de la tierra, de la mujer y diosa saludable y beneficiosa Bona Dea fue venerada en muchos lugares, tanto públicos como privados; el número y la variedad de sus invocaciones: Agrestis, Hygia, Nutrix, Pagana, Oclata… destacan la versatilidad de sus aspectos y la fácil asimilación con las deidades preexistentes del mundo de la curación.

Las estatuas que sobreviven la muestran como una matrona romana vestida con quitón y manto. Se representa normalmente sentada en un trono. En su brazo izquierdo sostiene una cornucopia , signo de su abundante generosidad y fecundidad. En su mano derecha, sostiene un cuenco, que alimenta a una serpiente enrollada alrededor de su brazo derecho: un signo de sus poderes curativos y regenerativos. Esta combinación de serpiente y cuerno de la abundancia es exclusiva de Bona Dea.

Su atributo es la serpiente, símbolo de curación, por lo que en su templo en Roma se conservaban serpientes consagradas.  Las serpientes están asociadas con muchas deidades terrestres y tenían funciones protectoras, fertilizantes y regeneradoras, como en los cultos de Esculapio, Deméter y Ceres. Algunos romanos mantenían serpientes vivas e inofensivas como mascotas domésticas, y les atribuían funciones igualmente beneficiosas.

Su imagen se encontraba frecuentemente en las monedas romanas antiguas.

Estatua de mármol de Bona Dea con epígrafe

EL CULTO A LA BONA DEA.

Su culto era muy antiguo e incluía ritos reservados exclusivamente a las mujeres.

Bona Dea, la “Buena Diosa” era una diosa asociada con la virginidad y la fertilidad femenina. También estaba asociada con la curación. Muchos enfermos eran tratados en su templo con hierbas medicinales. Diosa de la herborista curativa, siendo una gran sanadora de hombres y mujeres. Los enfermos estaban felices de ser llevados al jardín de su templo, donde las sacerdotisas cultivaban hierbas medicinales. Era venerada con gran reverencia por plebeyos, esclavos y libertos y mujeres. Se la invocaba para pedir por la salud y la liberación de la esclavitud; o, las mujeres, por su fertilidad.

Los hombres tienen prohibido participar en sus ritos y festivales. En esas fiestas participaba todo el grupo social femenino: esclavas, doncellas, matronas…eso sin duda las haría sentir parte de un colectivo, les ofrecería una identidad.

El rito era una especie de enseñanza para las jóvenes romanas que debían ingresar en la sociedad, a las que se trataba de explicar lo peligroso de incumplir la norma. Se las preparaba para conocer sus propios límites, así como quiénes mandaban en Roma y hasta dónde podían llegar. Por otro lado era uno de las espacios para resarcirse de sus malos momentos y sujeciones y sentirse libres todas juntas en una época de la historia en la que la mujer tenía apenas voz.

Lo masculino estaba vetado en el rito. Bona Dea era una diosa enigmática y poderosa y, sobre todo, era la diosa de las mujeres y los hombres tenían que respetar su culto, pero no eran admitidos, hecho absolutamente único en la cultura machista romana. El misterio del culto, alimentado por la exclusión de los hombres, también se tiñe de magia para la dimensión suburbana de la frecuentación; la ara de la diosa estaba en una silva en la que había una cueva y un manantial, como en los santuarios oraculares arcaicos, lo que revela el oraculo entre las prerrogativas de Bona Dea, que también tenía entre sus denominaciones la de Fatua (Fata-Hada-Hechicera)

Bona Dea tenía su templo en Roma , bajo el monte Aventino. Los cultos de Bona Dea en la ciudad de Roma fueron dirigidos por las Vírgenes Vestales y los Sacerdos Bonae Deae, y sus cultos provinciales por sacerdotisas vírgenes o matronas.. Lo masculino estaba vetado en sus ritos . Se trataba de una celebración de muerte y renacimiento porque tras morir la mujer se convertía en una diosa.

LOS FESTIVALES DE LA BONA DEA.

La diosa tenía dos festivales anuales: en mayo mas extenso y en diciembre, mas intimo,

Su festival público se iniciaba  el 1 de mayo.  Sus ritos permitían a las mujeres el uso de vino fuerte y sacrificios de sangre, cosas que de otro modo les prohibía la tradición romana . A los hombres se les excluyó de sus misterios y de la posesión de su verdadero nombre.

Se celebra en el templo del Aventino, oficiado por las vestales. En otras ciudades lo ofician vírgenes o matronas romanas. No pueden acudir durante el festival ni hombres ni animales machos: nada masculino puede estar presente –incluidos retratos o bustos-. A ambos festivales sólo acuden vírgenes y matronas romanas.
El templo se engalana con todo tipo de motivos florales y vegetales, representando el crecimiento, aunque está expresamente prohibido emplear mirto.
Se realizan libaciones de vino, aunque en un modo tanto picaresco. A este vino se le denomina “leche” –en latín lac-; de hecho, está prohibido llevar vino a este templo. Se sirve en unos recipientes llamados mellarii –vasos para conservar la miel-.

Tras la libación, se realiza el sacrificio. La Damiatrix se encarga de oficiarlo. Una cerda es la víctima propicia, ofrendando las entrañas a Bona Dea. Esta cerda recibe el nombre de Damium.
Tras los ritos se disfruta de un banquete en honor a la diosa; presente en su lectisternium –un triclinio sagrado-, representada en una estatua recostada junto a una serpiente. También se tiene especial consideración con la diosa Maia, que representa el crecimiento de todas las cosas vivas, sobre todo vegetales.

Flautistas y danzarinas, todas mujeres, amenizan el festival a lo largo de toda la noche. Se realizan juegos de todo tipo, todo bien regado con vino puro. En ocasiones estas largas vigilias terminan convirtiéndose en verdaderas orgías.

El festival de la Bona Dea y el vino.

Los ritos eran objeto de curiosidad y especulación masculina, tanto religiosa como lasciva.

EL festival de la Bona Dea es el único ritual conocido en el que las mujeres podían reunirse por la noche, beber vino fuerte de grado sacrificial y realizar un sacrificio de sangre. Aunque las mujeres estaban presentes en la mayoría de las ceremonias y festivales públicos, las autoridades religiosas en la sociedad romana eran los pontífices y augures varones , y las mujeres no podían realizar legalmente los ritos por la noche, a menos que «se ofrecieran al pueblo en forma adecuada».

A las mujeres se les permitía beber vino en estas y otras ocasiones religiosas. En otras ocasiones, podían beber vino débil, endulzado o diluido con moderación, pero los tradicionalistas romanos creían que en el pasado más distante y virtuoso, esto estaba prohibido .»por temor a que pudieran caer en algún acto vergonzoso. Porque es sólo un paso de la intemperancia del Liber pater a las cosas prohibidas de Venus».  Algunas fuentes antiguas infieren que a las mujeres se les prohibió ofrecer sacrificios de sangre y vino por derecho propio; incluso prohibido manipular dichos materiales; ambas afirmaciones son cuestionables.  Sin embargo, el vino fuerte de grado sacrifical que se usaba en los ritos de Bona Dea estaba normalmente reservado para los dioses romanos y los hombres romanos.

Los permisos inusuales implícitos en estos ritos probablemente se derivaron de la presencia y autoridad religiosa de las vestales. Eran personas excepcionales y veneradas; vírgenes, pero no sujetas a la autoridad de sus padres; y matronas, pero independientes de cualquier marido. Tenían formas de privilegio y autoridad que de otra manera se asociaban solo con los hombres romanos, y solo eran responsables ante la Vestal Mayor y el Pontifex Maximus . Sus obligaciones rituales e integridad religiosa eran fundamentales para el bienestar del estado romano y de todos sus ciudadanos.

La denominación eufemística del vino fuerte en este festival se ha descrito de diversas maneras como una sustitución real de la leche y la miel, relativamente tarde en el desarrollo del culto; como un absurdo teológico; [ y como una ingeniosa justificación de conductas que serían consideradas inaceptables fuera de esta esfera religiosa específica. Los mitos de Fauna ilustran el potencial del vino como agente de transgresión sexual; se pensaba que el vino era una invención de Liber-Dionysus, que estaba presente como principio masculino en ciertos «frutos rojos», incluidos el semen y las uvas; y el vino ordinario se produjo bajo el patrocinio divino de Venus , la diosa del amor y el deseo sexual. Sus efectos afrodisíacos eran bien conocidos.

Para Ariadne Staples, los eufemismos son agentes de transformación. La designación del vino como «leche» lo concibe como un producto enteramente femenino, disociado de los reinos sexual y moralmente complejos de Venus y Liber. Del mismo modo, la jarra de vino descrita como «jarra de miel» se refiere a las abejas, que en la tradición romana son hembras virtuosas y abstinentes sexualmente que abandonarán una casa adúltera. Myrtle, como signo de Venus, la lujuria de Fauno y el castigo injusto de Fauna, simplemente está prohibido; o como dice Versnel, «Vino adentro, Myrtle afuera».

Las enredaderas y la profusión de plantas, todas y cada una menos el mirto prohibido, transforman el sofisticado salón de banquetes urbano en una vivienda «primitiva», que evoca la inocencia de una edad de oro ancestral en la que las mujeres se gobiernan a sí mismas, sin referencia a hombres o Venus, bebiendo «leche y miel», que son «marcadores por excelencia de los tiempos dorados utópicos» , bajo la autoridad divina de Bona Dea.

La Celebración de Diciembre.

A principios de diciembre, recibió un culto estatal, pero secreto, estrictamente reservado para las mujeres, estrictamente prohibido para los hombres.

La diosa era adorada en un templo en el Monte Aventino, pero los ritos secretos en su favor se practicaban en el hogar de algún magistrado romano el 4 de diciembre. Eran dirigidos por la mujer del magistrado, ayudada por las vírgenes vestales. Además de estar prohibida la participación de hombres en ellos, tampoco se permitían las pinturas de figuras de hombres o animales macho. La habitación estaba decorada con flores y plantas, pero se excluía el mirto ya que, según la tradición, Bona Dea fue golpeada hasta la muerte por Fauno con una rama de mirto. Se sabe muy poco sobre la ceremonia en sí, aunque se cree que en su origen estaba relacionada con la agricultura.

Clodio y el escándalo de Bona Dea 

Uno de estos festivales de la Bona Des alcanzó una prominencia escandalosa en el 62 a. C., cuando el político Publio Clodio Pulcher fue juzgado por su intromisión en los ritos, supuestamente inclinado a seducir a la esposa de Julio César , de quien César se divorció más tarde porque » la esposa de César debe estar por encima de toda sospecha».

Los ritos de invierno del 62 a. C. fueron organizados por Pompeia , esposa de Julio César , magistrado principal residente y pontifex maximus . Se decía que Publius Clodius Pulcher , un político popularista y aliado de César, se había entrometido, vestido de mujer y decidido a seducir a la anfitriona. Como los ritos habían sido viciados , las vestales se vieron obligadas a repetirlos, y después de nuevas investigaciones por parte del Senado y los pontífices , Clodio fue acusado de profanación, que conllevó la pena de muerte.  El escándalo que siguió llevó al divorcio de César de su segunda esposa, Pompeia . En el proceso posterior, que fue iniciado por Catón , Clodio escapó de la condena mediante el soborno. El testimonio de Cicerón contra Clodio provocó la hostilidad de por vida de los dos hombres.

Fue un caso de alto perfil y muy comentado. Los ritos permanecieron oficialmente en secreto, pero muchos detalles surgieron durante y después del juicio, y permanecieron permanentemente en el dominio público. Alimentaron la especulación teológica, como en Plutarco y Macrobio: y alimentaron la lasciva imaginación masculina; dada su debilidad moral innata, ¿qué podrían hacer las mujeres cuando se les da vino y se las deja a su suerte? Tales ansiedades no eran nada nuevo y apuntalaron las restricciones tradicionales de Roma contra la autonomía femenina. En la agitación política y social de la República Tardía, las desgracias de Roma fueron tomadas como signos de la ira divina contra la ambición personal, la negligencia religiosa y la impiedad absoluta de sus principales políticos.

LA BONA DEA, MAIA O MARIA.

Maya también significa mente, magia, madre. Maya, Maia y María son una misma palabra; curiosamente la madre de Buda se llamaba Maia y la madre de Jesús, María.

Nuestro mes de Mayo lleva ese nombre en honor a la diosa romana Maya, la diosa de la primavera, del florecimiento. En filosofía esotérica, la palabra Maya representa a una mente que se libera del cuerpo para moverse a grandes distancias con plena consciencia.

Desde finales del siglo II, un sincretismo religioso creciente en las religiones tradicionales de Roma presenta a Bona Dea como uno de los muchos aspectos de Virgo Caelestis, la Virgen celestial, Gran Madre de los dioses, a quien los mariólogos posteriores identifican como prototipo de la Virgen María en la teología cristiana

Lo cierto es que Bona Dea, al igual que otras festividades romanas dedicadas a las mujeres o a los dioses purificadores -como son el Dies Natalis Martis, las Matronalia, las Cerialia o las Floralia- han dado origen posteriormente, siempre dentro del mundo cristiano, a fiestas y tradiciones donde se conmemora la llegada de la primavera y también donde las flores, los cánticos, los bailes, las rondallas, las alabanzas a la Virgen, el culto a los árboles, los ritos de paso o la fertilidad de campos y ganados adquieren toda su importancia.

En un país multicolor, nació una abeja bajo el sol…

FUENTES: 

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Maria Mercedes

Cosmopolita. Soy gnostica de raíces cristianas , mi parte pagana es mi amor incondicional a la Madre Tierra. No Teista y universalista. Anti-dogmatica por naturaleza- Políticamente humanista.
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